Subir a la colina de Montmartre es entrar en un París que parece suspendido en la Belle Époque. Si buscas qué ver en Montmartre, te encontrarás con un pueblo dentro de la gran ciudad, un laberinto de calles empedradas, viñedos escondidos y fachadas cubiertas de hiedra que inspiraron a genios como Picasso, Dalí y Van Gogh. Es el barrio bohemio por excelencia, donde el espíritu de los cabarets del siglo XIX todavía se siente en cada esquina.
En este 2026, Montmartre sigue siendo el refugio favorito de los románticos y los amantes del arte. Coronando la ciudad desde sus 130 metros de altura, este distrito ofrece no solo la basílica más blanca del mundo, sino también los rincones más cinematográficos de la capital francesa. Prepárate para subir escaleras, descubrir plazas llenas de caballetes y dejarte llevar por el encanto de la «butte» (la colina).
1. Basílica del Sacré-Cœur (Sagrado Corazón)
Es el icono indiscutible del barrio. La Basílica del Sagrado Corazón, con su color blanco inmaculado que se mantiene gracias a la piedra travertino, domina todo París. Su interior es sobrecogedor, pero el verdadero espectáculo está en sus escalinatas, donde turistas y parisinos se reúnen para disfrutar de una de las mejores puestas de sol del mundo con la ciudad a sus pies.
2. Place du Tertre: la Plaza de los Pintores
A pocos metros de la basílica se encuentra el corazón artístico del barrio. En la Place du Tertre, decenas de pintores y caricaturistas montan sus caballetes cada día. Aunque es un punto muy turístico, conserva esa esencia de cuando los artistas malvivían en el barrio. Es el lugar perfecto para comprar una pequeña acuarela de recuerdo o simplemente observar el bullicio desde una terraza.
Tip de Lucía: Si quieres una foto sin multitudes en la Plaza de los Pintores, llega antes de las 9:00 AM. A esa hora, el barrio aún bosteza y podrás ver a los artistas preparando sus lienzos en silencio.
3. Le Mur des Je T’aime (El Muro de los Te Amo)
Ubicado en la pequeña plaza de Jehan Rictus, este muro de azulejos azules es un monumento al amor. La frase «Te amo» está escrita más de 300 veces en 250 idiomas y dialectos diferentes. Es una parada obligatoria para las parejas y uno de los rincones más fotografiados de todo París.
4. El Moulin Rouge y Pigalle
A los pies de la colina, en el Boulevard de Clichy, se encuentra el cabaret más famoso del mundo: el Moulin Rouge. Con su molino rojo iluminado, sigue siendo el símbolo de la noche parisina. Desde aquí puedes subir hacia el corazón del barrio pasando por el barrio de Pigalle, que mezcla su pasado canalla con nuevas tiendas de diseño y cafeterías modernas.
5. La Maison Rose y Le Consulat
Son probablemente los dos edificios más instagrameables de Montmartre. La Maison Rose, con sus paredes rosas y persianas verdes, fue un antiguo refugio de artistas y hoy es un encantador restaurante. Muy cerca está Le Consulat, una cafetería que parece sacada de una película antigua y que personifica el encanto de las esquinas parisinas.
6. Los Viñedos de Montmartre (Vignes de Clos Montmartre)
¿Sabías que en París todavía se produce vino? En la ladera norte de la colina se encuentra un pequeño viñedo que sobrevive desde la Edad Media. Cada octubre se celebra la Fiesta de la Vendimia. Justo enfrente verás el famoso cabaret Au Lapin Agile, donde Picasso solía pagar sus cenas con cuadros que hoy valen millones.
Dato práctico: Para evitar las escaleras más empinadas hacia la basílica, puedes usar el Funicular de Montmartre. Funciona con un ticket normal de metro (Ticket t+) y te deja a pocos pasos de la entrada del Sacré-Cœur.
7. La estatua del «Pasa-murallas» (Le Passe-Muraille)
En la Plaza Marcel Aymé encontrarás una estatua curiosa de un hombre que parece estar saliendo de una pared de piedra. Está dedicada al escritor Marcel Aymé y a su personaje que tenía el don de atravesar muros. La tradición dice que hay que tocarle la mano (que ya está brillante por el roce) para tener buena suerte.
Ruta de Amélie Poulain en Montmartre
Si eres fan de la película Amélie, este barrio es tu set de rodaje personal:
- Café des Deux Moulins: La cafetería donde trabajaba Amélie sigue abierta y conserva gran parte de la decoración original.
- Au Marché de la Butte: La frutería del señor Collignon, situada en la Rue des Trois Frères.
- Tiovivo de Saint-Pierre: El carrusel que aparece en las escenas finales, justo a los pies del Sagrado Corazón.
Montmartre es un barrio para perderse sin rumbo fijo. Es el lugar donde cada escalera ofrece una perspectiva nueva y cada rincón guarda una historia de amor o de arte. Es la esencia del París más auténtico y romántico. ¿Estás listo para conquistar la colina?







