Dejar atrás el corazón verde de Mungia para recorrer sus alrededores es adentrarse en la Bizkaia más auténtica e inspiradora. A escasa distancia en coche, el paisaje de valles salpicados de caseríos centenarios da paso de forma espectacular a acantilados de vértigo, rías tranquilas y puertos pesqueros rebosantes de tradición.
Esta franja del territorio histórico vizcaíno conserva un alma profundamente ligada al mar y a la tierra. El aire matutino huele a brisa salina, a hierba húmeda y al aroma inconfundible del pescado fresco a la brasa que emana de las brasas portuarias.
Apunta estas paradas imprescindibles para diseñar una escapada memorable y descubrir los pueblos bonitos cerca de Mungia que enamoran a todo viajero.
1. Bakio, la cuna del txakoli a orillas del Cantábrico
A solo 10 kilómetros al norte de Mungia se despliega Bakio, un municipio costero famoso por sus olas, su playa abierta al Cantábrico y sus viñedos escalonados en ladera.
Es el lugar perfecto para sumergirse en la cultura del txakoli, la célebre variedad local de vino blanco con carácter acido y fresco. (Disfrutar de un vaso helado mirando el romper de las olas es un auténtico lujo vasco).
- Distancia desde Mungia: 12 minutos por la carretera BI-631.
- Imperdible: La ermita de San Juan de Gaztelugatxe, conectada a la costa por su célebre puente de piedra de 241 escalones.
- Centro de interpretación: El Museo del Txakoli (Txakolingunea) a la entrada del pueblo.
2. Bermeo, la tradición marinera en el corazón de Urdaibai
Ubicado a 18 kilómetros hacia el noreste tropezamos con Bermeo, una de las villas pesqueras más históricas y con más carácter de todo el País Vasco.
Su puerto viejo (Puerto Viejo o Portu Zaharra) regala un escenario de postal con sus casas altas y estrechas pintadas en vivos colores. Pasear por sus muelles es sentir el latido vivo de la historia conservera y ballenera de la región.
- Distancia desde Mungia: 20 minutos bordeando la costa por la BI-631.
- Patrimonio marinero: La torre Ercilla, sede del Museo del Pescador.
- Rincón con encanto: El claustro gótico del Convento de San Francisco del siglo XIV.
3. Plentzia, callejones medievales y una bahía serena
A tan solo 15 kilómetros al oeste de Mungia se halla Plentzia, un pintoresco pueblo marinero asentado en la desembocadura de su ría homónima.
Su casco histórico conserva un trazado medieval de calles estrechas que desembocan en una hermosa bahía de aguas calmas, ideal para navegar o disfrutar de un baño relajante en familia.
- Distancia desde Mungia: 18 minutos por la carretera BI-2120.
- Visita singular: La Bodega Submarina Crusoe Treasure, donde el vino envejece bajo las aguas del Cantábrico.
- Icono: La Torre Barria y el antiguo Ayuntamiento de piedra en la plaza principal.
4. Gorliz, acantilados salvajes y el faro más alto
Pegado a Plentzia y a solo 16 kilómetros de Mungia encontramos Gorliz, un destino que destaca por su extensa playa de arena fina protegida por un frondoso pinar.
Un sendero costero conduce hasta el cabo de Gorliz, donde se alza un imponente faro rodeado de cañones defensivos del siglo XX y dunas petrificadas de más de 6.000 años de antigüedad.
- Distancia desde Mungia: 20 minutos por la BI-2120.
- Punto panorámico: El Faro de Gorliz, situado a 165 metros sobre el nivel del mar.
- Naturaleza: El paseo por el Sendero de las Dunas Petrificadas.
5. Mundaka, la ola izquierda legendaria y el mirador de la ría
Situado a 20 kilómetros de Mungia, a la entrada de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, reposa Mundaka, un encantador pueblo conocido mundialmente por los amantes del surf.
