Explorar las mejores playas de Llanes es adentrarse en uno de los tramos costeros más deslumbrantes de todo el norte peninsular.
En este rincón del oriente de Asturias, la bravura del Cantábrico ha esculpido durante milenios una red de más de 30 arenales encajados entre verdes praderías y acantilados de piedra caliza.
La estampa no deja a nadie indiferente: mientras sientes el salitre en la piel, alzas la mirada y contemplas las cumbres escarpadas de la Sierra del Cuera vigilar el horizonte.
Desde fenómenos geológicos únicos en el mundo hasta bahías resguardadas que parecen auténticas piscinas de agua salada, el litoral llanisco es tan diverso como fascinante.
Tanto si buscas el aislamiento de una cala nudista custodiada por colinas como la comodidad de un arenal llano apto para toda la familia, la costa asturiana guarda un rincón a tu medida.
Prepara la toalla, calza un buen par de zapatillas para los senderos y ajusta la ruta. Esta selección reúne las paradas indispensables para enamorarte de la costa oriental de Asturias.
1. Playa de Gulpiyuri: el mar subterráneo que brota en el prado
Ubicada cerca de la localidad de Naves, Gulpiyuri ostenta el título de ser una de las playas más singulares del planeta. Declarada Monumento Natural, se trata de una pequeña playa de mar interior sin acceso directo al horizonte marítimo, escondida en medio de un prado verde de vegetación autóctona.
El agua del Cantábrico penetra hasta este pequeño hueco a través de una cueva subterránea tallada en el acantilado calizo. Con apenas 50 metros de longitud de arena blanca, presenciar cómo sube la marea en este anfiteatro de roca es un espectáculo que merece cada minuto de la visita.
Tip viajero: Consulta la tabla de mareas antes de ir. Durante la pleamar la playa alcanza su máximo esplendor acuático, mientras que en la bajamar el agua desaparece casi por completo dejando solo la arena al descubierto.
2. Playa de Torimbia: el templo salvaje de la naturaleza y el nudismo
En las proximidades del pueblo de Niembru se despliega la impresionante Playa de Torimbia, una de las mecas del nudismo en el norte de España desde la década de 1960. Su silueta representa una concha casi perfecta de más de 500 metros de arena dorada, flanqueada por acantilados de más de 50 metros de altura cubiertos de manto verde.
Al carecer de acceso asfaltado hasta la orilla, conserva una atmósfera salvaje e intacta. La bajada a pie se realiza por un sendero serpenteante que regala vistas panorámicas espectaculares del litoral. Su oleaje suele ser moderado a fuerte, lo que la convierte en una parada muy querida también por los amantes del surf.
3. Playa de Poo: una piscina natural resguardada del viento
Si viajas con niños o prefieres las aguas calmas, la Playa de Poo es tu destino ideal. Situada a escasos 2 kilómetros del centro urbano de Llanes, esta playa ocupa la desembocadura del río Vallina y presenta un formato alargado en forma de embudo que frena por completo el embate de las olas.
Cuando la marea sube, la entrada del mar convierte la playa en una inmensa piscina natural de aguas cristalinas y muy escasa profundidad. Sus márgenes de roca y verde pradera permiten tumbarse al sol resguardado de las brisas costeras más molestas.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
4. Playa de Ballota: la majestuosidad de Castro Ballota en Niembru
Ubicada al este del municipio, muy cerca del pueblo de Cue, la Playa de Ballota se distingue de inmediato por la gigantesca mole rocosa que emerge frente a su orilla: el islote o Castro de Ballota. Este arenal de casi 350 metros destaca por la tranquilidad de sus aguas y la fina calidad de sus granos de arena.
Desde el alto del Mirador de La Boriza se obtiene una vista cenital soberbia de Ballota y de su vecina playa de Andrín, separadas únicamente por el espectacular saliente del morro de La Ballota. Es una parada obligada para capturar una de las fotografías más icónicas de Asturias.
Dato práctico: En el extremo occidental de la playa se ubica el bufón de Ballota, un chimenea natural en la roca por la que el mar ruge y expulsa agua a presión en los días de marejada.
5. Playa de Borizo: islotes y pasarelas de arena en Celorio
Situada en la animada parroquia de Celorio, la Playa de Borizo es un arenal de unos 300 metros de longitud que destaca por su paisaje salpicado de islotes y peñascos de caliza. El más famoso de ellos es el Castro de Borizo, situado justo enfrente de la orilla.
Durante la bajamar, la retirada del agua deja al descubierto un pasillo de arena fina que permite caminar a pie hasta el islote para explorar sus cavidades. Sus fondos rocosos en las zonas laterales son ideales para ponerse las gafas de bucear y practicar esnórquel.
6. Playa de San Antolín: la inmensidad abierta para los amantes del surf
Con más de 1.200 metros de extensión continua, San Antolín es la playa más grande de todo el concejo de Llanes. Ubicada en la desembocadura del río Bedón, cerca de la localidad de Naves, esta manga de arena y piedra mira directamente hacia el mar abierto.
Su carácter expuesto garantiza olas constantes durante todo el año, lo que la convierte en el punto de encuentro por excelencia de las escuelas de surf de la comarca. A escasos metros del arenal se conservan los restos románicos del antiguo monasterio de San Antolín de Bedón.
7. Playa de Barro: entorno familiar entre cabos protectores
La Playa de Barro se resguarda entre dos salientes rocosos que la protegen de las corrientes dominantes: el Cabo de la Ballena por el este y la isla de Niembru por el oeste. Esta disposición crea una bahía recogida de fina arena dorada y aguas sumamente apacibles.
Cuenta con un acceso extremadamente cómodo, aparcamiento cercano y múltiples servicios de restauración a pocos metros de la arena. Es una opción muy demandada durante los meses de julio y agosto por su seguridad y entorno paisajístico impecable.
Tip viajero: Para comer tras una mañana de baño, acércate a los chiringuitos locales a probar una ración de sidra natural acompañada de unos bígaros o unas llámparas a la sidra.
8. Playa de Sablón: la cala urbana al pie de los Murallones de Llanes
Para quienes buscan disfrutar de un baño revitalizante sin salir del propio casco histórico de la Villa de Llanes, la Playa del Sablón es la respuesta. Esta pequeña concha de unos 100 metros está encajada justo debajo del céntrico paseo de San Pedro.
Protegida por las antiguas murallas medievales y por el saliente del paseo aluvial, ofrece un mar tranquilo de aguas muy limpias. Tras el baño, nada mejor que subir las escaleras y recorrer el extenso manto verde del Paseo de San Pedro para divisar toda la costa de Llanes a vista de pájaro.
¿En cuál de estos rincones verdes y salados vas a extender tu toalla durante tu próxima ruta por Asturias?







