Hay momentos en los que el éxito atronador y la exposición diaria en televisión exigen un frenazo en seco. (Créenos, todos hemos soñado con apagar el móvil y desaparecer del mapa).
Mientras la gran mayoría de rostros conocidos buscan exclusivas urbanizaciones en la costa o escapadas de lujo internacional, uno de los presentadores más cotizados del país prefiere perderse en la naturaleza más salvaje.
El reducto secreto del presentador de moda
Convertido en uno de los rostros más reconocidos del panorama televisivo nacional tras el éxito de La Revuelta, David Broncano guarda bajo siete llaves sus enclaves preferidos para desconectar.
Aunque siempre ha hecho gala de su orgullo jiennense y su amor por la Sierra de Segura, el comunicador ha encontrado su verdadero santuario privado un poco más al norte.
El escenario elegido se ubica en Candeleda, una encantadora localidad de la provincia de Ávila que ronda los 5.000 habitantes y se sitúa en pleno corazón de la Sierra de Gredos.
El propio presentador ha confesado que este rincón entre Castilla y León y Extremadura es un lugar auténticamente privilegiado donde escalar, hacer senderismo o simplemente disfrutar del lujo de no hacer nada.
Aislamiento absoluto en un entorno de postal
El punto exacto de desconexión del humorista es el exclusivo Hotel Nabia, una pintoresca edificación enclavada en mitad del campo y rodeada de un paisaje abrumador de laderas, robles y castaños. (Un escondite de auténtico ensueño del que no querrás salir).
Desde este emplazamiento estratégico en el valle del Tiétar, la zona ofrece acceso directo a algunas de las rutas de montaña más espectaculares de la geografía española, como la ascensión al mítico Circo de Gredos.
Un recorrido clásico que parte desde Hoyos del Espino y atraviesa el puente sobre el río de las Pozas, cruzando cascadas de origen glaciar hasta alcanzar el mirador de Los Barrerones y la icónica laguna.
Deporte extremo y arquitectura tradicional
Para los amantes de la adrenalina y el turismo activo, el entorno ofrece opciones infalibles que van desde rutas en bicicleta de montaña hasta descensos en piragüismo por el río Tiétar o barranquismo. (La combinación perfecta entre deporte y desconexión).
Quienes prefieran una estancia más pausada pueden pasear por el casco urbano de Candeleda. Sus calles estrechas conservan una arquitectura tradicional envidiable, repleta de casas de piedra, adobe y vistosos balcones de madera adornados con flores.
Pocos destinos logran combinar la desconexión total con un abanico de aventura tan completo a tan solo dos horas de la capital. ¿Aceptas el reto de descubrir las vistas más privilegiadas de Gredos antes de que se convierta en la escapada de moda?







