domingo, 23 de agosto 2026 Crónicas de viaje

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23 de agosto de 2026, 23:30

Escapadas

Qué ver en Praga: el truco definitivo para ver la «Ciudad Dorada» sin las multitudes de TikTok

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Praga
Praga

Dicen que Praga tiene un magnetismo peligroso: quien la visita una vez, está condenado a querer volver el resto de su vida. Y no es una exageración romántica. La capital checa es, posiblemente, la ciudad más bella de Europa central, pero también una de las más asediadas por el turismo masivo.

En pleno 2026, viajar a Praga requiere una estrategia de precisión. No se trata solo de ver monumentos, sino de saber cuándo verlos y, sobre todo, cómo escapar de las trampas para turistas que inundan la Ciudad Vieja. (Nosotras casi caemos en la estafa del cambio de moneda, pero aquí estamos para que tú no lo hagas).

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Desde el gótico oscuro de sus torres hasta el surrealismo de sus estatuas modernas, Praga es un laberinto de sensaciones. Prepárate, porque vamos a enseñarte a recorrerla como una auténtica local.

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El Castillo de Praga: Una ciudad dentro de la ciudad

No es un castillo convencional; es el complejo fortificado más grande del mundo. El Castillo de Praga domina la colina de Hradčany y es el corazón espiritual del país. Dentro, la Catedral de San Vito te dejará sin palabras con sus vidrieras, especialmente la diseñada por Mucha.

Pero el verdadero imán de las fotos es el Callejón del Oro. Esas casitas de colores parecen sacadas de un cuento de los hermanos Grimm. Es obligatorio visitar el número 22, donde vivió Franz Kafka. Eso sí, si quieres disfrutarlo sin empujones, ve a última hora de la tarde, cuando los grupos de tours ya se han retirado.

Un truco de experta: no te pierdas el cambio de guardia a mediodía en el primer patio. Es un espectáculo de precisión militar que, aunque turístico, tiene una fuerza visual increíble para tus vídeos.

Consejo de ahorro: Puedes pasear por gran parte del recinto del Castillo de forma gratuita. Solo necesitas pagar entrada si quieres entrar al interior de la Catedral, el Antiguo Palacio Real o el Callejón del Oro. Evalúa qué te interesa más antes de pasar por caja.

Puente de Carlos: El ritual del amanecer

Es el puente más famoso del mundo por una razón: sus 30 estatuas barrocas y sus torres góticas crean una atmósfera que no existe en otro lugar. Pero hay un problema: a las 11 de la mañana, el Puente de Carlos parece el metro en hora punta.

¿Quieres la experiencia real? Tienes que estar allí al amanecer. Ver cómo la bruma del río Moldava envuelve las estatuas mientras el sol sale tras las torres de la Ciudad Vieja es dopamina pura para el alma. Además, tendrás el puente prácticamente para ti sola (y para cuatro fotógrafos más).

No olvides buscar la estatua de San Juan Nepomuceno. La tradición dice que si tocas la placa de bronce (que brilla por el desgaste), volverás a Praga. Mal no nos ha ido, porque nosotras siempre regresamos.

El Reloj Astronómico y el misterio de las horas

Cada hora punta, cientos de personas se agolpan en la Plaza de la Ciudad Vieja para ver el «Paseo de los Apóstoles» del Reloj Astronómico. Es el reloj medieval más famoso del mundo y una joya de la ingeniería del siglo XV.

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Lo que nadie te cuenta es que el espectáculo dura apenas 45 segundos. La verdadera magia es observar los detalles del cuadrante astronómico, que muestra el movimiento de los astros y los signos del zodíaco. Es una lección de historia y ciencia tallada en piedra y hierro.

Si quieres una vista diferente, sube a la Torre del Antiguo Ayuntamiento. Tendrás la plaza a tus pies y entenderás por qué a Praga la llaman la ciudad de las cien torres. La perspectiva desde arriba es, sencillamente, imbatible.

Atención al detalle: Debajo del reloj verás el medallón de los meses del año, obra de Josef Mánes. Es una pieza de arte tan valiosa que la que ves en la plaza es una copia; la original está a buen recaudo en el museo.

Malá Strana: El barrio donde el tiempo se detuvo

Al cruzar el puente llegas a Malá Strana, el «Barrio Pequeño». Para muchas de nosotras, es la zona más auténtica y romántica de Praga. Sus palacios barrocos y sus calles empedradas han servido de escenario para decenas de películas de época.

Busca el Muro de John Lennon. Lo que empezó como una protesta pacífica contra el régimen comunista hoy es un símbolo global de libertad y amor. Es un muro vivo que cambia cada día con nuevos grafitis y mensajes. Es el lugar ideal para desconectar del rigor histórico y conectar con la vibrante energía joven de la ciudad.

Y si necesitas verde, sube al Monte Petřín. Puedes hacerlo en funicular. Arriba encontrarás una torre que imita a la Eiffel y unos jardines de rosas donde el bullicio del centro parece estar a miles de kilómetros.

Cerveza y gastronomía: El oro líquido checo

En Praga, la cerveza (pivo) es más barata que el agua. Y no cualquier cerveza: la República Checa tiene el mayor consumo per cápita del mundo y algunas de las mejores marcas, como Pilsner Urquell o Budvar. Pero el secreto está en las microcervecerías.

Busca locales como «U Fleků» para vivir la experiencia de una taberna con siglos de historia, o locales más modernos en el barrio de Letná. Acompáñala con un buen goulash servido dentro de un pan redondo o el omnipresente trdelník (ese dulce cilíndrico con azúcar) que olerás en cada esquina.

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Lo que no puedes dejar de probar es el queso frito (smažený sýr). Es el «fast food» checo por excelencia y te dará la energía necesaria para seguir subiendo torres sin desfallecer.

Praga cambia mañana

La capital checa está en plena transformación. Lo que hoy es un rincón tranquilo, mañana puede ser un hotel de lujo o una tienda de souvenirs. El 2026 es el año perfecto para visitarla antes de que las nuevas regulaciones de apartamentos turísticos cambien la fisionomía de sus barrios más queridos.

No esperes a las vacaciones de verano. Praga es mágica en primavera o bajo la nieve de invierno. Es el destino que te hará sentir protagonista de tu propia leyenda gótica.

Prepara calzado cómodo, deja sitio para los recuerdos y prepárate para perder la noción del tiempo. ¿Te vienes a brindar con una buena jarra frente al Moldava?

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