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23 de agosto de 2026, 23:29

Escapadas

Qué ver en Vic: 10 imprescindibles históricos que no te puedes perder

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A orillas del río Mèder, la antigua Auso ibérica y romana se despliega como uno de los conjuntos patrimoniales más deslumbrantes de Cataluña.

Saber exactamente qué ver en Vic exige mirar más allá de su famosa Plaza Mayor. Implica entender cómo dos milenios de piedra, fe y comercio han estratificado la capital de la comarca de Osona.

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@gabispinazzolaok

🌟 Descubre la magia de Vic, el corazón histórico de Cataluña 🌟 A solo una hora de Barcelona se encuentra Vic, una ciudad que respira historia y encanto en cada rincón. Desde su impresionante Templo Romano, testigo de su glorioso pasado, hasta su animada Plaza Mayor, este destino lo tiene todo para una escapada inolvidable. 💡 ¿Por qué visitar Vic? Historia viva: Su legado romano y medieval se combina con una arquitectura que te transportará en el tiempo. Gastronomía local: Déjate conquistar por sus famosos fuets, quesos artesanales y platos tradicionales perfectos para disfrutar en pareja o en familia. Imprescindibles: No te pierdas la Catedral de Sant Pere, el Museo Episcopal y los paisajes de la Plana de Vic. Además, si te queda tiempo, explora el cercano Monasterio de Sant Pere de Casserres, una joya escondida que no te puedes perder. ✨ Vic es más que un destino, es una experiencia. Ideal para quienes buscan historia, buena comida y momentos únicos. 🎥 Mira nuestro reel para descubrir todo lo que Vic tiene para ofrecer. ¡Dale play, y empieza a planear tu visita hoy! 💬 ¿Ya conoces Vic? Cuéntanos en los comentarios tu lugar favorito de esta maravillosa ciudad. #DescubreVic #HistoriaEnVic #travelVic #ViajaPorCataluña #EscapadasCatalanas #EscapadasDesdeBarcelona #travelcatalunya #AventurasPorElMundo #AmantesDeLosViajes #ExplorandoNuevosDestinos #ViajarEnPareja #unmundomilviajes

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♬ sonido original – GabiSpinazzola

Caminar por el centro histórico de Vic es recorrer las capas superpuestas del tiempo. Aquí los capiteles corintios del siglo II d.C. conviven con el románico lombardo y la sobriedad neoclasicista.

Esta guía práctica y arqueológica te llevará paso a paso por los vestigios esenciales de una ciudad monumental clave para comprender la historia medieval catalana.

Desde la imponente silueta de su catedral hasta los secretos escondidos en sus lienzos defensivos, prepárate para un viaje riguroso por el pasado vivo de Osona.

1. Templo Romano de Vic: la joya del siglo II d.C.

Ubicado en el punto más alto de la antigua colina urbana, el templo romano de Vic es uno de los dos únicos templos romanos casi completos que se conservan en toda España. Construido a principios del siglo II d.C., permaneció oculto durante centurias integrado dentro de las murallas del castillo de los Moncada. Su redescubrimiento en 1882, tras la demolición del viejo edificio medieval, supuso un hito para la arqueología peninsular.

El edificio presenta una planta hexástila con columnas coronadas por capiteles corintios y levantadas sobre un podio elevado. Al acercarte a su cella, el aroma de la piedra caliza recortada contra el cielo de la Plana de Vic te traslada de inmediato a la época imperial de Flavio Ausa.

2. Catedral de Sant Pere: un recorrido estilístico de mil años

La catedral de Sant Pere de Vic resume en sus muros la evolución de la arquitectura sacra desde el siglo XI hasta el XIX. Fundada bajo el impulso del célebre obispo Oliba en el esplendor del románico, el templo actual conserva de esa época fundacional su espléndido campanario lombardo de 46 metros de altura y la cripta bajo el presbiterio.

El resto del conjunto catedralicio se transformó en época neoclásica a finales del siglo XVIII. En su interior sobrio destacan las gigantescas pinturas murales ejecutadas por el artista Josep Maria Sert a mediados del siglo XX, cuyas tonalidades cobrizas y trágicas composiciones otorgan una atmósfera sobrecogedora al espacio canónico.

Tip del arqueólogo: No pases por alto el claustro bajo del siglo XIV. Muestra una transición gótica de exquisita labra en sus tracerías caladas y alberga los sepulcros de destacadas figuras eclesiásticas medievales.

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3. Plaça Major de Vic: el corazón mercantil de Osona

La Plaça Major de Vic, también conocida como el Mercadal, constituye el centro neurálgico de la villa desde el siglo X. Su estructura porticada de arcos desiguales sobre un firme de arena sin asfaltar mantiene viva la tradición de los mercados al aire libre que se celebran ininterrumpidamente cada martes y sábado desde hace más de mil años.

