viernes, 5 de junio 2026 Crónicas de viaje

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Qué ver en las Islas Phi Phi: los 5 lugares imprescindibles para un viaje de película

Islas Phi Phi
Islas Phi Phi
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Si estás planificando tu ruta por el Sudeste Asiático, hay una pregunta que te rondará la cabeza constantemente: ¿Realmente vale la pena lo que ver en las Islas Phi Phi o es solo marketing? La respuesta corta es un sí rotundo. Pero con matices. No estamos ante un archipiélago cualquiera; estamos ante un ecosistema de apenas 12,25 km² que ha sobrevivido a tsunamis y al turismo de masas.

Este rincón de la Provincia de Krabi es mucho más que una postal bonita. Ubicadas en las coordenadas 7°44′00″N 98°46′00″E, las Phi Phi son un milagro geológico de piedra caliza que emerge del Mar de Andamán. (Y sí, nosotras también nos sentimos diminutas al navegar bajo esos acantilados de vértigo). Si quieres aprovechar cada minuto, apunta lo que no puede faltar en tu cámara.

Maya Bay: El icono que ver en las Islas Phi Phi

Es la joya de la corona y el motivo principal por el que miles de viajeros buscan qué ver en las Islas Phi Phi cada día. Maya Bay, en la isla de Phi Phi Leh, es famosa por la película ‘La Playa’. Tras años cerrada para recuperar su coral, ha vuelto con un sistema de visitas ultra regulado para proteger a su fauna, como los impresionantes tiburones de puntas negras.

El tip de Inés: Reserva un ‘longtail boat’ privado desde el muelle de Ton Sai. Te costará un poco más que el speed boat compartido, pero tendrás la libertad de pedirle al capitán que se aleje de la multitud. Es la inversión más inteligente de tu viaje.

Pisar su arena blanca es una experiencia casi mística, pero olvídate de bañarte: las nuevas normas de la división de Ao Nang solo permiten mojarte los pies para no dañar el fondo marino. Para disfrutarla sin agobios, nuestro consejo es que llegues antes de las 8:00 de la mañana. El silencio de la bahía a esa hora es algo que se te quedará grabado de por vida.

Pileh Lagoon y los acantilados de mármol

A pocos minutos de Maya Bay se encuentra Pileh Lagoon, otra parada obligatoria en tu lista de qué ver en las Islas Phi Phi. Es una entrada de agua rodeada por paredes de roca de cien metros de altura. Aquí el agua tiene un tono esmeralda tan intenso que parece haber sido retocado con Photoshop. Es, sin duda, el mejor lugar para saltar desde el barco y hacer esnórquel en aguas tranquilas.

Lo curioso de este lugar es que, a diferencia de otras bahías, no tiene playa. Es una piscina natural profunda y cristalina. Es el punto exacto donde entiendes por qué Tailandia sigue siendo el rey del turismo tropical. No olvides mirar hacia arriba; las formaciones de estalactitas colgando de los acantilados son una lección de geología en vivo.

El Mirador de Phi Phi Don: La vista de un metro

La isla principal, Phi Phi Don, es el único lugar habitado del archipiélago. Su centro neurálgico es un estrecho istmo de arena que apenas se eleva 1 metro sobre el nivel del mar. Para apreciar esta curiosa formación, tienes que subir a los Phi Phi Viewpoints. Es una caminata exigente de unos 20-30 minutos, pero te aseguramos que las vistas valen cada gota de sudor.

Desde el Viewpoint 2 tendrás la panorámica perfecta: las dos bahías enfrentadas, el azul turquesa chocando con el verde de las palmeras y la inmensidad del Mar de Andamán de fondo. Es el sitio preferido por los viajeros para despedir el día. Ver el atardecer desde aquí es, posiblemente, lo más romántico y espectacular qué ver en las Islas Phi Phi antes de bajar a cenar al pueblo.

Monkey Beach y Bamboo Island: Encuentros salvajes

Si buscas naturaleza en estado puro, tienes que incluir Monkey Beach y Bamboo Island en tu ruta. En la primera, los macacos son los reyes absolutos. Bajan de la selva a la arena con una curiosidad asombrosa. Pero ojo, nosotras te avisamos: son expertos en robar comida y gafas de sol. Manten una distancia prudencial y disfruta de sus juegos sin interferir.

Por otro lado, Bamboo Island es la antítesis de las islas principales. Aquí no hay grandes montañas, sino una isla plana y circular rodeada de un arrecife de coral de ensueño. Es el lugar ideal para desconectar del bullicio de Ton Sai y sentirte como un auténtico náufrago en el paraíso. La claridad del agua aquí es, sencillamente, de otro planeta.

Nota importante: Para acceder a estas zonas protegidas deberás pagar una tasa de entrada al Parque Nacional. Guarda el recibo, ya que es válido para todo el día y te lo pedirán en los diferentes puntos de control de las islas.

¿Cuándo ir y cómo moverse?

Para exprimir todo lo que ver en las Islas Phi Phi, la mejor época es de noviembre a abril, cuando el mar está como una balsa de aceite. Fuera de esa temporada, el monzón puede complicar los traslados en barco desde Krabi o Phuket. Una vez en la isla, olvídate del coche: aquí tus pies y las barcas tradicionales son el único medio de transporte.

Recuerda que estas islas son un tesoro frágil. No toques el coral, no alimentes a los peces y llévate contigo cualquier residuo que generes. La belleza de las Phi Phi depende de que todos seamos viajeros conscientes. ¿Preparada para descubrir por qué este pequeño rincón de 12 kilómetros cuadrados sigue enamorando al mundo entero?