Explorar los pueblos bonitos cerca de Villena permite adentrarse en el nudo estratégico que une el interior de la provincia de Alicante con las comarcas de Valencia, Murcia y Castilla-La Mancha. Dominada por el histórico Castillo de la Atalaya, la ciudad de Villena actúa como centro logístico idóneo a lo largo del corredor del Vinalopó, articulado por la autovía A-31 y la línea de alta velocidad.
A través de breves trayectos por carreteras secundarias que serpentean entre olivares, campos de almendros y las estribaciones de la Sierra de Mariola, el paisaje transiciona desde los valles vitivinícolas hasta imponentes cresterías calizas coronadas por fortalezas almohades. Una geografía vertebrada por el río Vinalopó, cascos antiguos excavados en la roca y tradiciones artesanales de frontera.
Tras analizar sobre el terreno el estado de conservación patrimonial, la accesibilidad vial y la relevancia histórica de cada municipio, seleccionamos ocho localidades fundamentales para diseñar una ruta rigurosa por los alrededores de Villena.
Análisis de la ruta: del corredor del Vinalopó a las tierras de frontera
La red de carreteras comarcales permite estructurar los desplazamientos en dos ejes principales: el corredor meridional y oriental del Vinalopó, dominado por la célebre ruta de los castillos medievales, y el vector septentrional que se adentra en el interior vitivinícola dels Alforins y el Altiplano.
1. Biar: la silueta almohade entre pinares a 9 kilómetros
Ubicado a tan solo 9 kilómetros al este de Villena por la carretera CV-81, el municipio de Biar se adosa a la ladera de la Sierra de Solana a 700 metros de altitud.
Su hito monumental es el Castillo de Biar (siglo XII), una fortaleza de origen almohade que conserva una de las bóvedas de crucería de ladrillo más antiguas de España. Su casco urbano destaca por el entramado de sus callejuelas empinadas, el acueducto medieval de Ojival y el árbol monumental conocido como el Plátano de Biar, con más de dos siglos de historia.
2. Sax: la cresta rocosa y la fortaleza colgada a 12 kilómetros
Asentado a 12 kilómetros hacia el sudeste siguiendo el trazado llano de la autovía A-31, la villa de Sax regala una de las estampas defensivas más imponentes de la comarca.
El núcleo urbano se extiende al pie de una singular peña alargada sobre la que se alza el Castillo de Sax (siglos XII-XIV), cuya torre del homenaje albarrana se erige sobre el precipicio. En el casco antiguo sobresale la Iglesia Parroquial de San Blas, templo del gótico tardío construido a principios del siglo XVI.
Alerta logística sobre visitas guiadas: El acceso al interior de la fortaleza de Sax requiere reserva previa coordinada con el centro de visitantes del municipio, especialmente durante los fines de semana, debido al aforo limitado de la cresta rocosa.
3. Banyeres de Mariola: la cuna del Vinalopó a 20 kilómetros
Situado a 20 kilómetros al nordeste conectando por la ruta CV-81, el pueblo de Banyeres de Mariola es el municipio situado a mayor altitud de la comarca, a 818 metros sobre el nivel del mar.
Coronado por su castillo de época almohade a 830 metros de altura, el término municipal alberga el nacimiento del río Vinalopó en el paraje de Font de la Coveta. Su patrimonio etnográfico incluye el Museo Valenciano del Papel, instalado en un antiguo molino papelero del siglo XVIII a orillas del cauce fluvial.
4. Fontanars dels Alforins: la Toscana valenciana a 22 kilómetros
Localizado a 22 kilómetros al norte cruzando el límite provincial con Valencia por la carretera CV-656, Fontanars dels Alforins se sitúa en pleno corazón de la altiplanicie dels Alforins.
Conocido internacionalmente por sus paisajes de viñedos y bodegas históricas bajo la D.O. Valencia, el municipio destaca por sus masías señoriales y bodegas subterráneas tradicionales. El trazado llano de sus pistas rurales es idóneo para recorrer el valle agrícola entre parcelas de cepas viejas de uva Monastrell.
5. Castalla: la capital de la Foia a 25 kilómetros
Emplazado a 25 kilómetros al este enlazando la CV-81 con la carretera CV-80, la villa de Castalla domina la amplia hoya geográfica que lleva su nombre.
Su Castillo de Castalla (siglos XI-XVI) conforma un extenso complejo amurallado dividido en tres recintos: el Palau, el Patio de Armas y la Torre Grossa. El centro histórico conserva viviendas solariegas de los siglos XVII y XVIII, como la Casa de les Pincelades, junto a una reconocida tradición gastronómica volcada en el gazpacho manchego de montaña.
6. Yecla: el altiplano vitivinícola y el Monte Arabí a 26 kilómetros
Cruzando la frontera autonómica hacia la Región de Murcia, a 26 kilómetros al oeste de Villena por la carretera CV-815 / RM-425, se halla la ciudad de Yecla.
Dominada por la majestuosa cúpula semiesférica de tejas azules de la Basílica de la Purísima (siglo XIX), la villa presume de contar con su propia Denominación de Origen de vino. En sus inmediaciones se eleva el Monte Arabí, un espacio natural que alberga abrigos con pinturas rupestres prehistóricas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
7. Bocairent: el pueblo esculpido en la piedra a 28 kilómetros
Subiendo 28 kilómetros al nordeste por la ruta comarcal CV-81, se alcanza el municipio de Bocairent, ubicado en la vertiente noroeste de la Sierra de Mariola.
Su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, está tallado sobre una muela caliza de calles escalonadas y miradores al barranco de la Mandra. Su principal hito arqueológico son las Covetes dels Moros, un grupo de más de 50 ventanas artificiales excavadas en un acantilado rocoso vertical durante el período andalusí.
8. Almansa: el bastión castellano a 35 kilómetros
Completando el itinerario hacia Castilla-La Mancha, a 35 kilómetros al noroeste por la autovía A-31, se ubica la histórica ciudad de Almansa.
Su horizonte está marcado por el Castillo de Almansa (siglo XIV), considerado una de las fortalezas más esbeltas y mejor conservadas de España, erigida sobre el cerro del Águila. La localidad alberga el centro de interpretación de la célebre Batalla de Almansa de 1707 y una destacada industria artesanal del calzado.
El destino en TikTok
Si quieres contemplar la arquitectura de estas fortalezas del Vinalopó y los paisajes de frontera en directo, echa un vistazo a este vídeo:
Claves para organizar tu ruta por los alrededores de Villena
Para asegurar un itinerario fluido y sin imprevistos por el corredor del Vinalopó y las comarcas limítrofes, conviene valorar estas cuatro pautas logísticas:
- Movilidad en Vehículo Privado: Aunque la línea de tren conecta municipios como Villena, Sax o Almansa, el coche particular es imprescindible para acceder a núcleos de montaña como Biar, Banyeres o Bocairent.
- Ruta de los Castillos del Vinalopó: Si planeas visitar múltiples fortalezas en una misma jornada, comprueba previamente los días de apertura, ya que algunos monumentos abren únicamente de martes a domingo en horario de mañana.
- Gastronomía de Interior: La zona ofrece una variada fusión culinaria donde destacan los arroces con conejo y caracoles, el gazpacho manchego, los aperitivos de herbero y los vinos de uva Monastrell.
- Época Recomendada: La primavera y el otoño son las estaciones más idóneas para recorrer estas villas, evitando las altas temperaturas estivales en las fortalezas rocosas.
¿Qué perfil de fortaleza medieval, paisaje vitivinícola o enclave esculpido en roca encaja mejor con las prioridades de tu próxima travesía desde Villena?







