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10 de agosto de 2026, 07:27

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Pueblos bonitos cerca de Dénia: 8 hitos imprescindibles analizados

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Xàtiva
Xàtiva
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Descubrir los pueblos bonitos cerca de Dénia exige abandonar de forma temporal la franja litoral para adentrarse en la compleja orografía de la comarca de la Marina Alta y sus valles colindantes. La capital comarcal, custodiada por su imponente castillo y el macizo del Montgó, funciona como un nodo logístico excelente para articular rutas de un solo día.

En un radio inferior a 50 kilómetros, el territorio evoluciona desde los acantilados marinos hasta bancales de cultivo tradicionales, fortalezas de origen andalusí y cascos urbanos de marcada estampa medieval.

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Esta selección de ocho municipios elude el tópico estival para evaluar la densidad patrimonial, la infraestructura de acceso y el estado de conservación de enclaves que justifican una escapada rigurosa más allá de las playas.

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1. Xàtiva: las torres históricas y el castillo en la cresta

Situada a 48 kilómetros al noroeste de Dénia por la carretera CV-60 (un trayecto de aproximadamente 45 minutos en coche), Xàtiva se alza sobre las estribaciones de la sierra del Castell. La ciudad, cuna de la influyente familia Borgia, despliega un casco antiguo declarado Conjunto Histórico-Artístico que combina palacios góticos y fuentes monumentales como la de los Veinticinco Caños, erigida en 1756.

Coronando la colina a 330 metros de altitud se extiende el Castillo de Xàtiva, una colosal fortaleza de origen ibérico y romano ampliada durante las épocas islámica y bajomedieval. Su doble recinto amurallado serpentea por la cresta rocosa ofreciendo una panorámica total sobre la llanura de la Costera.

2. Altea: el laberinto blanco sobre el Mediterráneo

A tan solo 32 kilómetros al sur de Dénia siguiendo la autopista AP-7 o la carretera nacional N-332 (unos 30 minutos de recorrido), Altea destaca como uno de los núcleos litorales mejor preservados de la Costa Blanca. Su núcleo histórico se encarama en un promontorio a 60 metros de altura sobre el nivel del mar, estructurado en calles empinadas de canto rodado jalonadas por casas blancas de pescadores.

En la cúspide del trazado se alza la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, célebre por sus cúpulas gemelas revestidas de tejas vidriadas en tonos azules y blancos. Talleres de artesanía y miradores abiertos al golfo de Altea completan un recorrido peatonal de gran atractivo visual.

3. Guadalest: el nido de águila excavado en la roca

Emplazado a 45 kilómetros al suroeste de Dénia a través de las carreteras comarcales que ascienden el interior de la Marina Baixa (unos 55 minutos de viaje), El Castell de Guadalest se asienta de manera inverosímil sobre un espolón rocoso a 500 metros de altitud. El acceso al recinto histórico se realiza a través de un túnel excavado en la propia piedra caliza en el siglo XI.

El municipio, declarado Conjunto Histórico-Artístico, está presidido por los restos del Castillo de San José y el campanario de la Alcozaiba. Sus calles albergan peculiares espacios museísticos y ofrecen vistas directas sobre el embalse de aguas turquesas que baña el valle inferior.

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4. Calpe: la sombra del Peñón de Ifach y las salinas

A 27 kilómetros al sur de Dénia por la carretera N-332 (alrededor de 25 minutos en coche), Calpe combina su potente desarrollo costero con un casco antiguo de marcado carácter defensivo. A escasos metros de la muralla renacentista que custodia la Iglesia Vieja (siglo XV), el trazado urbano conserva restos de torreones y portales medievales levantados para frenar los ataques de corsarios berberiscos.

El hito geográfico indiscutible es el Peñón de Ifach, una mole calcárea de 332 metros de altura que se adentra en el mar como un gigantesco tómbolo. Su parque natural asociado cuenta con senderos autorizados que ascienden hasta la cumbre atravesando un túnel excavado en la roca.

5. Jávea (Xàbia): los miradores de piedra y el puerto histórico

Limitando de manera directa con Dénia hacia el sur, a 13 kilómetros de distancia por la sinuosa carretera del Cabo de San Antonio o la vía interior CV-734 (unos 20 minutos), Jávea ofrece una dualidad paisajística excepcional. Su centro histórico, situado a 2 kilómetros de la costa, se compone de calles estrechas de arquitectura gótica isabelina construidas con tosca local, donde sobresale la Iglesia de San Bartolomé (siglo XVI), diseñada como templo fortaleza.

Su litoral está jalonado por una red de 15 miradores oficiales señalizados que asoman a calas de aguas cristalinas como Granadella o Portitxol, custodiadas por acantilados de más de 150 metros de caída vertical.

Dato logístico: Las carreteras de acceso a los valles interiores de la Marina Alta (como la subida hacia Guadalest o las rutas por la Vall de Gallinera) son vías comarcales de trazado muy sinuoso y curvas cerradas. Conviene circular con precaución durante los fines de semana de alta afluencia ciclista.

6. Alcalalí: el valle del almendro en flor en la Jalón

Situado a 22 kilómetros al oeste de Dénia por la carretera CV-724 (unos 25 minutos de trayecto), Alcalalí se ubica en el corazón del Valle de Pop (Vall de Pop). El caserío tradicional destaca por sus viviendas de labranza y por la singular Torre Medieval de Alcalalí, una construcción defensiva de origen almohade del siglo XIV que se alza hasta los 25 metros de altura.

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Durante los meses de enero y febrero, los campos circundantes experimentan la floración masiva de los almendros, convirtiendo el paisaje en un manto blanco que atrae a caminantes y fotógrafos de toda la provincia.

7. Benissa: casonas solariegas y fachada neogótica

A 24 kilómetros al sur de Dénia por la AP-7 o la N-332 (aproximadamente 22 minutos en coche), Benissa sorprende al visitante con uno de los cascos antiguos medievales mejor conservados de la comarca. Sus calles adoquinadas conservan casonas solariegas de los siglos XVII y XVIII con blasones nobiliarios, rejas de hierro forjado y soportales porticados.

El contrapunto monumental lo aporta la Iglesia de la Purísima Concepción, conocida popularmente como la «Catedral de la Marina», un templo de proporciones colosales edificado a principios del siglo XX en estilo neogótico gracias a la aportación popular de los vecinos.

8. Castell de Castells: refugio de arte rupestre en el interior

Emplazado a 42 kilómetros al suroeste de Dénia ascendiendo por el interior de la comarca (unos 50 minutos de trayecto), Castell de Castells se esconde en el fondo del valle del río Girona, rodeado por bancales de olivos centenarios y formaciones kársticas. El municipio destaca por albergar en su término el Pla de Petracos, un yacimiento arqueológico al aire libre declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que contiene abrigos con pinturas de arte rupestre macroquemático datadas hace más de 7.000 años.

Su tranquilidad rural contrasta con el bullicio de la costa, ofreciendo una inmersión absoluta en las tradiciones agrícolas y gastronómicas del interior alicantino.

Claves para estructurar tu ruta por la Marina Alta

Para optimizar los desplazamientos desde Dénia se recomienda plantear la exploración dividiendo el territorio en dos ejes operativos: un primer trayecto enfocado en la costa norte y los miradores de Jávea y Altea (ideal para recorridos ágiles de medio día) y una segunda ruta centrada en el interior montañoso de los valles de Pop y Guadalest, donde el ritmo pausado y el patrimonio medieval exigen jornadas completas de exploración.

¿Qué torreón defensivo o qué sendero flanqueado por bancales marcará el inicio de tu próxima escapada por tierras valencianas?

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