Hay momentos en los que el ritmo frenético del plató y los focos de televisión exigen una pausa total. (Créenos, todos hemos soñado con quitarnos el traje y perdernos donde nadie nos pida fotos).
Mientras la inmensa mayoría de las celebridades buscan reservas exclusivas en Ibiza o Marbella, una de las caras más queridas de la pequeña pantalla prefiere volver siempre al mismo enclave marítimo.
El santuario alicantino del rey del humor
Lejos del ruido mediático de Madrid, el popular actor y presentador Arturo Valls ha encontrado su verdadero oasis privado en la franja levantina.
El escenario de esta escapada recurrente es Xàbia (Jávea), un auténtico paraíso situado en la comarca de la Marina Alta de Alicante. Un destino que combina acantilados de vértigo, casas blancas y un ritmo de vida donde el estrés desaparece.
En este rincón alicantino, el humorista se convierte en un vecino más que aprovecha las mañanas para realizar exigentes rutas de ciclismo por las carreteras del Parque Natural del Montgó.
«Si está Arturo, el restaurante es bueno», ha llegado a confesar su compañero de profesión Pablo Motos, evidenciando que el pueblo es el punto de encuentro estival habitual para varias estrellas de la televisión.
Islas secretas, cuevas marinas y rutas de barco
Adentrarse en la costa que rodea este municipio es descubrir una geografía marina propia del Caribe pero a un paso de casa. (Prepárate para guardar estas localizaciones en tu mapa porque son de postal).
Entre los imprescindibles de la zona destaca la mítica Isla del Portixol y sus calas de cantos rodados, un refugio de aguas turquesas ideal para alquilar una embarcación y fondear lejos de las aglomeraciones habituales.
A esta parada se suma la espectacular Cova Tallada, una impresionante gruta esculpida a nivel del mar en los acantilados del Cabo de San Antonio que permite adentrarse en la naturaleza más salvaje a través de rutas de senderismo o en kayak.
«El Mirador»: la meca gastronómica del espectáculo
Tanta actividad física y jornada marinera exigen una recompensa a la altura en la mesa, y el presentador tiene muy claro cuál es su templo definitivo. (Toma nota de este nombre porque reservar aquí en verano es casi un milagro).
Se trata de El Mirador, un emblemático restaurante encaramado sobre la bahía que presume de ofrecer las mejores vistas panorámicas de toda la Costa Blanca mientras rinde culto a la cocina mediterránea tradicional.
Allí, las delicias marineras, los salazones y los icónicos arroces alicantinos marcan el compás de las sobremesas entre amigos.
Una experiencia culinaria que completa la visita al histórico Mercado Municipal de Abastos y al casco antiguo presidido por la Iglesia Fortaleza de San Bartolomé.
Pocos parajes logran mantener ese espíritu cercano donde las figuras más reconocidas de la pantalla caminan en chanclas con total naturalidad.
¿Aceptas el reto de descubrir las calas secretas de Xàbia en tu próxima escapada antes de que acabe la temporada?







