miércoles, 12 de agosto 2026 Crónicas de viaje

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12 de agosto de 2026, 13:37

Escapadas

Qué ver en Santo Domingo de la Calzada: 9 paradas imprescindibles

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Santo Domingo de la Calzada
Santo Domingo de la Calzada

Llegar a este rincón de la Rioja Alta es como atravesar una puerta en el tiempo donde las leyendas medievales siguen respirando. Si buscas qué ver en Santo Domingo de la Calzada, prepárate para caminar por un trazado donde el crujir de las botas de los peregrinos marca el ritmo desde hace casi mil años.

Aquí las fachadas de piedra caliza huelen a historia antigua y los sarmientos ardientes de las cocinas locales impregnan el aire del atardecer.

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Esta villa no nació por casualidad. Surgió del empeño de un hombre empeñado en abrir paso entre los bosques del valle del Oja para facilitar el tránsito hacia Santiago de Compostela. Hoy en día, su núcleo urbano conserva ese espíritu de acogida con una concentración monumental que sorprende a cualquiera que la visite por primera vez.

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A lo largo de este recorrido a pie vas a descubrir un patrimonio fascinante, rincones gastronómicos que justifican el viaje por sí solos y el único templo del mundo que custodia animales vivos en su interior.

Guarda esta guía porque empezamos la ruta.

1. La Catedral de Santo Domingo de la Calzada y su famoso gallinero

Es la joya indiscutible de la villa y el primer lugar al que debes dirigir tus pasos. La construcción del templo comenzó en 1158 con trazas románicas, aunque con los siglos fue incorporando elementos góticos, renacentistas y barrocos. Al cruzar sus naves, la luz filtrada por las vidrieras crea una atmósfera de solemnidad única.

Lo que realmente deja sin aliento a los viajeros es el gallinero gótico de piedra policromada del siglo XV instalado en el transepto. En su interior conviven un gallo y una gallina vivos de plumaje totalmente blanco. Este hecho rememora la célebre leyenda del milagro del peregrino ahorcado que cantó después de asado. (Ver a las aves aletear en pleno espacio sagrado es una experiencia que no se olvida fácilmente).

No olvides bajar a la cripta subterránea para contemplar el sepulcro del santo, una impresionante obra esculpida en alabastro que atrae el respeto de visitantes y devotos.

2. La Torre Exenta: el campanario solitario

Si miras al cielo buscando el campanario de la catedral, te llevarás una sorpresa. La Torre Exenta de Santo Domingo de la Calzada no está pegada al templo principales sino separada a unos metros de distancia. Se trata del tercer campanario que tuvo la catedral, levantado en el siglo XVIII en estilo barroco tras el derrumbe de los anteriores por inestabilidad del terreno.

Con sus 69 metros de altura, es la torre más alta de La Rioja. Subir por sus escaleras interiores merece la pena cada escalón. Desde la cima se obtiene una vista panorámica espectacular sobre los tejados rojizos del casco histórico y la extensión de campos de cereal que se pierden hacia la sierra de la Demanda.

3. La Plaza del España y el Ayuntamiento

Tip viajero: Accede a la Plaza del España a última hora de la tarde. La iluminación cálida sobre los soportales de piedra crea un ambiente perfecto para fotografiar el casco antiguo sin aglomeraciones.

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Es el corazón social del pueblo, el sitio perfecto para sentarse a tomar un vino de la tierra y ver pasar la vida. Esta plaza porticada se adosó a la antigua muralla medieval durante el siglo XIV, sirviendo históricamente como escenario para mercados y celebraciones tradicionales.

Presidiendo la plaza se encuentra el edificio del Ayuntamiento, una construcción barroca del siglo XVIII levantada sobre la misma muralla. Destacan los arcos de su planta baja y los escudos reales que adornan la fachada. A pocos pasos, las terrazas te invitan a hacer la primera parada del día.

4. Las Murallas Medievales y la Plaza del Santo

Santo Domingo de la Calzada llegó a contar con el recinto amurallado más amplio de toda La Rioja, alcanzando un perímetro de casi dos kilómetros con 38 torres defensivas. Aunque el crecimiento urbano eliminó varios tramos, hoy todavía se conserva en excelente estado el sector del paseo del Espolón.

Junto a las murallas se abre la Plaza del Santo, otro de los puntos neurálgicos donde convergen el antiguo Hospital de Peregrinos, la propia catedral y la Ermita de Nuestra Señora de la Plaza. Caminar por este entorno permite entender cómo la villa se articuló en torno a la protección y cuidado del viajero.

5. El Parador Nacional de Turismo (Antiguo Hospital de Peregrinos)

Incluso si no te alojas en él, traspasar la puerta de este edificio del siglo XI es casi obligatorio. Fundado por el propio Santo Domingo para socorrer a los caminantes exhaustos, el antiguo albergue ha sido rehabilitado con maestría respetando su estructura original.

