viernes, 23 de octubre 2026 Crónicas de viaje

Crónicas, grandes viajes y gastronomía del mundo.

23 de octubre de 2026, 01:26

Escapadas

Yacimiento del Turmán: 8 claves e imprescindibles de la arquitectura aborigen

Yacimiento del Turmán: 8 claves e imprescindibles de la arquitectura aborigen
Publicidad
Compartir por WhatsApp Únete en WhatsApp Añádenos en Google

Sobre las lomas basálticas que se asoman a la desembocadura del valle de Agaete, el viento atlántico arrastra el aroma a salitral y tierra seca. Al aproximarse al Yacimiento del Turmán, las hileras de piedra oscura no destacan por una monumentalidad estridente, sino por su inteligente integración en el relieve volcánico. Aquí habitó una comunidad precolonial de la antigua Tamarán entre los siglos XI y XV d.C., aprovechando la benignidad del clima y la proximidad de los recursos marinos.

Aprender qué ver en el Yacimiento del Turmán exige aguzar la mirada arqueológica para interpretar los cimientos de sus casas hondo y la disposición espacial de este poblado costero. En lugar de grandes palacios o murallas al uso, el viajero cultural descubre una lección magistral de arquitectura adaptativa construida en mampostería de piedra seca sin argamasa.

Publicidad

Si buscas una inmersión rigurosa en el modo de vida de los antiguos canarios antes de la llegada de las tropas castellanas en 1481, recorrer esta meseta te conectará directamente con la memoria agrícola, pesquera y simbólica del noroeste grancanario. Prepara tu libreta de campo para analizar sus claves arqueológicas fundamentales.

Publicidad

1. Las casas hondo o semisubterráneas del Turmán

El rasgo arquitectónico más distintivo del Yacimiento del Turmán son las denominadas «casas hondo». Estas viviendas excavaban parcialmente la cimentación en el suelo basáltico para aprovechar el aislamiento térmico natural frente al calor estival y los fuertes vientos del norte.

Al observar su planta cruciforme o poligonal, se aprecia cómo los muros dobles de mampostería de piedra seca creaban una cámara intermedia. Este espacio servía para almacenar víveres o mantener una temperatura interior constante durante todo el año.

2. La técnica de mampostería en piedra seca precolonial

La destreza constructiva de los antiguos pobladores de Agaete se refleja en la escuadra manual de los bloques de basalto. Sin el uso de herramientas de hierro ni morteros de cal, encajaban las piedras por pura gravedad y acuñamiento con pequeñas cunas de picón.

Los zócalos que aún permanecen en pie muestran esquinas redondeadas diseñadas para disipar la fuerza del viento costero. (El ajuste milimétrico de algunas piezas de caliza y basalto impresiona cuando se contempla a ras de suelo).

3. Estrategia de poblamiento y dominio visual sobre el Atlántico

La ubicación del poblado en una loma elevada no responde al azar. Desde este punto estratégico, los habitantes del Turmán mantenían un control visual absoluto sobre la franja intermareal de Las Salinas y la entrada natural al barranco de Agaete.

Esta posición privilegiada permitía detectar el movimiento de embarcaciones náuticas en el horizonte, así como coordinar la recolección de marisco y la vigilancia de las tierras de cultivo del fondo del valle.

4. Los concheros arqueológicos y la dieta pesquera

En el perímetro del asentamiento se han documentado importantes estratos de «concheros», depósitos de restos orgánicos donde se acumulaban las conchas de lapa (Patella), burgados y huesos de peces marinos. Estos hallazgos demuestran la alta dependencia del marisqueo en la economía aborigen.

El análisis de los materiales extraídos en las excavaciones ha sacado a la luz anzuelos pulidos en hueso de caprino y pesas de red fabricadas con guijarros ranurados, testimonios de un profundo conocimiento de las mareas atlánticas.

Tip de arqueólogo viajero: Para contextualizar la cultura material del Turmán, completa la visita en el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada de Gáldar, a solo 10 kilómetros, donde se exponen las vasijas cerámicas y pintaderas recuperadas en los yacimientos del sector.

5. Conexión territorial con la Necrópolis del Maipés

El Yacimiento del Turmán no funcionaba como un núcleo aislado, sino en estrecha relación con la cercana necrópolis del Maipés de Agaete, situada a menos de 2 kilómetros al este. Mientras el Turmán albergaba la vida cotidiana y la producción artesanal, el malpaís lávico acogía el reposo funerario de la comunidad.

Publicidad

Esta dicotomía entre el espacio de los vivos sobre la loma y el espacio sagrado de los muertos sobre la colada volcánica dibuja una compleja geografía del territorio en la mentalidad aborigen.

6. El espacio doméstico: lares, alacenas y molienda

En el interior de las estructuras habitacionales se conservan pequeñas hornacinas excavadas en la piedra que actuaban como alacenas para guardar útiles de molienda y material cerámico hecho a mano sin torno. El fuego central o «lar» vertebraba la actividad familiar.

Junto a los hogares es frecuente hallar molinos de mano barquiformes elaborados en basalto porosísimo, utilizados por las mujeres de la tribu para transformar el grano de cebada tostada en el tradicional gofio.

7. El impacto del periodo de Contacto y la conquista castellana

Durante la segunda mitad del siglo XV, el entorno del Turmán sufrió las transformaciones derivadas de las incursiones europeas. La construcción de la torre defensiva de Agaete por Alonso Fernández de Lugo en 1481 alteró irreversiblemente el modo de vida aborigen.

Muchos de estos poblados de piedra seca fueron paulatinamente abandonados o reutilizados como corrales ganaderos por los colonos castellanos, fosilizando las estructuras en el paisaje rural hasta las primeras prospecciones arqueológicas del siglo XX.

8. La conservación del patrimonio en el paisaje protegido de Agaete

Hoy en día, el Yacimiento del Turmán forma parte del rico mapa de activos patrimoniales del municipio. Su preservación permite estudiar la arquitectura bioclimática ancestral en un entorno rodeado por los acantilados del Parque Natural de Tamadaba.

Recorrer los senderos balizados que conectan las distintas estructuras residenciales invita a reflexionar sobre la sostenibilidad y la huella mínima que las sociedades prehispánicas dejaron sobre el frágil ecosistema insular.

Logística y datos prácticos para el viajero cultural

  • Cómo llegar: El yacimiento se ubica en las proximidades del casco urbano de Agaete, accesible por la carretera GC-2 desde Las Palmas de Gran Canaria (36 kilómetros).
  • Tiempo de visita recomendado: Dedica entre 1 y 2 horas para recorrer el yacimiento y combinarlo con la ruta por el casco histórico de la villa o la necrópolis del Maipés.
  • Equipamiento sugerido: Lleva calzado de suela rígida apto para piedra volcánica, protección solar y agua, ya que la loma carece de zonas arboladas de sombra directa.
  • Gastronomía de raíces: Al concluir el itinerario arqueológico, degusta un caldo de pescado tradicional o un queso de flor en los mesones del Puerto de las Nieves.

¿Qué secreto sobre el encaje de la piedra volcánica o el susurro del Atlántico descubrirás cuando contemples el perfil de las casas hondo en las lomas de Agaete?

Las mejores escapadas, cada día en tu WhatsAppÚnete al grupo de Tribuna Viajera. Sales cuando quieras.Unirme al grupo
Publicidad
Publicidad