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9 de octubre de 2026, 21:50

Escapadas

Parador de Gredos: 8 planes imprescindibles en la cuna de los Paradores

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Alojarte en el Parador de Gredos equivale a cruzar la puerta de la historia de la hotelería en España. Rodeado por un mar de pinos silvestres a más de 1.550 metros de altitud, este icónico edificio inaugurado en 1928 por el rey Alfonso XIII ostenta el orgullo de ser el primer parador de la red estatal.

El aroma a leña quemada en sus chimeneas y el crujido de la madera antigua te reciben con una calidez reconfortante.

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Habitación doble superior con vistas a la sierra en el Parador de Gredos

Ubicado en el término municipal de Navarredonda de Gredos, el hotel funciona como el campamento base perfecto para explorar la vertiente norte de la sierra abulense.

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Desde sus salones señoriales, donde en 1978 se redactó el borrador de la Constitución Española, las vistas hacia el macizo central recortado contra el cielo son sencillamente sobrecogedoras. El susurro del viento entre los piornos acompaña cada paseo matutino por sus jardines.

Para exprimir al máximo tu escapada a este refugio histórico de Ávila, he seleccionado los mejores itinerarios, rincones secretos y experiencias gastronómicas que puedes disfrutar a un paso del establecimiento.

Postres típicos en el restaurante del Parador de Gredos

1. Senderismo hasta la Laguna Grande y el Circo de Gredos

A solo 15 minutos en coche del hotel se encuentra la Plataforma de Gredos, punto de partida hacia el corazón del parque regional. La caminata hasta la Laguna Grande requiere unas 4 horas y media entre ida y vuelta, superando un desnivel de 350 metros por un sendero de piedra empedrado. El premio final es contemplar el agua glaciar custodiada por el imponente pico Almanzor a 2.592 metros de altitud.

2. Astroturismo bajo la certificación Starlight de Gredos

La escasa contaminación lumínica del entorno convierte a este rincón abulense en un auténtico paraíso astronómico. El propio hotel cuenta con terraza y condiciones ideales para contemplar la Vía Láctea en las noches despejadas.

Es una experiencia mágica observar constelaciones y lluvias de estrellas sintiendo el aire puro de la alta montaña.

3. Saborear el auténtico chuletón en el restaurante del parador

La propuesta gastronómica del establecimiento rinde un homenaje sincero a la cocina de cuchara y a las carnes con I.G.P. Carne de Ávila. No puedes marcharte sin probar las patatas revolconas con torreznos crujientes, las judías del Barco con chorizo o un chuletón de ternera avileña preparado a la parrilla con sal gorda.

4. Paseo sombreado por el Pinar de Hoyocasero

Este espacio natural protegido, situado a escasos 15 kilómetros del alojamiento, alberga una biodiversidad vegetal única en la Península Ibérica. Un sendero llano y bien señalizado de 4 kilómetros permite caminar entre pinos silvestres centenarios y robles melojos. Es una ruta comodísima para familias o para dar un paseo relajado a última hora de la tarde.

5. Recorrer la Calzada Romana del Puerto del Pico

Descendiendo hacia el Valle del Tiétar nos topamos con una de las calzadas romanas mejor conservadas de España. Este trazado milenario servía para comunicar la meseta norte con el sur a través del Puerto del Pico. Caminar sobre sus gruesas losas de piedra contemplando el desnivel de la garganta es una lección de historia al aire libre.

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6. Baños fluviales en la Garganta de Valdeasayas

Durante los meses estivales, las pozas naturales formadas por los ríos de montaña ofrecen un refrescante alivio tras una caminata. Muy cerca del parador, las aguas cristalinas y heladas de la Garganta de Valdeasayas crean piscinas de roca idílicas bordeadas por prados donde descansar al sol.

7. Descubrir el Salón del Silencio y la historia del hotel

El propio edificio del parador alberga rincones cargados de memoria política y social. Pasear por sus galerías decoradas con muebles de época, cazarías antiguas y fotos históricas es un viaje en el tiempo. El emblemático Salón del Silencio invita a la lectura junto a la chimenea mientras contemplas los picos nevados a través del ventanal.

8. Avistamiento de cabra montés en los riscos altos

La reina indiscutible de la fauna local es la cabra montés de Gredos. Es extraordinariamente habitual divisar machos de grandes cuernos y hembras con sus crías en las laderas rocosas cercanas a la Plataforma. Recuerda llevar prismáticos y mantener una distancia respetuosa para fotografiar estos majestuosos animales en libertad.

Consejo práctico: Si planeas subir a la Plataforma de Gredos durante los fines de semana o meses de verano, ten en cuenta que el aparcamiento regulado cuesta 5 euros y suele completarse antes de las 9:30. Conviene madrugar para evitar cortes de acceso.

El destino en TikTok

Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:

@lourdesendigital

Comenta: Parador para enviarte más detalles de este restaurante 📍 Hace unos días visitamos el @paradordegredos un restaurante que está bajando Caracas-La Guaira y la comida estaba divina! Si van pidan el pulpo flameado porque es riquísimo 🐙 Todo estaba espectacular! #Restaurantelaguaira #areperalaguaira #laguaira #caracaslaguaira #restaurante

♬ sonido original – LOURDES | VIAJES Y TURISMO ✈️

Consejos clave para planificar tu visita

Para disfrutar plenamente de tu estancia en el Parador de Gredos es fundamental adaptar el equipaje a la brusquedad del clima de montaña. Incluso durante los meses de julio y agosto, las temperaturas nocturnas en la sierra suelen bajar de los 10 °C, por lo que una prenda de abrigo resulta imprescindible en cualquier época del año.

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Si tienes pensado realizar senderismo de alta montaña en invierno o primavera temprana, consulta siempre el parte meteorológico y la presencia de placas de hielo en los pasos altos.

Fachada del Parador

El hotel se encuentra perfectamente comunicado por la carretera AV-941, a poco más de 2 horas en coche desde Madrid o 1 hora desde la ciudad de Ávila.

¿Cuándo vas a regalarte esa escapada entre pinos centenarios y cumbres de piedra?

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