En Baiona, el Atlántico llega hasta las murallas. Entre la ría de Vigo y las Cíes al fondo, un casco histórico de calles estrechas y casas de piedra guarda la memoria de una villa que miró siempre al mar. Si buscas entender Galicia más allá de sus playas, este es un buen sitio por el que empezar.
El casco antiguo de Baiona fue declarado conjunto de interés histórico-artístico en 1993, con motivo del quinto centenario de la arribada de La Pinta. Aquel 1 de marzo de 1493, la carabela de Martín Alonso Pinzón atracó aquí y convirtió a la villa en la primera del Viejo Mundo en conocer el descubrimiento de América.
Hay patrimonio medieval, huellas del siglo XV y una fortaleza que domina la bahía. Te propongo ocho paradas ordenadas como un paseo, de la plaza de entrada al mirador de la Virgen. Es un recorrido corto, con buenos desniveles para las vistas.
1. Plaza de la Liberata
El casco histórico tiene tres accesos: la plaza de la Liberata, la plaza del Padre Fernando y el crucero de la Trinidad. La Liberata es una entrada cómoda para empezar. Desde aquí empiezan las calles empedradas, los soportales bajos y los muros de granito que dan su carácter a la villa vieja.
2. Pazo de Correa
Este edificio de dos plantas con torreón fue levantado en 1757, según la información turística local. Hoy es la sede del ayuntamiento. Fíjate en el gran vestíbulo abovedado, reforzado con arcos cruzados (un detalle de cantería que se aprecia mejor desde la puerta).
3. La excolegiata de Santa María
Es el gran templo de la villa. Su construcción se remonta al siglo XIII, con aire de fortaleza y tres naves rematadas en ábsides rectangulares. El obispo Diego de Muros la elevó a colegiata en 1482 y volvió a ser iglesia parroquial en 1840.
Mira la rosa románica de la fachada y la nave central, que recuerda al estilo cisterciense del monasterio de Oia. En el patio se reunieron en 1841 varias cruces de distintas épocas que antes estaban repartidas por la villa. Las capillas laterales llegaron en el siglo XVII y el retablo barroco, de Antonio del Villar, se terminó en 1726.
4. Cruceiro de la Trinidad
Este cruceiro gótico del siglo XV se levanta sobre una roca, al borde del casco, protegido por un baldaquino. Marca uno de los accesos al barrio histórico y se asienta sobre una antigua calzada romana. Desde aquí tienes vistas a la villa y al mar, así que merece una pausa.
5. La réplica de La Pinta
La carabela que anunció el descubrimiento de América tiene en Baiona una réplica que alberga un museo sobre la navegación. Se construyó con motivo del quinto centenario. Verla de cerca ayuda a calibrar el tamaño real de aquellos barcos: pequeños, de madera, hechos para cruzar un océano. Consulta el horario antes de ir.
6. Fortaleza de Monterreal
Es la parada que más pesa en la historia local. En su solar había ya un castro o castellum en el siglo II a. C. La fortaleza se levantó entre los siglos XII y XVI, y su aspecto actual procede de la reconstrucción del siglo XVI por Diego Sarmiento de Acuña, conde de Gondomar.
Los Reyes Católicos concedieron una carta puebla para asentar a doscientas familias dentro de sus murallas. Desde 1966 alberga el Parador del Conde de Gondomar. El paseo que rodea el recinto permite ver las olas golpear las rocas y la arquitectura del castillo desde fuera.
7. Monte Boi y la torre de Pedro Madruga
En 1474, Pedro Madruga construyó una torre en el monte Boi, de la que aún quedan vestigios. Es un rincón menos transitado que el resto del paseo. Si te interesa la arqueología del litoral, aquí se entiende por qué este promontorio fue clave en la defensa de las Rías Baixas.
8. Virgen de la Roca
Cerramos con la gran escultura de la ladera del monte Sansón. Mide 15 metros y se levantó entre 1910 y 1930. En su interior hueco, una escalera de caracol sube hasta una barca que sostiene en la mano derecha, con vistas al Atlántico. Consulta antes si está abierta la subida.
Cómo recorrer el casco antiguo de Baiona
El casco histórico se visita a pie en aproximadamente una hora si solo paseas. Si quieres entrar en la colegiata, subir a la Virgen y rodear Monterreal, reserva media jornada.
Consejo: la fortaleza y la Virgen quedan fuera del núcleo más estrecho, así que ve primero a las calles y deja los miradores para la luz de la tarde.
La mejor época depende de lo que busques. En primavera se celebra la fiesta medieval de La Arribada, en torno al 1 de marzo. Para alojarte, lo más práctico es quedarte en el propio casco o cerca del puerto, y evitar los días de más afluencia si te molestan las aglomeraciones en calles tan estrechas.
Además, desde Baiona puedes asomarte al Cabo Silleiro y a la bahía, una extensión natural de la ruta si te sobra el día.
¿Con cuál de estas ocho paradas empezarías tú la ruta?




