martes, 25 de agosto 2026 Crónicas de viaje

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25 de agosto de 2026, 00:08

Escapadas

Qué ver en Malta: el truco para ver el «set de Gladiator» y las lagunas azules sin las hordas de turistas

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Malta
Malta

Malta es un espejismo de piedra dorada flotando en un mar insultantemente azul. En pleno 2026, este archipiélago se ha convertido en el refugio favorito de quienes buscan historia, sol y ese aire de «Dolce Vita» con un toque británico. Pero cuidado: Malta es pequeña, y si no sabes moverte, acabarás atrapada en un atasco de coches en San Julián.

Si estás buscando una escapada donde cada calle parece el escenario de una película de época, has llegado al sitio adecuado. Pero atención, que Malta tiene sus trucos. No es solo playa y fiesta; es una cápsula del tiempo con más de 7.000 años de historia que te va a volar la cabeza. (Nosotras todavía estamos procesando la belleza de sus templos megalíticos).

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Desde los caballeros de la Orden hasta los caballeros de «Juego de Tronos», Malta es una micro-dosis de aventura constante. Prepárate, porque vamos a darte las claves para que tu viaje sea de cine y no un drama de calor y esperas.

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La Valeta: La ciudad construida por caballeros

Es la capital más pequeña de la Unión Europea, pero engaña. La Valeta es una cuadrícula perfecta de calles empinadas, balcones de colores (las famosas gallarijas) y murallas inexpugnables. Es Patrimonio de la Humanidad y se recorre a pie, aunque tus gemelos se acuerden de nosotras al día siguiente.

La joya de la corona es la Concatedral de San Juan. Por fuera parece austera, pero por dentro es una explosión de oro y mármol que te dejará sin aliento. Es obligatorio detenerse ante «La decapitación de San Juan Bautista», la única obra firmada por el mismísimo Caravaggio. Es arte en estado puro.

Un truco de experta: ve a los Upper Barrakka Gardens a las 12:00 o a las 16:00 para ver el saludo de los cañones sobre el Gran Puerto. Es la foto más icónica de la isla y, además, es totalmente gratis.

Consejo de movilidad: Olvida el coche de alquiler en La Valeta. Usa el ferry que cruza a las «Tres Ciudades» (Vittoriosa, Senglea y Cospicua). Por menos de 3 euros tendrás un paseo en barco con las mejores vistas del mundo.

Mdina: La ciudad del silencio y de los Lannister

Si buscas magia real, tienes que ir a Mdina. Fue la antigua capital y es una ciudad amurallada donde el tiempo parece haberse detenido en la Edad Media. Sus calles son tan estrechas que apenas cabe un carruaje, y el silencio es tan real que casi puedes oír tus propios pensamientos.

Los fans de las series reconocerán sus puertas y plazas de inmediato. Pero más allá de la pantalla, lo que engancha de Mdina es perderse sin rumbo. Imprescindible asomarse al mirador de las murallas al final de la calle principal; verás media isla bajo tus pies.

No te vayas sin pasar por Fontanella Tea Garden. Dicen que tienen la mejor tarta de chocolate de todo el Mediterráneo. Comerse un trozo con esas vistas es nuestra dopamina favorita en la isla.

Comino y la Blue Lagoon: El azul que duele

Seguro que has visto la foto: un brazo de mar con un agua tan turquesa que parece retocada con Photoshop. Es la Blue Lagoon, en la isla de Comino. Es el paraíso, pero puede ser un infierno de gente si no sigues nuestro consejo.

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El primer barco sale de Cirkewwa a las 8:30 o 9:00 de la mañana. Tienes que estar en ese barco. Tendrás una hora de paz absoluta antes de que lleguen los cruceros grandes con música y cientos de personas. Es el momento de bañarte en cristal puro y sentir que la isla es tuya.

Si la laguna se llena demasiado, camina diez minutos hacia Crystal Lagoon. Es más profunda, pero mucho más tranquila y perfecta para hacer snorkel entre cuevas marinas.

Dato para tu maleta: No olvides las escarpines. La mayoría de las «playas» en Malta son de roca o piedra. Tus pies nos agradecerán este consejo cuando intentes entrar al agua en Comino.

Gozo: La hermana salvaje y rural

Si Malta es la fiesta y la historia, Gozo es la calma. Es la segunda isla del archipiélago y se llega en un ferry de 25 minutos. Aquí el ritmo es otro. Verás granjas, colinas verdes y acantilados que te quitan el sentido.

Tienes que visitar Victoria (Rabat) y su Ciudadela reformada. Pero el punto fuerte son las Salinas de Marsalforn. Un tablero de ajedrez excavado en la roca donde todavía se recoge sal de forma artesanal. Es un paisaje lunar que te hará sentir en otro planeta.

Aunque la famosa Ventana Azul se derrumbó hace años, la zona de Dwejra sigue siendo espectacular para ver el atardecer. La energía de ese lugar es algo que no se puede explicar, hay que vivirlo.

Marsaxlokk: El domingo de los barcos de colores

Para ver la Malta más tradicional, tienes que ir al sur, al pueblo pesquero de Marsaxlokk. Es famoso por sus «luzzus», los barcos tradicionales pintados de colores vivos con el ojo de Osiris en la proa para proteger a los pescadores de la mala suerte.

El domingo es el día del mercado de pescado. Es ruidoso, huele a mar y es auténtico. Aprovecha para comer pescado fresco en cualquiera de los restaurantes del paseo marítimo. El beneficio estrella: comerás calidad premium a precios mucho más razonables que en las zonas turísticas del norte.

Muy cerca de allí está St. Peter’s Pool, una piscina natural excavada en la roca caliza ideal para los que aman saltar al agua desde las alturas. Adrenalina pura en un entorno salvaje.

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Malta está de moda

Malta está viviendo su mejor momento turístico en 2026. La industria del cine no para de rodar aquí y eso significa que los precios de los alojamientos en zonas como Sliema o La Valeta están subiendo mes a mes. Si quieres encontrar esa habitación con vistas al mar sin dejarte el sueldo, reserva ya.

No dejes que te lo cuenten por TikTok. Vive la experiencia de tomarte una Cisk (la cerveza local) viendo como el sol se esconde tras las murallas de una ciudad de caballeros. Malta es la prueba de que las mejores esencias vienen en frascos pequeños.

Prepara las gafas de sol, mucha crema protectora y prepárate para un flechazo mediterráneo. ¿Nos vemos en el ferry de las Tres Ciudades?

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