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Qué ver en Lovaina: 9 imprescindibles que no te puedes perder

Lovaina
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Subir al tren en la estación central de Bruselas y desembarcar apenas veinte minutos después en la capital de la provincia del Brabante Flamenco es una de las mejores decisiones de cualquier viaje a Bélgica.

Si estás buscando qué ver en Lovaina, prepárate para descubrir una ciudad universitaria vibrante donde el gótico flamígero en piedra convive con el tintineo constante de las copas de cerveza y el rodar de miles de bicicletas sobre el adoquín.

Esta urbe no es solo un destino histórico detenido en el tiempo. Aunque sus raíces se remontan al siglo IX y su prestigiosa universidad fue fundada en 1425, la presencia de más de 50.000 estudiantes llena sus calles de un dinamismo joven, fresco y contagioso durante casi todo el año.

A lo largo de esta guía vas a encontrar una ruta a pie optimizada para recorrer sus monumentos más deslumbrantes, pasear por oasis de paz declarados Patrimonio de la Humanidad y saborear la tradición cervecera más auténtica de Flandes.

Prepara calzado cómodo porque empezamos la caminata.

1. El Ayuntamiento de Lovaina (Stadhuis)

Es la joya indiscutible de la arquitectura gótica flamígera en Europa y el edificio que acaparará todas tus fotos nada más pisar la plaza Grote Markt. Levantado en el siglo XV, su fachada parece un encaje de piedra esculpido con un nivel de detalle minucioso y casi obsesivo.

A lo largo de sus tres plantas principales se reparten 236 estatuas compuestas a mediados del siglo XIX. Representan a personajes históricos, eruditos, artistas y figuras bíblicas que marcaron el devenir de la ciudad. (Quedarse un rato observando las escenas esculpidas en las peanas bajo las estatuas es un auténtico pasatiempo visual).

2. La Iglesia de San Pedro y su Última Cena

Ubicada justo enfrente del Ayuntamiento, esta catedral inacabada del siglo XV destaca por su sobriedad exterior y la luminosidad de su nave central. Su torre campanario nunca llegó a completarse debido a la inestabilidad del terreno, pero alberga tesoros artísticos de un valor incalculable.

En su interior se conserva el famoso retablo de la Última Cena de Dirk Bouts, una obra maestra de los Primitivos Flamencos pintada entre 1464 y 1468. Además, el templo aloja el Museo de Arte Religioso, donde podrás admirar esculturas góticas y relicarios medievales de oro y plata.

3. El Gran Beaterio de Lovaina (Groot Begijnhof)

Cruzar el arco de entrada a este recinto amurallado del siglo XIII es adentrarse en un universo completamente paralelo. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, este barrio histórico era el hogar de las beatas: mujeres célibes o viudas que decidían vivir en comunidad bajo votos de recogimiento sin ingresar en una orden monástica estricta.

El conjunto forma una pequeña mini-ciudad medieval trazada a orillas del río Dijle. Sus casi 100 casas de ladrillo rojo, sus puentes de piedra y sus callejones empedrados sin tráfico crean un ambiente de serenidad imperturbable. Es, sin duda, el rincón más fotogénico de toda la ciudad.

Tip viajero: Visita el Gran Beaterio a última hora de la tarde. El reflejo de la fachada de ladrillo sobre los canales con la luz dorada del atardecer crea una atmósfera poética difícil de superar.

4. Oude Markt: «el bar más largo del mundo»

Si la Grote Markt es el corazón histórico, la plaza Oude Markt es el epicentro social de la localidad. Esta plaza alargada ostenta el popular título del «bar más largo del mundo» debido a que todo su perímetro está formado por una sucesión ininterrumpida de terrazas, bares y cafeterías.

Al caer la tarde, cuando las clases universitarias terminan, la plaza se llena de vida. Es el sitio idóneo para hacer una pausa y degustar la amplísima cultura cervecera belga, pidiendo desde una rubia de abadía hasta recetas artesanales locales de fermentación espontánea.

