El aire en la costa del concejo de Carreño huele a salitre puro, a madera bañada por el Cantábrico y al sofrito atlántico de sus famosas conservas. Si buscas qué ver en Candás, te vas a encontrar con una villa marinera que conserva intacta su alma de marineros y balleneros, lejos del bullicio de las grandes urbes asturianas.
Apenas 13 kilómetros la separan de Gijón y unos 30 de Oviedo, lo que la convierte en el refugio perfecto para una escapada de desconexión absoluta.
Esta localidad pesquera no solo ha encandilado históricamente a quienes buscan sosiego costero; es el rincón al que siempre regresan personalidades como la actriz Paula Echevarría, quien suele definir esta tierra como su verdadero hogar de recuerdos y familia.
Recorrer sus calles es dejarse llevar por un ritmo pausado donde cada esquina guarda una historia vinculada al océano.
A continuación, te guiamos paso a paso por los rincones más especiales, monumentos históricos y senderos al borde del acantilado que hacen de este destino un imprescindible en el mapa asturiano.
1. El Puerto Pesquero y el Legado Conservero
El corazón latente de la villa es, sin duda, su puerto pesquero. Durante siglos, las embarcaciones salían desde esta dársena en busca de ballenas y pesca de bajura. Hoy en día, es el lugar ideal para pasear al atardecer, contemplar el meceo de los barcos y entender la importancia de la industria conservera que dio fama internacional al municipio.
2. Iglesia de San Félix y el Cristo de Candás
Construida originalmente en el siglo X tras ser donada por el rey Fruela II a la Catedral de Oviedo, la Iglesia de San Félix guarda un tesoro de valor incalculable para los vecinos. En su interior se conserva la imagen del Santísimo Cristo de Candás, una figura rescatada del mar en el siglo XVIII por marineros locales mientras faenaban en aguas irlandesas. Su interior barroco y su historia la convierten en una parada cultural obligada.
3. Ayuntamiento de Candás (Casa Genarín)
Ubicado en pleno centro urbano, el edificio del Ayuntamiento de Candás atrae todas las miradas por su cuidada arquitectura. Erigido entre finales del siglo XIX y principios del XX, este inmueble —conocido popularmente como Casa Genarín— destaca por los elegantes detalles decorativos de su fachada principal, reflejo del auge Indiano de la época.
4. Faro de Candás y la Punta de San Antonio
Siguiendo la línea del litoral hacia el norte se alcanza el Faro de Candás, inaugurado en 1917 sobre el imponente cabo de la Punta de San Antonio.
Las vistas panorámicas al mar Cantábrico desde este punto son rotundas: el golpe de las olas contra los acantilados de piedra oscura ofrece un espectáculo natural inigualable a cualquier hora del día.
5. Ermita de San Antonio
A escasos metros del faro se sitúa la Ermita de San Antonio. Este pequeño templo posee una historia singular: en el año 2011 tuvo que ser desmontado piedra a piedra y reconstruido metros más atrás debido al vertiginoso avance de la erosión del acantilado.
Hoy luce impecable y perfectamente integrada en el entorno verde del mirador.
Tip viajero: El acceso caminando hasta el faro desde el puerto es un paseo muy accesible de apenas 15 minutos con pendientes suaves. Llama la atención la luz limpia del atardecer para tomar fotografías de la costa.
6. Paseo Marítimo y las Playas de Candás
Las Playas de Candás ofrecen un entorno ideal para el descanso o la caminata costera. La Playa de La Palmera es la más resguardada y familiar, mientras que arenales como Carrasques, Huelgues o las extensas playas del Tranqueru y Xivares se conectan a través de paseos adaptados. Es un itinerario llano y relajante, perfecto para escuchar el romper de la marejada.
7. Gastronomía Local: Marañuelas y Pescado Fresco
No se puede entender la visita sin degustar la cocina tradicional de la Costa Central asturiana. En los bares del puerto se sirven pescados frescos del día, como la chopa o el pixín, además de los populares bonitos en conserva. Para el postre, es imprescindible probar las auténticas marañuelas de Candás, un dulce artesanal a base de mantequilla, harina, azúcar y raspadura de limón con forma de nudo marinero.
8. Ruta por los Acantilados hasta Luanco
Para los amantes del senderismo, el tramo costero que une Candás con la vecina localidad de Luanco ofrece un trazado de casi 6 kilómetros bordeando campos verdes y caídas al mar. Una ruta de dificultad baja que conecta dos de las villas marineras más bellas de Carreño y Gozón.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
Cómo organizar tu visita a la villa
Llegar a Candás es sumamente sencillo desde cualquier punto del centro de Asturias. La línea de tren de cercanías (C-4) conecta la localidad con Gijón y Cudillero en trayectos frecuentes de menos de 25 minutos. Si viajas en vehículo propio, la carretera AS-239 te deja directamente en el casco urbano con varios aparcamientos públicos habilitados cerca de la zona portuaria.
Información práctica: La mejor época para visitar la zona abarca desde mayo hasta octubre, cuando el clima permite disfrutar plenamente de los paseos costeros y las terrazas del puerto.
¿Te han entrado ganas de respirar la brisa del Cantábrico y perderte entre callejuelas con sabor a mar? Prepara el equipaje, porque este rincón marinero te está esperando.







