miércoles, 12 de agosto 2026 Crónicas de viaje

Crónicas, grandes viajes y gastronomía del mundo.

12 de agosto de 2026, 14:03

Escapadas

Qué ver en Navarra: el desierto de cine, la selva que cura el estrés y el pueblo «colgado» que se ha vuelto viral

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Paisaje de Navarra y su iglesia
Paisaje de Navarra y su iglesia

Si buscas un destino que lo tenga todo sin tener que cruzar medio mundo, deja de hacer scroll. Navarra es, en este 2026, el tablero de juego donde la naturaleza salvaje y la historia medieval han decidido encontrarse. Es el único lugar de España donde puedes despertarte en un desierto de aspecto lunar y almorzar bajo el dosel verde de uno de los hayedos más grandes de Europa.

La Comunidad Foral ha dejado de ser «esa zona por la que pasa el Camino de Santiago» para convertirse en un destino de culto. La arquitectura de sus paisajes y la contundencia de su mesa están atrayendo a un viajero que huye de las playas masificadas. (Y sí, nosotras también hemos caído rendidas ante ese contraste de verde y ocre que te vuela la cabeza).

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Navarra no se visita, se conquista paso a paso. Desde la elegancia de Pamplona hasta los valles del Baztán, aquí tienes la hoja de ruta para que tu escapada sea, sencillamente, épica. Pero ojo: la ley de protección de espacios naturales está limitando los accesos, así que tienes que leer esto antes de arrancar el coche.

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Bardenas Reales: El desierto que parece Marte

Es el gran imán visual. Las Bardenas Reales son un Parque Natural y Reserva de la Biosfera que parece sacado de una película de ciencia ficción (o de Juego de Tronos, que para el caso es lo mismo). En 2026, la gestión del parque ha mejorado las rutas para bicicletas eléctricas, permitiéndote llegar al famoso Castildetierra sin morir en el intento.

Lo que pocos te cuentan es que el secreto para disfrutar de las Bardenas no es ir en pleno mediodía bajo un sol de justicia. El truco es entrar al amanecer, cuando las sombras alargadas dibujan relieves imposibles en la arcilla. Es una micro-dosis de soledad absoluta que te resetea el sistema operativo en cuestión de minutos.

Nota de seguridad: Respeta escrupulosamente los caminos marcados. En 2026 las multas por salirte de la pista con el vehículo han subido drásticamente para proteger la erosión del terreno. Nuestro bolsillo y el planeta nos lo agradecerán.

La Selva de Irati: El pulmón de Navarra

Del polvo del desierto al frescor del Pirineo. La Selva de Irati es el segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado de Europa, después de la Selva Negra. Entrar por Ochagavía —uno de los pueblos más bonitos de España— es como abrir la puerta a un cuento de los hermanos Grimm.

Este año, el turismo de bienestar o forest bathing ha explotado en Irati. Hay rutas diseñadas específicamente para desconectar del móvil y reconectar con el sonido del agua del río Irati. No busques el selfie perfecto; busca el silencio. Aunque si lo que quieres es la foto, los embalses de Irabia en otoño son un espectáculo de rojos y dorados que ninguna cámara alcanza a captar con justicia.

Cerca de allí, el Valle de Baztán mantiene ese halo de misterio y mitología que popularizó la literatura. Visitar Elizondo y probar su famoso chocolate con avellanas es, técnicamente, obligatorio por ley no escrita.

Olite y Ujué: El Reino se hace piedra

Si lo tuyo es la historia, el Palacio Real de Olite es tu lugar. Es, probablemente, el castillo más fotogénico del mundo. Con sus torres caprichosas y sus jardines colgantes, parece diseñado por un niño con mucha imaginación. En este 2026, se han abierto nuevas salas restauradas que muestran la vida de lujo de los reyes navarros en el siglo XV.

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Pero el verdadero «secreto» de la zona es Ujué. Este pueblo medieval, colgado sobre una atalaya, es un laberinto de cuestas y piedra que culmina en una iglesia-fortaleza impresionante. Es el sitio ideal para comer unas migas de pastor auténticas mientras contemplas toda la ribera navarra a tus pies.

La combinación de Olite (sofisticación) y Ujué (rudeza medieval) es el sándwich histórico perfecto para una tarde de exploración. Y si te gusta el vino, estás en la zona de la D.O. Navarra; los rosados aquí son otra liga.

Pamplona: Más que San Fermín

Pamplona es la gran olvidada fuera de julio, y es un error de manual. Es una ciudad verde, amurallada y con una calidad de vida que se nota en cada esquina. Pasear por la Vuelta del Castillo o recorrer el perímetro de las murallas hasta el Rincón del Caballo Blanco es una de las experiencias más relajantes que puedes tener.

Y luego están los pintxos. La calle Estafeta y la calle San Nicolás son el paraíso. En 2026, la vanguardia culinaria navarra ha integrado los productos de la huerta (alcachofas de Tudela, espárragos, pimientos del piquillo) en pequeñas dosis de alta cocina sobre una rebanada de pan. Es el lujo democrático en estado puro.

Dato de experta: Si vas a Pamplona, busca la Plaza de la Virgen de la O. Tiene unas vistas increíbles y es mucho menos ruidosa que la Plaza del Castillo. Es nuestro rincón favorito para ver caer la tarde con una copa de vino local.

¿Sabías que Navarra es el escenario del futuro?

Muchos no saben que Navarra es líder en energías renovables y que sus paisajes están siendo protegidos con una tecnología puntera de monitorización. Visitar el Nacedero del Urederra (literalmente, «agua hermosa») requiere ahora reserva previa online con semanas de antelación. Es el precio que pagamos por mantener ese azul turquesa irreal que parece sacado de un anuncio de televisión.

Navarra en 2026 es el destino inteligente. Es el viaje de quien ya no necesita demostrar nada y solo busca la verdad de la tierra, el sabor de un buen tomate y la inmensidad de un cielo estrellado en las Bardenas.

Confirmado: después de leer esto, tu maleta ya se está haciendo sola. Navarra te está esperando para demostrarte que el paraíso está mucho más cerca de lo que pensabas.

¿Te ayudo a reservar mesa en el asador más auténtico del Pirineo o prefieres que te busque los mejores miradores para ver el atardecer en las Bardenas?

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