5. La Biblioteca Universitaria y la Plaza Ladeuzeplein

Dominando la espaciosa plaza Ladeuzeplein se alza este imponente edificio neorrenacentista flamenco de ladrillo y piedra. Su historia está marcada por la tragedia: fue destruida por completo durante la Primera Guerra Mundial y reconstruida posteriormente gracias a las donaciones de academias y universidades de Estados Unidos.

En el centro de la plaza llama la atención una peculiar escultura contemporánea de 23 metros de altura: una gran aguja de acero que atraviesa un escarabajo verde gigante, obra del artista Jan Fabre. Subir a la torre de la biblioteca permite contemplar la carillón de 63 campanas y disfrutar de una vista privilegiada del skyline urbano.

El destino en TikTok

Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:

@rogergrrez

Qué ver en Leuven (Lovaina) en 1 día 🇧🇪 A solo 25 minutos de Bruselas, Leuven es una ciudad universitaria pequeña, llena de historia y cerveceo. Imprescindibles: Grote Markt y su ayuntamiento gótico, Oude Markt (la plaza con más bares), la Biblioteca universitaria, el Beguinaje UNESCO y el Jardín Botánico. Si vas a Bélgica, Leuven merece la pena para una excursión rápida. #Leuven #Lovaina #Belgica #ViajesEuropa #traveltips

♬ Home Cooking – Waderman

6. El Castillo de Arenberg y sus jardines

Ubicado en el distrito de Heverlee, a unos 2 kilómetros del casco antiguo, se encuentra este magnífico castillo renacentista flanqueado por dos torres con cúpulas en forma de cebolla. Perteneció a los duques de Arenberg y hoy alberga la facultad de ciencias de la universidad.

El palacio está rodeado por un parque inmenso y frondoso a orillas del río Dijle. Es un espacio perfecto para alquilar una bicicleta, pasear entre árboles centenarios y ver a los estudiantes repasando sus apuntes sobre el césped durante los días soleados.

7. Visita a la Fábrica de Cerveza Stella Artois

La historia de Lovaina está indisolublemente ligada al arte de la elaboración cervecera desde el siglo XIV. Aquí se fundó la mítica marca Stella Artois, cuya planta industrial principal sigue operando a pocos minutos a pie del centro histórico.

Las visitas guiadas por sus instalaciones permiten recorrer las salas de cocción modernas, entender el proceso de embotellado a gran escala y terminar la experiencia con una cata guiada tirando tu propia caña en el bar panorámico del complejo.

8. El Jardín Botánico (Kruidtuin)

Es el jardín botánico más antiguo de Bélgica, creado en 1738 por la Universidad Católica para el cultivo de plantas medicinales. Aunque su tamaño es accesible y recogido, encierra una variedad vegetal asombrosa.

Su invernadero tropical alberga especies exóticas, orquídeas y plantas acuáticas, mientras que sus senderos al aire libre ofrecen un refugio silencioso lejos del bullicio urbano. Es una parada obligatoria para los amantes de la fotografía de naturaleza.

Dato práctico: Lovaina se encuentra a solo 20 minutos en tren desde la estación de Bruxelles-Centraal y a 15 minutos del aeropuerto de Zaventem. La frecuencia de trenes es altísima, lo que la convierte en una excursión de un día idónea.

9. Probar las especialidades gastronómicas locales

No se puede dar por concluida la visita sin rendirse ante los sabores del Brabante Flamenco. Además de las infaltables patatas fritas dobles servidas en cucurucho con mayonesa, debes probar los platos regionales cocinados con cerveza local.

Pide un plato de Stoofvlees (un estofado tierno de carne de ternera guisado a fuego lento con cerveza negra y pan de especia) o las galletas tradicionales Leuvense fietser. Acompaña la comida con un vaso de la cerveza local de trigo no filtrada para cerrar la jornada con broche de oro.

¿Tienes ya anotada la fecha en el calendario para escaparte a descubrir la capital universitaria de Flandes?