Su interior destaca por los arcos góticos, los techos de artesonado de madera y un salón central que respira elegancia castellana. Es un testimonio vivo de la arquitectura asistencial del Camino de Santiago en La Rioja. Puedes entrar a tomar un café en su patio interior para admirar la paz que transmite su arquitectura clasicista.

El destino en TikTok

Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:

@allantgutierrezg

Hay lugares que no solo se visitan, también se escuchan… porque sus calles llevan casi 1.000 años recibiendo a peregrinos de todo el mundo. 🚶‍♂️⛪ Santo Domingo de la Calzada, en La Rioja, es una de las paradas más importantes del Camino Francés y debe su origen a Domingo García, un ermitaño que en el siglo XI dedicó su vida a ayudar a los peregrinos. Construyó una calzada para facilitar el paso, levantó un puente sobre el río Oja y fundó un hospital para acoger a quienes recorrían el Camino de Santiago. Gracias a su labor, el pequeño asentamiento acabó convirtiéndose en la ciudad que conocemos hoy. Su monumento más emblemático es la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, donde se conserva una tradición única en el mundo: un gallo y una gallina vivos habitan en su interior para recordar el famoso milagro del peregrino injustamente condenado. De esta historia nació el conocido refrán: “Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada.” Además de la catedral, merece la pena perderse por su casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural, pasear por la Plaza de España, descubrir la torre exenta de la catedral —la más alta de La Rioja— y disfrutar de la excelente gastronomía riojana tras una jornada de turismo o de Camino. Si estás recorriendo el Camino de Santiago o buscas una escapada diferente, este es uno de esos lugares donde cada rincón cuenta una historia. 📍¿Conocías Santo Domingo de la Calzada o todavía lo tienes pendiente? #SantoDomingodelaCalzada #LaRioja #CaminodeSantiago #PueblosConEncanto #EscapadasEspaña

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6. La Ermita del Puente y el río Oja

Para llegar a esta ermita hay que alejarse unos minutos del centro monumental hacia la salida del pueblo. El pequeño templo se levanta junto al cauce del río Oja, justo en la entrada del emblemático puente de piedra de 148 metros de longitud.

El origen de la villa comenzó precisamente aquí, cuando el santo construyó con sus propias manos un primitivo puente de madera para evitar que los peregrinos se ahogaran al cruzar el río durante las riadas. El puente actual de sillería mantiene la esencia de aquel hito de ingeniería medieval que cambió el mapa de las rutas de peregrinación.

7. Convento de San Francisco y la segunda sede del Parador

Ubicado al final de la calle Mayor, este conjunto arquitectónico trazado en estilo herreriano a finales del siglo XVI impresiona por su severidad y grandiosidad espacial. Consta de tres partes bien diferenciadas: la iglesia, el convento y el taller de artesanía.

La nave central del templo acoge actualmente espacio expositivo y de eventos, mientras que el antiguo edificio conventual alberga el segundo Parador de la localidad (el Parador Bernardo de Fresneda). Destaca el retablo mayor y la tranquilidad que se respira en su claustro interior.

8. Callejear por la Calle Mayor

La Calle Mayor es el eje vertebrador del poblamiento original. Siguiendo las conchas de vieira grabadas en el suelo, recorrerás el mismo trazado urbano que lleva utilizándose desde el siglo XII para cruzar la localidad de este a oeste.

Durante la caminata observa las fachadas de las casas solariegas con imponentes escudos nobiliarios esculpidos en piedra. Destaca la Casa de la Cofradía del Santo, una de las instituciones más antiguas de España, donde se pueden visitar los gallos de repuesto para el gallinero catedralicio en sus instalaciones interiores.

Dato práctico: Santo Domingo se encuentra a solo 18 kilómetros de Haro y a 20 kilómetros de Ezcaray. Es una base de operaciones estratégica para explorar tanto las bodegas centenarias de la Rioja Alta como la naturaleza de la sierra.

9. Probar la gastronomía riojana de cuchara y asado

Ninguna visita a esta comarca está completa sin rendirse ante su mesa. En los restaurantes del centro histórico vas a encontrar recetas tradicionales elaboradas con productos de la huerta del valle del Oja.

Pide un plato de patatas a la riojana con chorizo, unos caparrones bien trabados o unas chuletillas de cordero lechal asadas al sarmiento. Todo ello maridado, como no puede ser de otra manera, con un tinto crianza de la D.O.Ca. Rioja. (Te aseguro que reconforta el cuerpo tras una jornada completa de caminata).

¿Tienes ya fecha para escaparte a descubrir este rincón riojano o vas a dejar que te lo sigan contando?

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