lunes, 21 de septiembre 2026 Crónicas de viaje

Crónicas, grandes viajes y gastronomía del mundo.

21 de septiembre de 2026, 09:04

Escapadas

El búnker costero de Marta Sanahuja a media hora de Barcelona: el pueblo del Garraf donde la jurado de televisión esconde su rincón gastronómico definitivo

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Marta Sanahuja
Marta Sanahuja

El ritmo vertiginoso de los rodajes televisivos y la exigencia de las cocinas profesionales pueden triturar la estabilidad mental de cualquier creador en pocos meses. Soportar el peso de los focos y la mirada del gran público exige encontrar un búnker de desconexión absoluta para resetear las ideas.

Pocos conocen el rincón exacto de la costa catalana donde una de las caras más influyentes del panorama gastronómico decide levantar su trinchera contra el estrés diario. Un paraje azul que mezcla acantilados salvajes, mansiones señoriales y un vecindario que protege su intimidad con recelo. *(Sí, nosotros también nos mudaríamos allí este mismo fin de semana)*.

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Hablamos de Marta Sanahuja. Consagrada como una de las grandes figuras de la divulgación culinaria y flamante jurado de televisión, la catalana ha sabido blindar su tiempo de ocio de una forma magistral. Un plan de escape que ejecuta siempre que sus compromisos profesionales le otorgan un respiro en la agenda.

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Sitges: el refugio mediterráneo de Marta Sanahuja

Para escapar de la locura y la velocidad del asfalto de la gran ciudad, la chef no busca destinos impersonales en el extranjero. Prefiere buscar la calma en Sitges, el icónico municipio de la costa de Barcelona que se ha convertido en su verdadero santuario de paz.

Este bellísimo enclave, situado en la comarca del Garraf, destaca por su luz deslumbrante, sus callejuelas blancas y un microclima único protegido por el macizo montañoso que lo rodea. Un escenario de postal que garantiza desconexión y aire puro a un paso de la capital catalana.

La relación de la cocinera con estas playas es de una absoluta simbiosis creativa. Es allí, entre el sonido del oleaje y las fachadas de aire indiano, donde Marta encuentra la inspiración necesaria para diseñar sus nuevas propuestas y recetas de éxito.

La cotizada privacidad de esta localidad es su mejor arma de defensa. A pesar de su fama internacional, el municipio cuenta con rincones secretos que permiten pasear con total libertad, lejos del bullicio turístico tradicional de la costa barcelonesa.

Fachadas indianas y el paseo al borde del acantilado

El inmenso encanto de este refugio costero no es fruto de ninguna campaña publicitaria improvisada. El gran corazón histórico de la villa late en su casco antiguo, dominado por la majestuosa silueta de la iglesia de Sant Bartomeu y Santa Tecla, que vigila el mar desde su atalaya.

Pasear por sus calles permite descubrir el legado de los americanos o indianos, aquellos vecinos que hicieron fortuna en Cuba y regresaron construyendo imponentes mansiones de estilo modernista y neoclásico. Un patrimonio arquitectónico que desprende elegancia en cada esquina.

Para los amantes de la naturaleza más salvaje, el municipio esconde el espectacular Camino de Ronda del Garraf. Un sendero que serpentea entre acantilados de piedra caliza y calas escondidas que miran directamente a las aguas turquesas del Mediterráneo.

La fisonomía de la zona ofrece además una amplísima oferta de deportes náuticos y rutas de senderismo por el Parque Natural del Garraf. Un pulmón verde único donde el paisaje kárstico y la vegetación mediterránea se funden con el horizonte azul.

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La cocina de proximidad y el secreto del arroz marinero

¿Sabías que esta villa costera cuenta con uno de los recetarios marineros más ricos y auténticos del litoral catalán? Hablamos de una gastronomía basada en el pescado fresco de la lonja, los arroces caldosos y el mítico xató, una ensalada tradicional con una salsa única.

Para quienes deciden planificar una escapada de sábado y domingo por la comarca, perderse por los mercados locales y las tabernas del puerto es una experiencia obligatoria. Platos lentos, cocinados con mimo y con el sabor del mar de fondo.

La propia creadora digital suele aprovechar estas escapadas para degustar los mejores productos de temporada de la huerta catalana, maridados con los excelentes vinos de la zona. Una forma espectacular de conectar con las raíces culinarias de la comarca.

Lervarse a este idílico retiro costero es sumamente cómodo por carretera, situándose a apenas media hora de Barcelona. Una distancia estratégica excelente que te permite cambiar las prisas del asfalto por el olor a salitre en un abrir y cerrar de ojos.

La tendencia de las escapadas de autor en la costa catalana

Cada vez son más los profesionales de la alta cocina, comunicadores y creadores de contenido que eligen los municipios del Garraf para establecer sus puntos de desconexión y desconectar del ritmo diario de trabajo.

Si estás organizando una escapada para los próximos días, te recomendamos recorrer el paseo marítimo a última hora de la tarde, cuando la luz dorada tiñe las fachadas señoriales. La paz que se respira en estos rincones te atrapará desde el primer momento.

La cotizada tranquilidad de estos apartamentos frente al mar cotiza al alza debido al creciente interés por las experiencias con sabor local. El arrollador éxito de los rostros conocidos que eligen la zona amenaza con alterar la calma diaria de este pequeño santuario.

Al final, las grandes figuras del mundo de la gastronomía no necesitan adquirir inmensas parcelas en islas privadas para encontrar la desconexión total del trabajo. A veces, el verdadero éxito consiste en abrir las ventanas de un balcón de cara al mar, escuchar las olas y respirar hondo, ¿no te parece?

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