Bañada por el abrazo cálido del mar de Alborán y protegida por los imponentes picos de Sierra Nevada, la franja costera de la provincia es un secreto atlántico-mediterráneo por descubrir. Si estás preparando tu itinerario por el sur, conocer las mejores playas de Granada te permitirá descubrir una franja costera repleta de contrastes únicos.
A diferencia de las extensas dunas de otras provincias andaluzas, la llamada Costa Tropical destaca por sus acantilados escarpados, calas de aguas turquesas resguardadas del viento y una mezcla singular de grava fina y arena oscura. Un microclima privilegiado garantiza más de 320 días de sol al año para disfrutar del mar.
Acompáñame en este recorrido por los diez arenales y rincones marítimos más deslumbrantes de la provincia granadina, junto con los mejores consejos de viajera para disfrutarlos al máximo.
1. Playa de La Herradura: El santuario del buceo en Almuñécar
Protegida entre los cabos de Cerro Gordo y Punta de la Mona, la Playa de La Herradura se extiende a lo largo de 2 kilómetros de bahía serena. Sus aguas limpias y la rica biodiversidad de sus fondos marinos la convierten en la capital indiscutible del submarinismo en la región.
El ambiente en su paseo marítimo es relajado y acogedor, con multitud de centros de buceo, empresas de alquiler de kayak y chiringuitos tradicionales donde probar el pescado fresco recién elaborado a la brasa.
Tip viajero: Alquila un kayak en la misma orilla para remar hasta las cuevas marinas del acantilado vecino. Es una ruta accesible y espectacular.
2. Playa de la Joya: La cala secreta y naturista de Torrenueva
Si buscas desconectar en un entorno completamente virgen, la Playa de la Joya es tu destino ideal. Esta pequeña cala de 300 metros de longitud permanece escondida tras un pronunciado acantilado cerca de Torrenueva Costa.
Para llegar a la orilla es necesario descender una escalinata de más de 200 peldaños de piedra. El esfuerzo se compensa con creces al pisar una arena oscura bañada por aguas cristalinas en absoluta tranquilidad.
3. Playa de Cantarriján: Naturaleza pura en el Paraje Natural
Ubicada en pleno Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, la Playa de Cantarriján marca el límite entre Granada y Málaga. Es un enclave naturista emblemático rodeado de vegetación mediterránea y paredes rocosas verticales.
Para proteger el ecosistema durante los meses de verano (de junio a septiembre), el acceso en vehículo privado está restringido. Funciona un autobús lanzadera que conecta el aparcamiento superior con la playa por unos 2 € o 3 € el trayecto.
4. Playa de Calahonda: Aguas transparentes y fondo profundo
Situada en el municipio de Motril, la Playa de Calahonda impresiona por la nitidez azulada de sus aguas y su amplio arenal de grava fina. Es una de las favoritas para quienes disfrutan nadando sin aglomeraciones.
La profundidad aumenta a pocos metros de la orilla, lo que atrae a aficionados a la pesca deportiva y al snorkel. Cuenta con el distintivo de Bandera Azul y excelentes servicios de restauración.
5. Playa de San Cristóbal: El pulso urbano y familiar de Almuñécar
Si prefieres la comodidad de tener todos los servicios, terrazas y comercios al alcance de la mano, Playa de San Cristóbal (o La China) es el arenal urbano de referencia en Almuñécar.
En su extremo oriental se encuentran los emblemáticos Peñones de San Cristóbal, unos promontorios rocosos con miradores que ofrecen vistas panorámicas memorables del horizonte mediterráneo.
6. Playa de Salobreña: Bañarse a los pies del castillo blanco
Pocos paisajes litorales son tan evocadores como el que ofrece la Playa de Salobreña (dividida en los sectores de La Guardia y El Peñón). Extendiéndose a lo largo de más de 1,5 kilómetros, regala una panorámica alucinante del pueblo blanco coronado por su alcazaba árabe.
La zona cercana a El Peñón es genial para la práctica de paddle surf y snorkel, mientras que sus chiringuitos son famosos por servir espetos de sardinas a fuego de leña.
7. Playa de El Ruso: Tranquilidad e historia cerca de Albuñol
Conocida oficialmente como Cala de Lance Nuevo, la Playa de El Ruso debe su nombre popular a un oficial ruso que se refugió en este tramo costero a mediados del siglo XX.
Es una cala pequeña de grava recóndita, a la que se accede mediante un sendero de tierra algo empinado. Su bajo nivel de ocupación garantiza un día de descanso absoluto lejos de las rutas turísticas habituales.
8. Playa del Peñón de Salobreña: Snorkel entre rocas icónicas
Ubicada en el punto que divide las dos grandes ensenadas de Salobreña, la Playa del Peñón de Salobreña se estructura alrededor de un gran promontorio rocoso adentrado en el mar.
Rodear a nado el peñón permite descubrir multitud de peces de roca en aguas de increíble transparencia. Además, el entorno cuenta con duchas, alquiler de sombrillas y accesos adaptados.
9. Playa de Rijana: La joya virgen de Castell de Ferro
Para muchos locales, la Playa de Rijana es la cala más bonita de toda la provincia. Sus aguas tranquilas y turquesas están enmarcadas por los restos de una antigua torre vigía árabe sobre las rocas.
Dado que no cuenta con construcciones ni paseos urbanos a su alrededor, se ha conservado como un pequeño edén natural. Es perfecto acudir con gafas de bucear para contemplar su rico fondo marino.
10. Playa Velilla: Diversión marítima y espacio amplio
Situada al este de Almuñécar, Playa Velilla es un extenso arenal de más de 1,4 kilómetros protegido de las corrientes por varios espigones artificiales.
Es una alternativa fantástica si viajas con niños gracias a sus aguas calmas, zonas de juegos inflables en verano y la cercanía del parque acuático Aqua Tropic.
Consejo de experta: Al tratarse mayoritariamente de playas de grava fina o piedra pequeña, no olvides llevar escarpines en tu mochila para caminar y entrar al agua con total comodidad.
¿Cuál de estos paraísos de la Costa Tropical vas a incluir primero en tu escapada a Granada?







