¿Por qué el casco antiguo de Albufeira parece tan blanco y tan recogido, si la villa fue durante siglos una plaza amurallada con castillo? Porque la historia aquí se ha ido apilando: los romanos la llamaron Baltum, los árabes la ocuparon en 716 y la conocieron como Albuhera, y el terremoto del 1 de noviembre de 1755 se llevó por delante buena parte de la villa baja y de la iglesia principal.
El casco antiguo de Albufeira es lo que quedó y lo que se reconstruyó después. Entre calles estrechas, capillas que fueron mezquitas y una torre con campana, se lee un relato de conquistas: la villa se sometió en 1249 y en 1250 pasó a la Orden de Avis.
El 20 de agosto de 1504, el rey Manuel I concedió a la villa su carta de foral, y desde entonces la historia local se ha escrito entre el mar y la roca. Albufeira queda a unos 38,5 kilómetros por carretera al oeste de Faro, la capital regional (consulta las conexiones antes de salir).
Si eres de los que preguntan por qué, esta lista te sirve de guía. Son nueve paradas, de la playa del túnel al castillo, con el dato que explica cada una. Consulta horarios y condiciones antes de entrar en iglesias y museos.
1. El túnel de la Praia do Túnel (Peneco)
¿Cómo se baja a la playa desde el centro? Por un túnel de unos 20 metros excavado en el acantilado, junto a la oficina de turismo, que une la plaza con la arena. Por eso la playa se llama Praia do Túnel, aunque también se la conoce como Praia do Peneco.
Además del túnel hay un ascensor, rampas y escaleras. Es la forma más curiosa de bajar del casco al mar.
2. Praia dos Pescadores
Está en el otro extremo del frente marítimo respecto a la Praia do Túnel. El nombre habla de su origen: es la playa de los pescadores.
Pasea por el borde del agua si quieres entender cómo la villa se asomó al mar. Si optas por la Praia do Túnel, ten en cuenta que con la marea alta puede quedar aislada de las demás.
3. Torre do Relógio
Es el ex-libris de Albufeira y se alza en la Rua Bernardino de Sousa. Su campana sigue funcionando y se ilumina en días de fiesta. En el siglo XIX recibió la corona de hierro que sostiene la campana de las horas.
Ofrece buenas vistas sobre la ciudad según Wikipedia. Mírala con calma, porque es la silueta que identifica al casco desde lejos.
4. Igreja Matriz
La parroquia que ves hoy se construyó en 1782 para sustituir a la anterior, que había sido una mezquita convertida en iglesia y se derrumbó en 1755. Se consagró el 15 de julio de 1800.
Es de estilo neoclásico, de nave única y cuatro capillas laterales. Fíjate en la sobriedad de la fachada: es la respuesta a un terremoto, no a una moda.
5. Capela da Misericórdia
También fue mezquita. La capilla se restauró en 1499 y el terremoto de 1755 la destruyó parcialmente. Es uno de esos edificios que enseñan, sin carteles, cómo pasó la villa de una religión a otra.
Consejo: entra con la pregunta en la cabeza de qué capa de la historia estás pisando; en Albufeira casi todo tiene al menos dos.
6. Praça Miguel Bombarda y la iglesia de São Sebastião
La ermita o iglesia de São Sebastião se sitúa en esta plaza y, según Wikipedia en portugués, guarda un museo de arte sacro. Sufrió graves daños en 1755 y se restauró en apenas tres meses.
Es una buena plaza para hacer una pausa entre iglesia y museo.
7. Museu Municipal de Arqueologia
Abrió el 20 de agosto de 1999 en la Praça da República, en los antiguos Paços do Concelho. Es el sitio para ver qué hubo antes de que Albufeira fuese solo playa.
Si te interesa la historia local, es la parada que más contexto te da (comprueba el horario antes de ir).
8. Castelo de Albufeira
Se describe como casi inexpugnable por su posición estratégica y fue el último reducto árabe en caer. En 1249 la villa se sometió y en 1250 se entregó a la Orden de Avis. Es la clave para entender por qué la villa se asentó donde está. Otro dato de su historia: el 26 de julio de 1833, durante las Guerras Liberales, las guerrillas del Remexido tomaron la villa.
9. Miradouros do Rossio y Bem Parece
Wikipedia en portugués los cita como los mejores miradores de la ciudad. Sirven para ver el casco desde arriba, con las casas blancas y el Atlántico detrás.
Sube al final del paseo, cuando ya conoces las calles, y verás cuáles has pisado.
Cómo recorrer el casco antiguo de Albufeira
Se hace a pie y sin prisa, y conviene reservarle una mañana o una tarde tranquila, según lo que te detengas en iglesias y museos. Empieza por el túnel y la plaza, sigue por la Torre do Relógio y las iglesias, y deja el museo y los miradores para el final. Lleva calzado cómodo, porque vas a alternar calles, escaleras y rampas.
Si puedes, evita las horas de más afluencia para disfrutar las plazas. Alójate dentro o cerca del centro y llegarás a casi todo caminando.
¿Te animas a buscar, entre capilla y torre, la huella más antigua de Albufeira?