Su pequeño puerto de cabotaje emana una tranquilidad contagiosa, mientras que la mirador de la ermita de Santa Catalina ofrece panorámicas insuperables sobre la desembocadura de la ría y la isla de Izaro.
- Distancia desde Mungia: 22 minutos conduciendo por la carretera BI-631 y BI-2235.
- Experiencia de sabor: Degustar unos pintxos de antxoas en las tabernas del puerto pesquero.
- Paisaje único: El mirador del atardecer en la ermita de Santa Catalina.
6. Gernika-Lumo, memoria viva y cuna de las libertades vascas
Adentrándose 22 kilómetros hacia el interior del valle de Urdaibai alcanzamos Gernika-Lumo, una villa cargada de simbolismo, historia y arraigo cultural.
Mundialmente conocida por el trágico bombardeo de 1937 que inspiró la obra maestra de Pablo Picasso, sus parques, museos y avenidas respiran una dignidad y solemnidad rotundas.
- Distancia desde Mungia: 25 minutos por la carretera BI-2121.
- Lugar sagrado: La Casa de Juntas y el célebre Árbol de Gernika.
- Visita imprescindible: El Museo de la Paz de Gernika (entrada general 6 euros).
7. Elantxobe, la villa escalonada colgada sobre el acantilado
Si extiendes la ruta unos 32 kilómetros en dirección al cabo de Ogoño descubrirás Elantxobe, uno de los pueblos más singulares e impactantes de toda la geografía vasca.
Sus casas parecen desafiar la gravedad, apilándose en estrechas terrazas sobre una ladera rocosa vertical que desemboca en un minúsculo puerto protegido por imponentes diques.
- Distancia desde Mungia: 35 minutos por la BI-2121 y BI-3234.
- Curiosidad urbana: La plataforma giratoria en la parte alta del pueblo, necesaria para que los autobuses puedan dar la vuelta.
- Vista de vértigo: Contemplar la caída del pueblo desde el mirador superior junto a la carretera.
8. Ea, el pueblo de los puentes de piedra y las calles estrechas
A 30 kilómetros de Mungia descansa Ea, una diminuta y coqueta villa nacida en torno a la grieta que forma un pequeño río al buscar el mar Cantábrico.
Dos hileras de casas con entramado tradicional acompañan el cauce del agua, cruzado por románticos puentes de piedra hasta desembocar en una cala recogida que desaparece con la pleamar.
- Distancia desde Mungia: 32 minutos tomando la BI-2121 y BI-2235.
- Paseo recomendado: El sendero que asciende por la ladera hasta la ermita de la Talaya.
- Ambiente: Paz absoluta para pasear entre puentes y aire limpio.
Tip viajero de Laura: Para acceder a San Juan de Gaztelugatxe (entre Bakio y Bermeo), es obligatorio reservar un ticket de acceso gratuito por internet en temporadas medias y altas. (Haz la reserva con varias semanas de antelación para evitar quedarte a las puertas de este icono vizcaíno).
Consejos prácticos para organizar tu ruta desde Mungia
Para recorrer con total libertad los pueblos bonitos cerca de Mungia resulta muy conveniente disponer de coche propio, ya que permite combinar de forma ágil paradas entre la costa y los valles interiores. No obstante, la red de autobuses de Bizkaibus conecta Mungia con núcleos principales como Bakio, Bermeo o Plentzia de forma regular.
La primavera y el verano ofrecen temperaturas suaves e ideales para disfrutar del mar, aunque el inicio del otoño regala colores espectaculares en los bosques de Urdaibai con mucha menor afluencia. No olvides llevar un cortavientos impermeable, calzado con buena suela para caminar por adoquines y pendientes, y al menos 1,5 litros de agua por persona para tus excursiones.
¿Por cuál de estos puertos marineros o acantilados de leyenda vas a empezar tu próxima ruta por Bizkaia?







