viernes, 9 de octubre 2026 Crónicas de viaje

Crónicas, grandes viajes y gastronomía del mundo.

9 de octubre de 2026, 22:04

Escapadas

El pueblo cordobés de 7.000 habitantes donde se esconde Matías Prats para huir de Madrid

Matías Prats
Matías Prats
Publicidad

Hay refugios que desafían al tiempo y al ruido de las grandes capitales. (Sí, nosotras también soñamos con escapar a un sitio así). Lejos de los platós de televisión y de la frenética rutina de Madrid, uno de los rostros más respetados de nuestra pequeña pantalla guarda un secreto muy bien cuidado.

No hablamos de una macrociudad costera ni de una urbanización de lujo inalcanzable. Este rincón tiene poco más de 7.000 habitantes, un mar verde de olivos que quita el hipo y un vínculo familiar tan profundo que te dejará sin palabras.

Publicidad

El tesoro oculto en el Alto Guadalquivir

El municipio se llama Villa del Río y está enclavado en la provincia de Córdoba. Pero que su aparente calma no te engañe, porque este enclave andaluz atesora un patrimonio histórico que sorprende incluso al viajero más experimentado.

Publicidad

A las afueras, el imponente Puente Romano (construido entre los años 27 y 14 antes de Cristo) mantiene viva la huella de la antigua Vía Augusta. Un monumento protegido y declarado Bien de Interés Cultural que convive con unas aceñas árabes del siglo X.

Sin embargo, el verdadero corazón de la localidad late en la Plaza de la Constitución. Allí se erige un antiguo castillo islámico del siglo XI que, tras múltiples vidas como parroquia y mercado, hoy ejerce de flamante sede del Ayuntamiento.

La voz que puso a Villa del Río en el mapa

¿Qué une exactamente a este paraíso cordobés con la televisión? La respuesta tiene nombre propio y un peso histórico incalculable. Villa del Río vio nacer en 1913 a Matías Prats Cañete, el legendario «poeta del micrófono» que revolucionó la radio y el periodismo en nuestro país.

El detalle secreto: Aunque su carrera profesional transcurrió en Madrid, el patriarca nunca rompió el cordón umbilical con su tierra. Tras su fallecimiento en 2004, sus restos volvieron al cementerio local, sellando un pacto eterno con sus vecinos.

Su legado sigue muy vivo gracias a su hijo, Matías Prats Luque (75 años), quien continúa al pie del cañón en los informativos de Antena 3. De hecho, el propio presentador reconoció la enorme emoción que sintió al descubrir la devoción intacta que su pueblo natal profesa hacia su familia.

El homenaje más visible se encuentra en la planta alta del pabellón deportivo municipal que lleva su nombre. Un espacio de 200 metros cuadrados reconvertido en museo que atesora piezas clave de su trayectoria, integrándose en una ruta cultural que también rinde tributo al pintor Pedro Bueno.

Entre casas encaladas y un mar de plata

Más allá de la historia televisiva, pasear por sus calles es sumergirse de lleno en la esencia del Valle del Guadalquivir. Las fachadas blancas impecables, los callejones estrechos y la histórica iglesia de la Inmaculada Concepción dibujan una estampa puramente andaluza.

Y cuando abandonas el núcleo urbano, el paisaje muta por completo. Kilómetros y kilómetros de olivares infinitos se extienden hasta el horizonte, cambiando sutilmente de tono entre el verde intenso y el plata según sopla el viento en la comarca.

Para nosotras, hay algo profundamente reconfortante en comprobar que, por mucho que cambie el mundo, siempre quedarán lugares donde el apellido de una familia forma parte viva de la tierra. Villa del Río nos recuerda que el mejor refugio es aquel que nunca te olvida.

Publicidad
Publicidad