Si estás planeando salirte de la ruta turística convencional, tarde o temprano te encontrarás con ellas: las Carreteras F en Islandia. Esas «F» que aparecen en los mapas no son una simple letra; significan «Fjallvegar» (carreteras de montaña) y son la puerta de entrada a la Islandia más salvaje, remota y, seamos sinceras, peligrosa si no sabes lo que haces.
Conducir por las Carreteras F en Islandia es una ingeniería de la paciencia y la pericia. No son para todo el mundo ni para todos los coches. (Sí, nosotras también hemos visto a turistas intentando cruzar un río con un utilitario y, spoiler: la broma les salió por el precio de un coche nuevo).
El requisito innegociable: El coche adecuado
Para entrar legalmente en las Carreteras F en Islandia, es obligatorio alquilar un vehículo 4×4. Pero cuidado, no todos los SUV sirven. Si tu plan incluye la famosa carretera F206 hacia Laki o la F249 hacia Þórsmörk, necesitas un todoterreno con una altura libre al suelo considerable.
La letra pequeña: Prácticamente ningún seguro en el país, ni siquiera el «Full Insurance», cubre los daños producidos por el agua en los bajos o el motor al vadear ríos en las Carreteras F en Islandia. Cruzas bajo tu propia responsabilidad.
La ley islandesa es muy clara: si te pillan con un coche de tracción simple en las Carreteras F en Islandia, la multa será el menor de tus problemas. Las empresas de alquiler monitorizan sus flotas por GPS y, si incumples las normas, perderás cualquier cobertura de seguro de forma fulminante. Tu bolsillo no se merece ese susto.
¿Cuándo abren las Carreteras F en Islandia?
No intentes buscarlas en invierno. Las Carreteras F en Islandia permanecen cerradas la mayor parte del año debido a la nieve y al barro profundo que las vuelve intransitables. La fecha de apertura depende exclusivamente de la ingeniería climática y del estado del terreno, pero suele ser entre mediados de junio y principios de julio.
Entidades oficiales como Vegagerðin (la administración de carreteras) publican mapas diarios con el estado de las pistas. Si decides aventurarte por las Carreteras F en Islandia a finales de agosto, ten en cuenta que las primeras tormentas de septiembre pueden cerrarlas de nuevo sin previo aviso, dejándote atrapada en el interior.
Vadeos de ríos: El examen final
El mayor desafío de las Carreteras F en Islandia son los ríos sin puente. Vadearlos requiere una técnica específica: nunca cruces por donde el agua está estancada y busca siempre la zona donde haya más corriente (suele ser la menos profunda).
Nuestra recomendación de seguridad es esperar siempre a que pase otro coche antes de lanzarte. Si viajas sola por las Carreteras F en Islandia, la prudencia debe ser tu copiloto. Recuerda que el nivel del agua de los ríos glaciares sube a medida que avanza el día y el sol derrite el hielo; un río que cruzaste fácilmente a las 9 de la mañana puede ser una trampa mortal a las 6 de la tarde.
Tip Secreto: Si tu ruta por las Carreteras F en Islandia te lleva a Landmannalaugar, existe un aparcamiento justo antes del último río. No hace falta que lo cruces si no te sientes segura; puedes dejar el coche allí y caminar por el puente peatonal.
Respeto al ecosistema y multas
La naturaleza islandesa es de una fragilidad extrema. El musgo que bordea las Carreteras F en Islandia tarda décadas en recuperarse de una sola rodada. Por eso, el «off-road» está estrictamente prohibido y las multas pueden superar los 2.000 euros, además de posibles penas de cárcel en casos graves.
Mantente siempre dentro de las estacas que marcan el camino. Las Carreteras F en Islandia ya son suficientemente emocionantes de por sí como para intentar atajos innecesarios que destruyan el paisaje que has venido a admirar. Según la OCU de los viajeros, el respeto a las normas locales es la mejor forma de ahorrar dinero y disgustos.
Entrar en las Tierras Altas es como viajar a otro planeta donde el asfalto no existe y el silencio es absoluto. Las Carreteras F en Islandia son difíciles, pero te regalan las mejores vistas de tu vida si las tratas con el respeto que se merecen.
¿Te sientes preparada para el volante o prefieres quedarte disfrutando de la comodidad de la Ring Road?








