Se acabó el sufrimiento de buscar sitio para comer el domingo cerca de la capital. Existe un nuevo refugio gastronómico en mitad de la sierra que está haciendo temblar a los restaurantes tradicionales de la zona.
Hablamos de un rincón donde las brasas no se apagan y el reloj directamente deja de funcionar. (Y sí, vas a querer pedirte otra copa nada más terminar de comer).
Se llama La Mesa de Guadarrama y es el proyecto personal del chef Jaime Monzón junto a Aída González. Un espacio donde la cocina mediterránea de autor y el producto de temporada son los verdaderos reyes de la casa.

Aunque se encuentra dentro de un club social, el acceso es 100% libre para el público general. Nadie se queda fuera de este secreto a voces que ya arrasa en reservas.
La propuesta: tradición, fuego y toques canallas
La propuesta no busca inventar la rueda, sino clavar los sabores de toda la vida con una precisión quirúrgica. Aquí la materia prima manda sobre cualquier artificio.
Atento a los entrantes porque son una auténtica adicción. Su ensaladilla cremosa llega coronada con gambones en tempura y un toque de kimchi picante que rompe todos los esquemas.
Las alcachofas confitadas se sirven al natural o directamente pasadas por el fuego de la brasa con un aceite de oliva virgen extra de lágrimas.

Si prefieres arrancar con algo fresco, el carpaccio de tomate con aguacate, queso feta y tapenade te prepara para el siguiente nivel: zamburiñas del Pacífico a la brasa con aliño cítrico.
Arroces de culto y menús a precios de risa
Pero el verdadero motivo por el que se forman colas en la sierra son sus espectaculares arroces. Son la joya indiscutible de la corona y la razón de su éxito inmediato.
DATO CLAVE PARA TU VISITA: Lo encuentras en la Calle Calderón Montero Ríos 17, en Guadarrama. Abre a mediodía de miércoles a domingo, y también por las noches de jueves a sábado. Para reservar tu mesa llama directamente al 919 39 19 93.
Desde la versión clásica del arroz del senyoret hasta un impresionante arroz caldoso de bogavante. El punto del grano y el sabor del fondo te harán volver seguro.
Lo mejor de todo es que comer de lujo no te va a vaciar la cartera. El precio medio ronda los 30 euros, una cifra ridícula para la calidad de la cocina.
Ofrecen un menú del día por solo 18 euros y una opción especial de fin de semana a mediodía por 25 euros. Comer de estrella a precio de menú ejecutivo ya es posible.
El tardeo definitivo: sobremesas infinitas y música en directo
Aquí nadie te mete prisa para levantarte de la mesa tras el postre. La carta dulce cierra con una tarta tres leches ultra cremosa diseñada para alargar la conversación horas.

Los fines de semana la experiencia sube de nivel con actuaciones de música en directo. El ambiente perfecto para transformar la comida en un tardeo improvisado con amigos.
Es la alternativa ideal a los locales masificados del centro de Madrid. Naturaleza, buen vino y la brasa en su punto exacto para desconectar del ruido urbano.
¿Vas a dejar que te lo cuenten o vas a pedir mesa antes de que sea imposible reservar?







