El ritmo frenético de la gran ciudad a veces se vuelve insoportable. Incluso las mentes creativas más brillantes necesitan, de vez en cuando, pulsar el botón de pausa para no colapsar.
Pocos saben que el cocinero más vanguardista de nuestro país tiene un refugio ultra secreto. Un rincón mágico donde los teléfonos móviles casi no importan y el asfalto es sustituido por un silencio sanador. (Sí, nosotras también necesitamos perdernos allí ahora mismo).

La joya oculta de la Serranía de Cuenca
Hablamos de Huerta del Marquesado, un diminuto municipio de apenas 155 habitantes que desafía al tiempo en la provincia de Cuenca.
Este precioso rincón se alza a 1.257 metros sobre el nivel del mar. Su altitud garantiza veranos frescos y un aire tan limpio que casi corta la respiración al bajar del coche.
El creador de DiverXO guarda esta ubicación con absoluto recelo profesional. Sin embargo, sus profundos vínculos familiares con la zona han terminado por desvelar su secreto mejor guardado.
Los vecinos del pueblo aseguran que el chef es uno más cuando camina por sus calles empedradas. Allí se olvida por completo de las estrellas Michelin y de las cámaras de televisión.
Agua pura, pinos y un Sol Repsol inesperado
El gran motor de este paraíso natural es su agua. El subsuelo de Huerta del Marquesado alberga manantiales de agua mineral tan pura que se embotella y distribuye por toda España.
El tip de Lucía: Si visitas el pueblo, es obligatorio hacer una parada técnica en el restaurante Fuentelgato. Este modesto salón de comidas cuenta con un prestigioso Sol Repsol y ofrece una propuesta gastronómica que te dejará sin palabras.
El murmullo constante del líquido elemento acompaña al viajero en cada paso. El antiguo lavadero y el viejo molino harinero son testigos mudos de una forma de vida casi extinguida.
Pero no todo es contemplación en este oasis conquense. La gastronomía local esconde una sorpresa mayúscula que atrae a los paladares más selectos de la península.
Para los que buscan algo más tradicional, la mítica panadería El Solanillo ofrece tortas de aceite artesanales elaboradas con recetas que han pasado de generación en generación.
Un paseo entre arte y leyendas del pasado
La arquitectura del pueblo destaca por sus fachadas de piedra y madera, cubiertas por hiedras y parras que cambian de color con las estaciones.
Los amantes del senderismo encontrarán aquí su parque de atracciones particular. El sendero que conduce a la cascada del Pozo de la Horca es una auténtica delicia visual.
La cultura también se respira al aire libre gracias al proyecto del Paisaje Ilustrado de Luis Zafrilla. Una serie de esculturas metálicas que recrean escenas cotidianas de la vida rural en mitad del bosque.
No obstante, el término municipal también encierra historias sombrías. Los más veteranos aún recuerdan la tragedia del Vuelo 42 de Iberia, que se estrelló en sus cumbres en el año 1959.
Por qué deberías visitarlo antes de que se masifique
El turismo de desconexión está viviendo su época dorada. Cada vez buscamos destinos más auténticos, menos masificados y con una identidad real que no haya sido devorada por el postureo de las redes sociales.
Huerta del Marquesado ofrece precisamente esa desconexión analógica que ya no se compra con dinero. Un lujo silencioso que ha conquistado al mejor chef del mundo.
La ley del turismo rural está cambiando rápido y estos pequeños oasis corren el riesgo de perder su esencia si no los cuidamos. ¿Te vas a perder la oportunidad de conocer el refugio de Dabiz Muñoz antes de que sea demasiado tarde?
Prepara la mochila, olvídate del reloj por un fin de semana y déjate seducir por el murmullo de sus manantiales.







