domingo, 23 de agosto 2026 Crónicas de viaje

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23 de agosto de 2026, 23:30

Escapadas

8 pueblos bonitos cerca de Guardamar del Segura para una escapada

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Elche
Elche

Bañada por el Mediterráneo y custodiada por un pinar infinito que abraza sus dunas doradas, esta esquina del litoral alicantino esconde sorpresas fascinantes a pocos minutos del mar. Buscar los pueblos bonitos cerca de Guardamar del Segura es la excusa idónea para adentrarse en la huerta tradicional de la Vega Baja, descubrir barrios trogloditas y pasear junto a lagunas de aguas rosadas.

Dejar atrás la brisa marina y seguir el curso fértil del río Segura traslada al viajero a un paisaje de azahares, palmerales centenarios y fortalezas señoriales.

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Encontrarás desde antiguos asentamientos moriscos reconvertidos en talleres de arte hasta villas marineras donde el pescado fresco es una auténtica religión.

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Si estás organizando tus vacaciones en la Costa Blanca sur o buscas planes culturales y gastronómicos para desconectar un día, toma nota. Estos rincones a un paso de Guardamar te van a enamorar al instante.

1. Rojales: arte en cuevas trogloditas y patrimonio hidráulico

A apenas 8 kilómetros al interior por la carretera CV-920 se encuentra Rojales, un municipio estrechamente ligado a las aguas del río Segura. Su mayor atractivo urbano es el conjunto de las Cuevas del Rodeo, un singular barrio troglodita excavado en la montaña por canteros murcianos durante el siglo XVIII.

Hoy en día, estas cavernas blancas albergan talleres de artesanos, galerías de pintura y zocos culturales los fines de semana. En el centro del pueblo destaca el Puente Carlos III, una sólida obra de sillería con tres arcos levantada en 1777, y la monumental Noria de La Bernarda.

2. Orihuela: la capital monumental de la Vega Baja

Siguiendo el curso del río hacia el oeste durante unos 30 kilómetros se llega a Orihuela, una ciudad señorial declarada Conjunto Histórico-Artístico. Es la cuna del célebre poeta Miguel Hernández y conserva uno de los patrimonios barrocos y renacentistas más ricos de la Comunidad Valenciana.

Tip viajero: Visita las Cuevas del Rodeo el primer domingo de cada mes. Se celebra un ecomercado artesanal con música en directo y exposiciones con entrada totalmente gratuita.

Su casco antiguo alberga tesoros como el Colegio Diocesano Santo Domingo, conocido popularmente como el «Escorial de Levante», la Santa Iglesia Catedral del Salvador y el Palacio Episcopal. Pasear por su Palmeral de San Antón, el segundo más grande de Europa, ofrece un oasis verde incomparable.

(Y sí, detenerse en la Casa-Museo de Miguel Hernández para leer sus versos a la sombra de su célebre higuera es una experiencia emocionante).

3. Santa Pola: salinas, flamencos y tradición pesquera

Rumbo al norte bordeando la costa durante unos 18 kilómetros, se sitúa Santa Pola. Esta histórica villa marinera combina la animación de su puerto pesquero con espacios protegidos de enorme valor ecológico.

El Parque Natural de las Salinas de Santa Pola ocupa más de 2.400 hectáreas donde las colonias de flamencos rosas y garzas habitan todo el año. En el centro de la localidad se alza el Castillo-Fortaleza de Santa Pola, un imponente fortín del siglo XVI construido para frenar los ataques de los piratas berberiscos.

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4. Elche: la ciudad de los tres Patrimonios de la Humanidad

A tan solo 25 kilómetros de Guardamar se ubica Elche, un destino donde la historia y la naturaleza se fusionan de forma excepcional. Su rasgo más característico es el monumental Palmeral de Elche, un bosque urbano compuesto por más de 200.000 palmeras reconocido por la UNESCO.

En el casco histórico brilla la Basílica de Santa María, escenario donde se representa cada agosto el Misteri d’Elx, y el Palacio de Altamira. Un paseo por el idílico Huerto del Cura permite admirar la célebre Palmera Imperial, un ejemplar único con siete brazos que crecen del mismo tronco.

Dato práctico: La entrada combinada a la torre de la Basílica de Santa María cuesta apenas 2 euros y ofrece la mejor vista panorámica sobre el mar de palmeras que envuelve la ciudad.

5. Torrevieja y la impresionante Laguna Rosa

A escasos 12 kilómetros hacia el sur se encuentra Torrevieja, un destino famoso por su litoral pero que custodia en su interior una de las maravillas naturales más impactantes de Europa. El Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja alberga una enorme laguna de aguas de un tono rosado intenso producido por una bacteria halófila.

Su frente marítimo destaca por el histórico Paseo Vista Alegre, la Sociedad Cultural Casino de estilo modernista con salón nazarí y el Museo del Mar y de la Sal, que rinde homenaje a la tradición salinera que dio origen a la ciudad en el siglo XIX.

6. Almoradí: el corazón gastronómico de la huerta

Ubicado a 15 kilómetros en el interior de la comarca, Almoradí es mundialmente conocido como la capital de la alcachofa. Este municipio encarna la tradición agrícola más auténtica del sur de Alicante, con un trazado urbano centrado en la espaciosa Plaza de la Constitución.

La localidad destaca por su Iglesia de San Andrés y por celebrar cada sábado uno de los mercados semanales más antiguos y concurridos de la Vega Baja. Sus restaurantes son una parada obligada para saborear platos tradicionales como el cocido con pelotas o el arroz con costra.

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7. San Fulgencio: serenidad entre campos de regadío

A solo 6 kilómetros del centro de Guardamar se halla San Fulgencio, un tranquilo pueblo que nació en el siglo XVIII a raíz de la desecación de los marjales promovida por el cardenal Belluga. Su estructura conserva la esencia de las colonizaciones agrícolas ilustradas.

En su centro urbano resalta la Iglesia Parroquial de San Fulgencio y el pequeño Museo Arqueológico Municipal, donde se exhiben restos cerámicos e íberos procedentes de los yacimientos cercanos de La Escuera y El Oral, fechados entre los siglos V y III a. C.

Aviso útil: Los yacimientos íberos de La Escuera y El Oral cuentan con visitas guiadas gratuitas previa reserva a través de la oficina de turismo local.

8. Isla de Tabarca: el paraíso insular de la Costa Blanca

Completando la lista de los pueblos bonitos cerca de Guardamar del Segura, aunque requiere un breve trayecto en barco, la Isla de Tabarca se sitúa frente a la costa de Santa Pola. Es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana y su pequeño recinto amurallado fue declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Pasear por sus callejuelas empedradas permite admirar la Iglesia de San Pedro y San Pablo, las murallas de piedra con las puertas de Levante y San Rafael, y su reserva marina de aguas turquesas cristalinas. Es el lugar idóneo para hacer esnórquel y probar el afamado caldero tabarquino.

¿Por cuál de estos rincones de la Vega Baja vas a empezar tu próxima ruta por la Costa Blanca?

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