En el corazón de la provincia de Sichuan, donde las montañas se encuentran con las llanuras fértiles, se halla Chengdu. Si buscas qué ver en Chengdu, te encontrarás con una metrópoli que, a diferencia del ritmo frenético de Pekín o Shanghái, ha sabido conservar una filosofía de vida relajada, centrada en la buena mesa y la contemplación.
Es la ciudad de los contrastes: rascacielos futuristas que conviven con casas de té milenarias y santuarios dedicados a los seres más adorables del planeta.
Chengdu es famosa en el mundo entero por ser el hogar del oso panda gigante, pero la ciudad es mucho más que eso. Es la capital mundial de la gastronomía por la UNESCO, el epicentro de la cultura de las tres dinastías y la puerta de entrada a la cordillera del Tíbet. En esta guía vamos a explorar los lugares que hacen de esta ciudad un destino imprescindible en cualquier viaje por China.
Base de Investigación de la Reproducción del Panda Gigante
Es la atracción estrella y la razón por la que la mayoría de los viajeros aterrizan aquí. A pocos kilómetros del centro, la Base de Pandas de Chengdu permite ver a estos animales en un entorno que imita su hábitat natural. Podrás ver desde crías en las «guarderías» hasta adultos masticando bambú con una calma envidiable. También es uno de los mejores lugares para observar al panda rojo, una especie menos conocida pero igualmente fascinante.
Consejo de experto: Llega a la base antes de las 8:30 de la mañana. Es el momento en el que los cuidadores les dan el desayuno y los pandas están más activos. A partir de las 11:00 suelen echarse a dormir y el calor los vuelve muy perezosos.
La Calle Antigua de Jinli
Caminar por Jinli Street es retroceder a la época de la dinastía Shu. Con su arquitectura tradicional, farolillos rojos y canales, esta calle peatonal es el lugar perfecto para probar el street food de Sichuan. Aquí encontrarás desde las famosas brochetas picantes hasta dulces tradicionales, mientras observas a artesanos locales trabajando la seda o el azúcar soplado. Por la noche, con las luces encendidas, el ambiente es simplemente mágico.
Monasterio Wenshu
Es el templo budista mejor conservado de la ciudad y un remanso de paz absoluto. Dedicado al dios de la sabiduría, el Monasterio Wenshu alberga reliquias preciosas y cientos de estatuas de Buda. Pero lo más auténtico es su famosa casa de té. Aquí verás a los habitantes de Chengdu jugando al Mahjong o leyendo el periódico mientras beben té de jazmín en tazas de porcelana tradicional. Es la esencia de la vida social local.
Callejuelas Kuanzhai (Callejones Ancho y Estrecho)
Se trata de una zona histórica compuesta por tres callejones paralelos que datan de la dinastía Qing. Han sido rehabilitados con un gusto exquisito, mezclando fachadas antiguas con cafeterías modernas, librerías de diseño y restaurantes de alta cocina. Es un ejemplo perfecto de cómo Chengdu integra su pasado imperial con la modernidad del siglo XXI.
El Parque del Pueblo (Renmin Park)
Si quieres entender qué significa vivir en Chengdu, tienes que ir al Parque del Pueblo. No es solo un parque con bonsáis y lagos; es un centro comunitario vibrante. Podrás ver grupos de ancianos practicando Tai Chi, caligrafía con agua sobre el suelo y el curioso «mercado de solteros», donde los padres cuelgan perfiles de sus hijos con la esperanza de encontrarles pareja.
Experiencia obligatoria: En este parque se encuentran los limpiadores de oídos tradicionales. Por unos pocos yuanes, utilizan herramientas metálicas para realizar una limpieza que es, según dicen, una de las sensaciones más relajantes que se pueden experimentar.
Ópera de Sichuan y el Cambio de Máscaras
No esperes una ópera al estilo occidental. La Ópera de Sichuan es un espectáculo de variedades que incluye acrobacias, marionetas y sombras chinescas. El momento cumbre es el Bian Lian o cambio de máscaras: los actores cambian el color de su rostro en una fracción de segundo mediante movimientos casi imperceptibles. Es un secreto nacional protegido y un despliegue de habilidad asombroso.
Museo del Sitio de Jinsha
Para los amantes de la arqueología, este museo es una parada vital. En 2001, durante unas obras de construcción, se descubrieron restos de una civilización de hace 3.000 años. Verás piezas de oro, jade y marfil de un valor incalculable. La pieza central es el disco de oro del «Pájaro del Sol Dorado», que se ha convertido en el símbolo oficial de la ciudad de Chengdu.
Gastronomía: El Desafío del Hot Pot
Comer en Chengdu es una aventura para el paladar (y para la resistencia al picante). El Hot Pot de Sichuan es el plato nacional: una olla con caldo hirviendo lleno de pimienta de Sichuan y chiles donde tú mismo cocinas carnes, verduras y setas. La pimienta de Sichuan produce una sensación de hormigueo y adormecimiento en la lengua única. Si el picante no es lo tuyo, pide un caldo «Yuan Yang» (mitad picante, mitad suave).
Excursiones desde Chengdu: El Gran Buda de Leshan
A unas dos horas de la ciudad se encuentra el Gran Buda de Leshan, la estatua de Buda esculpida en piedra más grande del mundo (71 metros de altura). Tallada en un acantilado en el siglo VIII, esta maravilla domina la confluencia de tres ríos. Puedes visitarla caminando por las escaleras laterales para ver su inmensidad de cerca o tomar un barco para apreciar su escala completa desde el agua.
Dujiangyan: Ingeniería de hace 2.000 años
El sistema de riego de Dujiangyan es Patrimonio de la Humanidad y sigue funcionando hoy en día. Construido en el año 256 a.C., este ingenioso sistema de canales logró controlar las inundaciones del río Min sin necesidad de presas. Es un lugar de paisajes verdes, puentes colgantes y templos taoístas que bien merece una visita de un día.
Consejos prácticos para tu viaje
- Clima: Chengdu suele estar nublada o con bruma. Los veranos son calurosos y muy húmedos, mientras que los inviernos son fríos y grises. La mejor época es primavera (marzo-junio) u otoño (septiembre-noviembre).
- Transporte: El metro es excelente, limpio y está rotulado en inglés. Es la forma más rápida de moverse para evitar el tráfico.
- Idioma: Fuera de los hoteles y atracciones principales, se habla poco inglés. Lleva descargada una app de traducción y las direcciones escritas en caracteres chinos.
Chengdu es una ciudad que te enseña a bajar las revoluciones. Entre el humo de los inciensos en los templos y el vapor de los puestos de comida, descubrirás una China profunda, amable y tremendamente sabrosa.
¿Te atreves con el picante de Sichuan o prefieres quedarte contemplando la paz de los pandas?







