Descubrir los pueblos bonitos cerca de Caldas de Reis es la excusa perfecta para adentrarse en la Galicia más auténtica, donde la brisa de las Rías Baixas se entrelaza con el susurro de las aguas termales. En esta comarca del Umia, la piedra musgosa, las viñas de albariño y las rías azulinas componen un paisaje de postal atemporal.
Encender el motor y recorrer las carreteras comarcales que parten de la villa termal supone conectar con el aroma a eucalipto húmedo, la tierra fértil y el vapor de los manantiales de montaña. Tras pasear junto al río Umia y disfrutar de sus históricas burgas, el mapa invita a explorar villas marineras repletas de hórreos, puertos históricos y fortalezas que vigilan el cauce del Ulla.
Toma nota y prepara la mochila: seleccionamos las villas con más encanto a pocos minutos de trayecto para organizar una escapada inolvidable.
Los pueblos bonitos cerca de Caldas de Reis que debes visitar en tu ruta
La ubicación estratégica de esta villa en el Camino Portugués permite saltar de conjuntos históricos costeros a valles fluviales interiores en cuestión de minutos. Aquí tienes la selección definitiva para completar tu itinerario.
1. Padrón
Ubicado a solo 12 kilómetros de Caldas de Reis, ya en la provincia de A Coruña, Padrón es una villa ligada para siempre a la literatura de Rosalía de Castro y Camilo José Cela. Pasear por el frondoso Espolón a orillas del río Sar evoca una atmósfera poética única antes de llegar a la Iglesia de Santiago, donde se custodia el Pedrón, la piedra romana donde la tradición cuenta que se amarró la barca que trajo los restos del Apóstol. (Y sí, pedir una ración de sus famosos pimientos de Herbón en cualquier taberna del centro es un ritual obligatorio).
2. Cambados
Situado a unos 18 kilómetros hacia la costa, Cambados ostenta con orgullo el título de capital del vino Albariño. Su centro histórico, declarado Bien de Interés Cultural, gira en torno a la monumental Plaza de Fefiñáns, flanqueada por el pazo del siglo XVI y la iglesia de San Benito. Perderse por el antiguo barrio marinero de Santo Tomé o contemplar las ruinas góticas de Santa María Dozo, cuyo cementerio sin techo está considerado uno de los más melancólicos del mundo, regala una experiencia memorable.
3. Combarro
A escasos 25 kilómetros de distancia, Combarro representa la estampa más fotogénica de la arquitectura popular gallega. Este pueblo pesquero destaca por sus más de 30 hórreos alineados al borde del mar, cuyas piedras casi rozan el agua durante la pleamar. Caminar por sus callejuelas estrechas labradas sobre la roca caliza mientras se observa el trabajo de las mariscadoras en la ría de Pontevedra es un espectáculo imborrable.
4. Catoira
A apenas 14 kilómetros al norte, en el punto exacto donde el río Ulla desemboca en la ría de Arousa, Catoira emerge envuelta en leyendas de invasiones vikingas. Su gran atractivo histórico son las Torres del Oeste, un conjunto fortificado del siglo IX mandado construir para proteger la ciudad de Santiago de Compostela de los ataques por mar. El entorno natural de sus marismas, cruzado por pasarelas de madera, es idóneo para dar un paseo reparador.
5. Cuntis
Ubicado a tan solo 6 kilómetros de Caldas de Reis, Cuntis comparte con su vecina una profunda tradición hidrotermal de origen romano. Sus termas y balnearios son célebres en toda la Península por las propiedades curativas de sus aguas azufradas a alta temperatura. Pasear por su centro urbano, articulado alrededor de la iglesia de Santa María y la plaza de la Ferreiría, transmite una calma propia de los pueblos del interior pontevedrés.
6. Vilagarcía de Arousa
A unos 15 kilómetros hacia el oeste, la conocida como la capital de la ría de Arousa combina un animado frente marítimo con rincones de elevado valor patrimonial. Su joya más destacada es el Pazo de Oca, un imponente conjunto palaciego rodeado de estanques, fuentes y jardines de camelias centenarias que le han valido el apodo del Versalles gallego. El parque de Doña Concha y el barrio marinero de Carril, famoso por sus almejas, completan una excursión redonda.
7. O Grove
Ubicado a 38 kilómetros de distancia en la entrada de la ría de Arousa, O Grove es el verdadero templo del marisco gallego. Su puerto pesquero bulle de actividad constante con el desembarque de centollos, nécoras y mejillones procedentes de las bateas. Cruzar el puente hacia la isla de A Toxa para admirar su coqueta capilla recubierta por completo de conchas de vieira es una parada obligada en la península.
8. Sanxenxo
A unos 30 kilómetros de Caldas, Sanxenxo representa la vertiente más cosmopolita y turística de la costa pontevedresa. Más allá de su concurrido puerto deportivo y de la célebre playa urbana de Silgar, este municipio esconde rincones marineros más sosegados como la villa de Portonovo o los acantilados salvajes que conducen a la ermita de La Lanzada, un enclave místico encaramado sobre el Atlántico.
Tip práctico de la redactora: Para recorrer la ruta costera que une Cambados, Combarro y O Grove, la opción más aconsejable es el coche particular, ya que te permitirá parar en los miradores de la ría sin prisas. Si prefieres moverte hacia Padrón o Vilagarcía de Arousa, el tren de media distancia que sale de la estación de Portas (a 3 km de Caldas) ofrece conexiones rápidas en menos de 10 minutos.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
Consejos para organizar tu ruta desde Caldas de Reis
Planificar excursiones de un día para descubrir los pueblos bonitos cerca de Caldas de Reis resulta sumamente cómodo gracias a su excelente conexión con la autopista AP-9 y las carreteras comarcales PO-550 y N-550. Alternar mañanas de exploración cultural o senderismo fluvial con tardes de descanso en las terrazas marineras de las Rías Baixas es la fórmula idónea para una estancia inolvidable.
Aprovecha los meses de primavera y otoño para realizar estas visitas. Encontrarás temperaturas idóneas para caminar, menor afluencia en los Pazos y la oportunidad de degustar la gastronomía atlántica de temporada en su punto álgido de frescura.
¿En cuál de estos rincones empedrados vas a descorchar tu próxima copa de albariño?







