El vapor del mar de Seto acaricia la madera bermellón y el olor a arce tostado flota en el aire mientras desembarcas en la isla sagrada de Itsukushima. Si te preguntas qué ver en Miyajima para vivir una de las experiencias más sobrecogedoras de todo Japón, estás a punto de adentrarte en un santuario natural donde las tradiciones milenarias y los ciervos salvajes conviven en absoluta armonía.
Ubicada a poco más de media hora del centro de Hiroshima, esta pequeña isla ha sido considerada tierra sagrada durante siglos. En el pasado, los peregrinos tenían prohibido poner un pie en su suelo para no profanarlo, viéndose obligados a atravesar el famoso portal torii a bordo de embarcaciones tradicionales.
Prepara un calzado cómodo, ajusta la lente de tu cámara y guarda esta guía detallada.
Vamos a recorrer juntos los lugares imprescindibles, las mejores rutas de senderismo y los secretos que hacen de este rincón un destino inolvidable.
1. Santuario Itsukushima: la joya arquitectónica sobre el mar
El corazón espiritual de la isla es el Santuario Itsukushima, una obra maestra del estilo Shinden-zukuri erigida en el siglo XII por el señor feudal Taira no Kiyomori. Construido íntegramente sobre pilotis de madera, el complejo entero parece flotar sobre el agua cuando la marea está alta.
Caminar por sus pasillos lacados en bermellón ofrece una perspectiva única del contraste entre la estructura roja, el verde de los bosques sagrados y el azul del mar. La entrada general cuesta 300 yenes (unos 1,80 euros) y permite visitar la sala de oraciones principal y el escenario Noh más antiguo del país.
2. El Gran Torii Flotante (O-Torii): el icono sagrado de Japón
Con sus 16 metros de altura y fabricado con madera de alcanforero no podrida, el Gran Torii de Miyajima es una de las estampas más fotografiadas de toda Asia. Su particularidad radica en que no está anclado al lecho marino; se mantiene en pie únicamente por su propio peso de más de 60 toneladas.
Aprovecha las distintas fases de la marea durante el día. Con la marea alta, el marco parece brotar del agua como una visión mágica. Cuando la marea baja a última hora de la tarde, puedes caminar directamente sobre la arena mojada hasta tocar sus colosales pilares de madera.
Nuestro consejo: Consulta la tabla oficial de mareas en la oficina de turismo del puerto nada más bajar del ferry. La diferencia de nivel de agua entre pleamar y bajamar supera los 3 metros y cambia por completo el paisaje del santuario.
3. Templo Daisho-in: misticismo, linternas y estatuas Jizo
Oculto al pie del monte Misen se encuentra el Templo Daisho-in, una de las sedes más importantes de la secta budista Shingon. Es un complejo inmersivo y mucho más tranquilo que las atracciones de la costa, repleto de salas de meditación, molinos de oración tibetanos y miles de estatuas Jizo vestidas con gorros de lana.
Subir su escalinata principal girando los cilindros metálicos grabados con sutras atrae la buena suerte según la tradición. El acceso al templo es totalmente gratuito y sus jardines regalan un silencio místico reconfortante.
4. Monte Misen: vistas panorámicas del Mar Interior de Seto
Con 535 metros de altitud, el monte Misen es el punto más elevado de Miyajima y se considera una montaña sagrada desde que el monje Kukai fundó allí un centro de entrenamiento ascético en el año 806.
En su cumbre se halla el pabellón Reikado, donde arde el «fuego eterno» que sirvió para encender la Llama de la Paz en el Parque de la Memoria de Hiroshima. Las vistas desde el mirador de la cima abarcan decenas de islas dispersas por el Mar Interior de Seto.
5. Teleférico de Miyajima y senderismo por el bosque virgen
Para coronar la cima del monte Misen tienes dos alternativas excepcionales. La primera es el Teleférico de Miyajima (Miyajima Ropeway), un trayecto en dos tramos que cuesta 2.000 yenes ida y vuelta (unos 12 euros) y te deja a 15 minutos a pie de la cumbre.
Si prefieres el senderismo, la ruta Daisho-in Course asciende serpenteando por el bosque primario mediante escalones de piedra bien acondicionados. La subida requiere unas dos horas a paso constante y permite apreciar la vegetación autóctona libre de tala desde hace siglos.
6. Parque Momijidani: el reino del arce japonés
Ubicado en el valle que discurre tras el santuario principal, el Parque Momijidani alberga más de 200 arces japoneses (momiji). Es un remanso de paz cruzar sus puentes tradicionales de madera roja sobre riachuelos cristalinos.
Si visitas la isla durante el otoño (noviembre), el parque se transforma en un estallido de tonos escarlata, dorados y naranjas que atrae a viajeros de todo el mundo para practicar el tradicional momijigari o avistamiento de hojas de otoño.
7. Gastronomía local: momiji manju y ostras a la parrilla
La calle comercial Omotesando es el epicentro gastronómico de Miyajima. La especialidad dulce por excelencia es el momiji manju, un bizcocho con forma de hoja de arce relleno tradicionalmente de pasta de judía roja (anko), aunque hoy día se sirve con chocolate, crema o frito en brocheta.
En el apartado salado, la bahía es célebre por la cría de ostras de tamaño colosal. En los puestos callejeros puedes probarlas frescas a la parrilla con salsa ponzu por unos 500 a 600 yenes el par (alrededor de 3,50 euros).
8. Los ciervos sagrados de la isla
Al igual que ocurre en Nara, los ciervos sika campan a sus anchas por las calles y paseos marítimos de Miyajima. Tradicionalmente considerados mensajeros de los dioses sintoístas, son animales acostumbrados a la presencia humana.
Aunque son pacíficos, está estrictamente prohibido alimentar a los ciervos para proteger su salud salvaje. Mantén tus mapas de papel y tickets de compra bien guardados en la mochila, ya que no dudarán en intentárselos comer si los ven asomar.
El destino en TikTok
Si quieres contemplar la majestuosidad del torii flotante y el ambiente místico de la isla en pleno directo, echa un vistazo a este vídeo:
Cómo llegar a Miyajima desde Hiroshima paso a paso
La logística para realizar esta excursión es sumamente sencilla. Desde la Estación de Hiroshima, toma la línea de tren JR Sanyo Line hasta la estación de Miyajimaguchi en un trayecto de apenas 25 minutos.
A pocos metros de la estación se encuentra el muelle del ferry. Existen dos compañías operando el trayecto marítimo de 10 minutos hacia la isla: JR Ferry y Matsudai. Si viajas con el pasaporte turístico Japan Rail Pass, el trayecto en el barco de JR está 100% incluido (salvo una pequeña tasa turística local de 100 yenes que se abona al embarcar).
¿Excursión de un día o noche mágica en un ryokan?
La inmensa mayoría de viajeros visita Miyajima en una excursión de ida y vuelta desde Hiroshima. Sin embargo, quedarse a dormir en un ryokan tradicional con aguas termales (onsen) permite descubrir la cara más íntima de la isla.
Cuando el último ferry de turistas parte al atardecer, las calles se vacían, las linternas de piedra del paseo se encienden y el santuario iluminado sobre el agua regala una atmósfera de paz absoluta difícil de igualar en otro rincón del planeta.
¿Tienes ya la mochila lista para cruzar el torii sagrado o prefieres empezar la ruta probando las famosas ostras a la parrilla frente al mar?





