El casco antiguo de Aranjuez no se parece al de otras ciudades castellanas. Aquí no hay callejas medievales ni murallas. Hay calles trazadas con regla, plazas con soportales y una ciudad pensada desde el principio para servir a un palacio.
La razón está en el siglo XVIII. Fernando VI impulsó la fundación de la villa ex novo, y el centro histórico se configuró cuando se levantó la prohibición de construir viviendas que no fueran de cortesanos y servidores del rey. El resultado es una trama ordenada que todavía se lee con claridad al caminarla.
Y hay un reconocimiento internacional detrás. En 2001 la Unesco declaró el Paisaje Cultural de Aranjuez, que incluye el palacio, los jardines y el centro histórico. Esta guía recorre esa parte urbana, de la plaza de San Antonio a los jardines, en diez paradas que se enlazan a pie.
1. Plaza de San Antonio
Es el punto de partida más lógico. La trazó Santiago Bonavía, que dirigió las obras entre 1750 y 1752. Su misión era conectar el palacio con la villa nueva, y todavía lo hace.
Fíjate en las galerías laterales y en cómo la plaza se abre hacia el palacio. Es una plaza pensada para ver pasar a la Corte.
2. Iglesia de San Antonio
Cierra la plaza con una fachada que imita un arco de triunfo. Se construyó en 1752-1753 según proyecto de Bonavía. Los pórticos serlianos que la unen con las galerías de la plaza son de 1768.
Mira con calma la unión entre el templo y los porches. Aquí se entiende el diseño de conjunto del urbanismo ilustrado.
3. Casa de Infantes
Este edificio del siglo XVIII (1769-1772) lo proyectó Manuel Serrano. Se levantó para alojar a la comitiva de los infantes Gabriel, Antonio Pascual y Francisco Javier.
Es arquitectura cortesana de uso práctico: servía de residencia para el séquito de los infantes. Su fecha encaja con la ordenación dieciochesca de la villa.
4. Jardín de Isabel II
Se completó en 1834 en una manzana que cerraba la plaza de San Antonio. Fue el primer espacio ajardinado de uso público de Aranjuez, un hecho poco habitual en un Real Sitio donde casi todo era de la Corona.
(Un buen sitio para sentarse un rato antes de seguir.)
5. Calle de la Reina
Es uno de los tres ejes de ordenación que se replantearon entre 1554 y 1559, ya con Juan Bautista de Toledo al frente del trazado. Hay noticias de ella desde 1540.
Camínala con la vista alta. Las calles arboladas del Real Sitio forman parte del paisaje cultural declarado por la Unesco, y esta es de las más antiguas.
6. Casa de Caballeros y Oficios
Se construyó entre los siglos XVI y XVII para alojar a criados, oficiales menores y caballeros con cargo en la Corte. Es el edificio que mejor explica quién vivía en torno al palacio.
Mientras los reyes ocupaban el palacio, aquí se resolvía el día a día de quienes lo hacían funcionar.
7. Convento de San Pascual
Se levantó entre 1765 y 1770. La iglesia es obra de Marcelo Fontón y está en un barroco romano de aire clasicista, ya del siglo XVIII.
Es un buen contraste con la sobriedad de las casas cortesanas. Si te interesa la arquitectura religiosa de la Ilustración, merece unos minutos.
8. Palacio Real de Aranjuez
Felipe II encargó el proyecto a Juan Bautista de Toledo, que murió durante la obra. La terminó Juan de Herrera. En el siglo XVII los trabajos se detuvieron, y Fernando VI emprendió una gran ampliación que continuó Carlos III con las alas que cierran el patio de armas.
Entre las salas destacadas están el Gabinete de Porcelana, concluido en 1765, y el Gabinete árabe, de 1848-1850, inspirado en la Alhambra. En 1808, en su capilla, se constituyó oficialmente la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino.
Consejo: consulta el horario y las condiciones de visita en la web de Patrimonio Nacional antes de ir. El palacio y la Casa del Labrador tienen horarios propios y pueden cambiar según la temporada.
9. Jardín del Parterre
Es un jardín de estilo francés proyectado por Esteban Marchand entre 1728 y 1735. Forma parte del paisaje cultural declarado por la Unesco.
Como contraste cronológico, el Jardín de la Isla es del siglo XVI y su trazado lo inició Juan Bautista de Toledo. Dos épocas y dos gustos en el mismo conjunto.
10. Jardín del Príncipe y Casa del Labrador
Cierra el paseo la parte más extensa. En el Jardín del Príncipe trabajaron Pablo Boutelou (1775-1784) y, después, Boutelou junto a Juan de Villanueva (1785-1808). Allí está el estanque chinesco.
En el extremo oriental se levanta la Casa del Labrador, el proyecto más personal de Carlos IV. Las obras empezaron en 1794 y terminaron en 1803, y la fachada lleva la inscripción «Reinando Carlos IV. Año de MDCCCIII». Es neoclásica, con un interior de estilo Imperio y decoración de Jean-Démosthène Dugourc.
Cómo recorrer el casco antiguo de Aranjuez
El casco antiguo es compacto y se recorre a pie sin dificultad. Reserva una mañana para las plazas y los edificios urbanos, y otra para el palacio y los jardines, porque el Jardín del Príncipe es grande y pide tiempo.
Para alojarte, lo más cómodo es buscar cerca de la plaza de San Antonio, desde donde todo queda a mano. Calcula que los jardines se disfrutan más con luz suave y sin prisa. Lleva calzado cómodo, porque los paseos entre árboles son largos.
Evita visitar el palacio sin comprobar antes el horario y las condiciones de acceso. Cambian, y conviene confirmarlo en la web oficial.
Y ahora, ¿por dónde empezarías?
Aranjuez se entiende mejor caminando de la plaza hacia el palacio, como lo hacía la Corte. ¿Te quedarías con los jardines o con las plazas dieciochescas?




