Explorar los pueblos bonitos cerca de Peratallada es adentrarse en la esencia más pura y pausada del Baix Empordà. En este rincón interior de la provincia de Girona, el tiempo parece haberse detenido entre fosos excavados en roca caliza, lienzos de murallas y campos salpicados de masías centenarias.
Poner en marcha el coche por las carreteras secundarias que cruzan el valle supone conectar de inmediato con el aroma a pino mediterráneo, la tierra húmeda y la luz dorada del atardecer. Tras perderse por el laberinto empedrado de Peratallada y admirar su foso medieval, la mirada busca de forma natural los perfiles de las torres vecinales que asoman sobre el horizonte.
Prepara la cámara y ajusta el mapa: recorremos las villas medievales y conjuntos históricos indispensables para una escapada inolvidable a pocos minutos de viaje.
Los pueblos bonitos cerca de Peratallada que debes incluir en tu ruta
El interior de la Costa Brava atesora una densidad de patrimonio histórico difícil de igualar a nivel europeo. Aquí tienes la selección definitiva para completar tu itinerario por el corazón gerundense.
1. Pals
Ubicado a tan solo 10 kilómetros de Peratallada, el recinto amurallado de Pals es una joya del gótico que parece salida de un cuento de época. Sus calles empedradas ascienden suavemente hasta la majestuosa Torre de las Horas, una construcción románica del siglo XI de 15 metros de altura. Desde el mirador Josep Pla se obtienen vistas despejadas de las huertas de arroz y del perfil lejano de las Islas Medas. (Y sí, probar un plato de arroz de Pals en sus terrazas de piedra es un paso obligatorio).
2. Monells
Situado a unos 9 kilómetros hacia el oeste, Monells enamora a cualquier viajero por su atmósfera serena y su arquitectura perfectamente conservada. Articulado alrededor de la pintoresca Jaume I, esta plaza porticada de piedra sirvió como escenario principal para la película Ocho apellidos catalanes. Caminar bajo sus arcos medievales mientras el sol filtra sus rayos entre las enredaderas es una experiencia de desconexión absoluta.
3. Palau-sator
A escasos 3 kilómetros de distancia (apenas 5 minutos en coche o un agradable paseo en bicicleta), Palau-sator mantiene intacta la estructura defensiva de una villa medieval de planta circular. Su torre del homenaje se alza majestuosa sobre el portal de entrada al casco histórico, invitando a recorrer pequeñas callejuelas silenciosas donde el aroma a cocina tradicional de Empordà impregna el ambiente.
4. Ullastret
A solo 5 kilómetros de Peratallada, este pequeño municipio de origen medieval es célebre en toda la península por albergar el yacimiento ibérico más importante de Cataluña. Situado en el Puig de Sant Andreu, este enclave arqueológico permite descubrir la forma de vida de los indigetes en el siglo VI a.C., mientras que el pueblo actual ofrece un entramado amurallado con murallas góticas y una plaza porticada conocida como la Llotja.
5. Madremanya
Enclavado a 16 kilómetros hacia las faldas de las Gavarres, Madremanya emerge sobre una colina coronada por la iglesia fortificada de Sant Esteve. Sus casas de piedra caliza, unidas por arcos de paso y pasajes cubiertos, convierten a este pequeño pueblo en uno de los rincones más románticos y pacíficos de la comarca, ideal para huir de cualquier atisbo de aglomeración urbana.
6. Begur
A unos 14 kilómetros en dirección a la costa, Begur combina la elegancia de su castillo medieval encaramado a 200 metros sobre el nivel del mar con el legado indiano de sus casas señoriales del siglo XIX. Pasear por su casco urbano ofrece un contraste fascinante antes de descender hacia sus famosas calas de aguas turquesas, como Sa Riera, Aiguablava o Sa Tuna.
7. Calella de Palafrugell
Ubicado a 16 kilómetros de distancia, este antiguo barrio de pescadores conserva el espíritu marinero de antaño con sus casitas blancas escalonadas a pie de playa, sus bóvedas de arcos frente al mar y las barcas de madera descansando sobre la arena. Es el refugio perfecto para degustar un suquet de peix y escuchar habaneras sintiendo la brisa directa del Mediterráneo.
8. Sant Feliu de Boada
A tan solo 2 kilómetros de Peratallada, esta diminuta aldea rural rodeada de campos de cultivo representa la tranquilidad absoluta del campo gerundense. Su modesta iglesia gótica de Sant Feliu y sus masías tradicionales rodeadas de girasoles en verano ofrecen una estampa fotográfica sencilla pero cargada de autenticidad.
Tip práctico de la redactora: La mejor forma de conectar Peratallada con núcleos tan cercanos como Palau-sator, Ullastret o Sant Feliu de Boada es alquilar una bicicleta eléctrica. El firme es prácticamente llano y la red de caminos rurales (Pirinexus) permite pedalear entre masías sin cruzarse con el tráfico de la carretera principal.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
Consejos para organizar tu ruta por el interior del Empordà
Planificar una escapada para descubrir los pueblos bonitos cerca de Peratallada resulta comodísimo debido a las breves distancias que separan cada municipio. En un trayecto de apenas 15 minutos en coche es posible cambiar de un yacimiento ibérico a una plaza porticada medieval o a una terraza con vistas a las Gavarres.
Procura realizar este recorrido durante los meses de primavera u otoño, cuando las temperaturas son amables para caminar por el firme empedrado y la luz del atardecer tiñe las fachadas de piedra de un tono dorado inolvidable.
¿Cuál de estas villas medievales vas a incluir en tu primera parada por la comarca?







