El Titanio del Museo Guggenheim y la energía del Casco Viejo enamoran a cualquiera, pero cruzar los límites del Gran Bilbao abre la puerta a un norte verdaderamente salvaje. A menos de una hora de trayecto, el verde de los montes se fusiona con el embravecido Cantábrico entre puertos pesqueros, calles empedradas y caseríos centenarios.
Si buscas organizar una excursión de un día o planificar un fin de semana entre gastronomía e historia, estás en el lugar idóneo. Descubrir los pueblos más bonitos cerca de bilbao es la excusa perfecta para cambiar el bullicio urbano por el sonido de las olas y el aroma a leña quemada.
Ajusta el retrovisor y prepara la cámara. Aquí tienes una selección rigurosa con las joyas rurales y marineras más impactantes a un paso de la capital vizcaína.
1. Bermeo: alma marinera en el corazón de Urdaibai
A tan solo 35 kilómetros al norte por la BI-631, Bermeo se erige como una de las villas pesqueras con mayor solera de Bizkaia y por ello uno de los pueblos más bonitos cerca de Bilbao. Su icónico puerto viejo, repleto de fachadas estrechas pintadas en tonos vivos, conserva intacta la esencia del oficio ballenero de antaño.
Pasear por el casco antiguo te lleva entre cuestas pronunciadas hasta la Iglesia de Santa Eufemia. (Un apunte práctico: a apenas 10 minutos en coche se encuentra la célebre ermita de San Juan de Gaztelugatxe, cuyo acceso peatonal requiere reserva previa gratuita en las épocas de mayor afluencia).
Tip viajero: Pide un pintxo de atún o antxoas frescas con un vaso de txakoli en las tabernas del muelle; la calidad del producto marinero aquí no tiene rival.
2. Mundaka: la meca del surf y las vistas a la ría
Vecina de Bermeo (a unos 38 kilómetros de Bilbao por la BI-2235), esta pintoresca villa costera es mundialmente célebre por albergar una de las mejores olas izquierdas del planeta. Sin embargo, su encanto va mucho más allá de las tablas de surf.
Su pequeño puerto pesquero regala una estampa idílica de barcos meciéndose en el agua. Desde el mirador de la Ermita de Santa Catalina, encaramado sobre un saliente rocoso, contemplarás una de las panorámicas más sobrecogedoras del Parque Natural de Urdaibai.
3. Balmaseda: historia viva sobre el puente medieval
Ponemos rumbo hacia el interior de la comarca de Enkarterri (a 30 kilómetros al oeste por la BI-636) para adentrarnos en la primera villa fundada en Bizkaia. Balmaseda impresiona por su pasado textil y su denso patrimonio arquitectónico.
Su gran símbolo es el Puente Viejo o de la Muza, una majestuosa construcción gótica del siglo XIII con torreón de vigía sobre el río Cadagua. Perderse por su casco antiguo permite descubrir la Iglesia de San Severino y la antigua fábrica de boinas La Encartada.
4. Elantxobe: vértigo sobre la ladera del mar
Ubicado a 48 kilómetros por la BI-2235, Elantxobe desafía a la gravedad adaptándose a la ladera del cabo Ogoño. Sus casas parecen escalonarse unas sobre otras buscando un hueco frente a las olas del Cantábrico.
El pueblo es tan empinado que su plaza superior alberga una plataforma giratoria para que los autobuses puedan dar la vuelta al no existir espacio físico para maniobrar. Bajar caminando hasta el puerto regala rincones únicos, aunque la subida de vuelta exige buenas piernas.
5. Plentzia: villa señorial y aguas tranquilas
A solo 25 kilómetros de la capital vizcaína, Plentzia combina el aire tranquilo de una bahía protegida con señoriales palacetes de verano. Su ría, salpicada de pequeñas embarcaciones de recreo, desemboca en una de las playas más apacibles de la costa.
Recorrer el casco histórico te llevará ante la Torre Barri y la antigua iglesia fortificada de San Juan Bautista. Es una parada idónea para familias que buscan combinar paseo cultural y caminata llana junto a la playa.
Dato útil: La forma más rápida y cómoda de llegar desde la capital es tomar la Línea 1 de Metro Bilbao; la estación final te deja a escasos 10 minutos a pie del centro histórico.
6. Elorrio: palacios con blasones al pie del Anboto
Hacia el sudeste de la provincia, a 40 kilómetros por la N-634, Elorrio aguarda enmarcado por las majestuosas cumbres del Parque Natural de Urkiola. Su casco antiguo destaca por albergar la mayor concentración de palacios solariegos blasonados de toda Bizkaia.
A las afueras de la villa se encuentra la misteriosa Necrópolis de Argiñeta, un conjunto de sepulcros y estelas funerarias que datan de los siglos VII y IX. Cruzar sus jardines al atardecer transmite una paz imponente.
7. Orduña: la única ciudad de Bizkaia entre desfiladeros
Enclavada en un enclave geográfico singular rodeado por las provincias de Álava y Burgos (a 40 kilómetros por la AP-68), Orduña ostenta históricamente el título de ciudad. Su inmensa Plaza Foral es una de las más grandes y elegantes del País Vasco.
Su patrimonio incluye la Iglesia fortificada de Santa María y la antigua aduana del siglo XVIII. Además, sirve como punto de partida idóneo para hacer una excursión al espectacular Salto del Nervión, el salto de agua más alto de la Península Ibérica con más de 220 metros de caída libre.
8. Getaria: sabor marinero y moda de alta costura
Aunque cruza el límite provincial hacia Gipuzkoa (a unos 80 kilómetros por la AP-8, aproximadamente 50 minutos de conducción), Getaria bien merece el trayecto. La silueta del monte Aldamar, conocido como «el Ratón de Getaria», domina una villa marinera inolvidable.
Cuna de Juan Sebastián Elcano y del diseñador Cristóbal Balenciaga (cuyo vanguardista museo se ubica en el centro), el pueblo cautiva por sus restaurantes con parrillas a pie de calle donde el besugo a la brasa es una religión.
Consejos prácticos para tu ruta por los pueblos cerca de Bilbao
Moverse por el territorio histórico de Bizkaia es ágil y sencillo, pero conviene no perder de vista algunos aspectos organizativos:
- Transporte público: Para destinos costeros como Plentzia, el Metro Bilbao es perfecto. Para adentrarse en el estuario de Urdaibai (Mundaka y Bermeo), la línea de tren E4 de Euskotren regala un viaje con vistas panorámicas preciosas.
- Gastronomía vasca: No olvides probar las marmitakos tradicionales en los puertos, el queso de Idiazábal en villas del interior como Elorrio y los vinos blancos con D.O. Bizkaiko Txakolina.
- Equipamiento: El clima cantábrico es cambiante incluso en verano; llevar un chubasquero ligero en el coche o la mochila salvará cualquier chaparrón imprevisto.
¿Por cuál de estas villas marineras o empedradas vas a empezar tu próxima ruta de fin de semana?




