miércoles, 12 de agosto 2026 Crónicas de viaje

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12 de agosto de 2026, 14:06

Escapadas

El búnker marinero de Alexia Putellas en la Costa Brava: un camping secreto, barcas de contrabando y el plato prohibido que tarda 5 horas en cocinarse

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Alexia Putellas
Alexia Putellas

La presión asfixiante de los estadios abarrotados, las cámaras de televisión y la exigencia de la alta competición pueden triturar la estabilidad mental de cualquier estrella del deporte en pocos meses. Soportar el peso de ser la mejor futbolista del planeta exige encontrar un búnker de desconexión absoluta para mantener los pies en la tierra.

Pocos conocen el rincón exacto de la geografía catalana donde la gran leyenda del F.C. Barcelona y de la Selección Española decide levantar su trinchera emocional contra el ruido de la fama. Un paraje de ensueño que mezcla calas de color turquesa, olor a salitre y un vecindario que protege su intimidad con recelo. *(Sí, nosotros también nos perderíamos allí este mismo fin de semana)*.

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Hablamos de Alexia Putellas. Antes de levantar Balones de Oro y llenar estadios enteros, la jugadora más emblemática del fútbol femenino español disfrutaba de unas vacaciones sumamente sencillas junto a su familia de Mollet del Vallès. Su gran secreto para resetear la mente sigue estando ligado a un rincón que huele a puerto.

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Calella de Palafrugell: el búnker de pescadores de Alexia

Para escapar de la locura de las grandes ciudades y los entrenamientos diarios, la futbolista no busca exclusivas villas privadas en el extranjero. Prefiere buscar la calma en Calella de Palafrugell, un idílico núcleo costero situado en el Baix Empordà.

Este pintoresco rincón conserva con orgullo el alma de las antiguas aldeas marineras. Sus icónicas fachadas blancas, sus calles empedradas y sus calas de agua cristalina configuran el escenario perfecto para quienes exigen desconexión y anonimato.

Durante su infancia, los padres de la jugadora ahorraban para pasar las vacaciones familiares en un modesto camping de la Costa Brava. Una experiencia humilde que marcó su carácter competitivo y donde aprendió a valorar los placeres sencillos del mar.

La extrema discreción de este destino es su mejor arma de defensa. El núcleo cuenta con los prestigiosos distintivos de Poble amb Encant y Vila Marinera, un blindaje patrimonial que ha evitado que este oasis sucumba a la masificación urbanística.

El puerto del contrabando y la batalla naval del siglo XIII

El encanto histórico de Calella de Palafrugell no es fruto de la casualidad. El gran corazón de la localidad late en Port Bo, un pintoresco rincón que funcionó durante los siglos XVIII y XIX como puerto pesquero y de contrabando de vino, trigo y corcho.

Pasear bajo las emblemáticas bóvedas que miran al mar permite descubrir Sa Perola, el histórico espacio comunal donde los antiguos pescadores trataban las redes de algodón para que resistieran la dureza del agua salada.

La riqueza histórica de este balcón al Mediterráneo es tan brutal que esconde sucesos legendarios. Frente a sus playas se encuentran las Islas Formigues, el archipiélago donde en el año 1285 se libró una colosal batalla naval en la que Roger de Llúria derrotó a la flota francesa.

La fisonomía del terreno es un espectáculo visual continuo. Su famoso camino de ronda serpentea entre acantilados, túneles de piedra excavados en la roca y miradores de vértigo que conectan el núcleo con las vecinas playas de El Canadell y El Golfet.

Es niu: el plato prohibido de pescadores que exige 5 horas

¿Sabías que esta comarca costera es también la cuna de una de las recetas más complejas y exclusivas de la gastronomía mediterránea? Hablamos de es niu, una antigua y contundente receta tradicional originaria de Palafrugell.

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Este plato histórico nació durante la época de Cuaresma, elaborándose originalmente sin carne, a base de patata, huevo duro, bacalao y peixopalo. Con los años, los pescadores le añadieron sepia y los taponeros del corcho lo completaron con aves de caza y salchichas.

Debido a su extrema dificultad técnica y a que requiere un proceso de cocción lenta de cinco horas, este manjar no se encuentra de forma habitual en las cartas de los restaurantes locales y es obligatorio reservarlo con bastante antelación para poder degustarlo.

Llegar a este idílico retiro rústico del Empordà es sumamente cómodo por carretera, situándose a poco más de una hora de trayecto en coche desde Barcelona. Una distancia estratégica excelente que te permite cambiar el asfalto por la arena en un abrir y cerrar de ojos.

La tendencia imparable de los refugios de la Costa Brava

Cada vez son más los deportistas profesionales y personalidades del entorno digital que eligen mantener sus puntos de desconexión en antiguos pueblos costeros para proteger su intimidad familiar durante la temporada estival.

Si visitas la zona, te recomendamos planificar la escapada a principios de verano, cuando se celebra la emblemática Cantada d’Havaneres en la playa, un festival que llena la costa de canciones tradicionales y donde los locales se calientan con el tradicional ron cremat.

La cotizada tranquilidad de estas calas ampurdanesas cotiza al alza en los buscadores de turismo debido al creciente interés por las escapadas con sabor local. El arrollador éxito de la capitana azulgrana amenaza con poner de moda este discreto santuario de pescadores.

Al final, las grandes leyendas del deporte actual no necesitan adquirir exclusivas mansiones privadas en islas tropicales para encontrar la paz total. A veces, el verdadero éxito consiste en volver al camping de tu infancia, sentarte frente a las barcas de madera y respirar el aroma a pino de la Costa Brava, ¿no crees?

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