Rodeada por edificios señoriales que abarcan desde el barroco hasta el modernismo —como la Casa Comella—, esta plaza ha presenciado torneos medievales, ejecuciones públicas y las ferias agropecuarias más relevantes del territorio. Es el lugar idóneo para hacer una pausa y tomarle el pulso a la ciudad.

4. Museo Episcopal de Vic (MEV): referencia del arte medieval europeo

Inaugurado en 1891, el Museo Episcopal de Vic conserva una de las colecciones de arte litúrgico, pintura y escultura románica y gótica más importantes del mundo. Conserva piezas maestras como el Descendimiento de Erill la Vall o las tablas góticas de Lluís Borrassà y Bernat Martorell.

Su recorrido museográfico permite comprender las técnicas de la talla en madera policromada y la pintura sobre tabla de los siglos XII al XV. La visita requiere al menos un par de horas de contemplación demorada entre sus salas climatizadas.

5. Puente de Queralt y las murallas medievales

El puente de Queralt, erigido en el siglo XI sobre el cauce del río Mèder, era la vía de acceso principal a la ciudad desde el camino histórico que conectaba Barcelona con Gerona. Con su característico arco peraltado de sillería bien escuadrada, regala una de las estampas más fotogénicas del perímetro histórico.

Junto al puente se conservan los lienzos restaurados de las murallas medievales ordenadas levantar por el rey Pedro IV el Ceremonioso en el siglo XIV. Observar el grosor de sus aparejos y las torres de flanqueo permite calibrar la importancia estratégica de Vic en los conflictos de la Corona de Aragón.

Información práctica: El acceso a los tramos exteriores de la muralla y al puente de Queralt es totalmente libre y accesible a pie desde la calle San Pedro.

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6. Museo del Arte de la Piel: tradición gremial y artesanía

Ubicado en el antiguo convento del Carmen, el Museo del Arte de la Piel custodia la singular colección reunida por el curtidor vicense Ramon Miquel y Ballart. Expone piezas elaboradas con cuero procedente de todo el mundo y de diversas épocas históricas, desde cordobanes y guadamecíes hispanoárabes hasta arquetas, escudos y maderas guarnecidas.

Este espacio museológico rinde tributo directo a la tradición curtidora de la ciudad, una industria gremial que floreció desde la Baja Edad Media gracias al aprovechamiento de las aguas del Mèder.

7. Casa Comella y la arquitectura señorial

Ubicada en la cara sur de la Plaça Major, la Casa Comella representa el esplendor de la arquitectura civil de corte modernista e historicista de finales del siglo XIX en Osona. Diseñada por el arquitecto Enric Sagnier en 1896, destaca por su fachada ornamentada con azulejos cerámicos que simbolizan las cuatro estaciones del año.

Pasear por las calles contiguas, como la calle de las Carnicerías o la calle de la Riera, permite descubrir otros palacetes con dinteles grabados con fechas de los siglos XVI y XVII que atestiguan la prosperidad de los comerciantes locales.

8. Iglesia y claustro de Sant Domènec

El conjunto monumental de Sant Domènec combina la severidad del barroco con los restos de su pasado gótico. Aunque la iglesia actual fue reconstruida en el siglo XVIII bajo trazas neoclásicas, el conjunto conserva un claustro de refinadas líneas arquitectónicas que invita al recogimiento en pleno centro urbano.

En este espacio se organizan exposiciones temporales y actos culturales que permiten contemplar la sobriedad de los espacios monásticos dominicos en el entorno de Osona.

9. Riera del Mèder y los antiguos curtidos

El paisaje cultural de Vic no se entiende sin el meandro del río Mèder. Recorrer el sendero acondicionado a lo largo de sus orillas permite identificar las antiguas estructuras de los adobatoris (curtidurías), edificios industriales de los siglos XVIII y XIX donde se trataban las pieles.

Esta ruta arqueológico-industrial muestra la transformación de una sociedad artesanal hacia la industrialización, mostrando el uso eficiente de la canalización de aguas en la época preindustrial.

10. Gastronomía con historia: la tradición de la longaniza de Vic

Explorar el patrimonio cultural de la capital de Osona también implica adentrarse en su legado gastronómico ancestral. La longaniza de Vic (llonganissa de Vic) ostenta Indicación Geográfica Protegida (IGP) y se elabora documentadamente desde el siglo XIV combinando magro de cerdo, tocino, sal y pimienta negra picada.

Las condiciones microclimáticas de la Plana de Vic, caracterizada por sus nieblas persistentes en invierno, proporcionan las condiciones de curado natural precisas para este embutido único. Probarlo en las charcuterías centenarias situadas bajo los arcos del Mercadal es el colofón imprescindible para cualquier ruta patrimonial.

Consejo de ruta: La forma ideal de recorrer el centro histórico es a pie. La zona monumental es prácticamente peatonal y las distancias entre el Templo Romano, la Catedral y la Plaça Major no superan los 5 minutos a pie.

¿Qué vestigio de la antigua Auso te atrae más para iniciar tu viaje por las raíces de Osona?

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