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26 de agosto de 2026, 17:00

Escapadas

8 pueblos bonitos cerca de Calella para una escapada inolvidable

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Tossa de Mar
Tossa de Mar

Descubrir los pueblos bonitos cerca de Calella es la excusa perfecta para ir más allá de sus famosas playas y adentrarse en el alma auténtica del Maresme y el sur de la Costa Brava. En esta franja mediterránea, los antiguos barrios de pescadores se funden con colinas tapizadas de pinos y callejuelas medievales suspendidas en el tiempo.

Poner en marcha el coche o subirse al tren de cercanías que bordea la costa supone conectar con el aroma a salitre, el perfume del pino mediterráneo y el murmullo relajante del oleaje.

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Tras pasear bajo el icónico faro de Calella, el mapa te invita a explorar villas marineras donde el pescado fresco se sirve a pie de playa y pequeños núcleos de piedra que guardan historias de indianos y corsarios.

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Ajusta el retrovisor y toma nota: recorremos los municipios con más encanto a pocos minutos de viaje para organizar una ruta inolvidable.

Los pueblos bonitos cerca de Calella que debes incluir en tu ruta

Explorar los alrededores de esta capital turística permite saltar de fachadas modernistas bañadas por el mar a recintos amurallados de época medieval en trayectos muy breves. Aquí tienes la selección definitiva para tu próxima escapada.

1. Sant Pol de Mar

Ubicado a tan solo 3 kilómetros de Calella (apenas 5 minutos en coche o tren), Sant Pol de Mar conserva intacta la esencia del clásico pueblo marinero catalán. Sus casas encaladas de blanco escalan suavemente la colina coronada por la iglesia de Sant Pau, reglando un entramado de callejuelas estrechas y silenciosas. Sus calas de arena gruesa y sus restaurantes de cocina marinera son un refugio perfecto para desconectar. (Y sí, llegar caminando por el paseo litoral entre ambos pueblos es una delicia matutina).

2. Canet de Mar

A solo 6 kilómetros hacia el sur, Canet de Mar es un auténtico museo al aire libre para los apasionados del modernismo. Esta villa costera presume de joyas arquitectónicas firmadas por Lluís Domènech i Montaner, como el Castell de Santa Florentina o la Casa Museu del arquitecto. Pasear por su riera arbolada mientras se contempla el remate de sus fachadas indianas ofrece un contraste cultural fascinante a pie de playa.

3. Tossa de Mar

Situado a unos 30 kilómetros al norte, ya en la comarca de la Selva, Tossa de Mar brinda una de las estampas más fotogénicas de todo el Mediterráneo. Su recinto amurallado medieval, la Vila Vella, mantiene en pie sus siete torres de vigía sobre un acantilado que cae directamente a las aguas turquesas de la Playa Grande. Recorrer sus adarves de piedra al atardecer es una experiencia imprescindible.

4. Blanes

Conocido como el portal de la Costa Brava, Blanes se encuentra a unos 15 kilómetros de distancia. Más allá de su animado paseo marítimo y el imponente peñón de Sa Palomera, este municipio alberga el Jardín Botánico Marimurtra. Asentado sobre acantilados vertiginosos, este espacio natural acoge más de 4.000 especies vegetales con miradores que regalan panorámicas espectaculares del horizonte marino.

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5. Arenys de Mar

A 12 kilómetros de Calella, Arenys de Mar late al ritmo de su activo puerto pesquero, uno de los más importantes de la provincia de Barcelona. Asistir por la tarde a la subasta de pescado en la lonja y pasear por su concurrida Riera permite palpar la vida cotidiana de la comarca. Además, su patrimonio ligado a la industria del encaje de bolillos añade un valor cultural único a la visita.

6. Caldes d’Estrac (Caldetas)

Ubicado a 15 kilómetros, este diminuto municipio destaca por sus históricos balnearios de aguas termales de origen romano y su elegante Paseo de los Ingleses. A lo largo del frente marítimo se alinean majestuosas villas de estilo novecentista e indiano construidas por la alta burguesía barcelonesa a principios del siglo XX, ideales para un paseo sosegado entre mar y arquitectura.

7. Pals

Si estás dispuesto a conducir unos 65 kilómetros hacia el interior del Bajo Ampurdán, Pals te transportará directamente a la Edad Media. Este recinto monumental perfectamente restaurado destaca por su Torre de las Horas, sus arcos de piedra góticos y sus calles empedradas adornadas con flores. Desde su mirador del Pedró se obtienen vistas despejadas de las huertas de arroz y las Islas Medas.

8. Peratallada

A escasa distancia de Pals, Peratallada está considerado de forma unánime uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña. Excavado directamente en la roca caliza, este pueblo cautiva por su foso excavado en piedra, su castillo fortificado y sus plazas porticadas envueltas en enredaderas, donde el tiempo parece haberse detenido hace siglos.

Tip práctico de la redactora: Para visitar los pueblos del Maresme como Sant Pol, Canet o Arenys, el tren de Cercanías (Línea R1) es la opción más rápida y cómoda, ya que circula pegado al mar y te evita buscar aparcamiento. Si vas a subir hacia Tossa de Mar o adentrarte hacia los pueblos medievales del Ampurdán, alquilar un coche te dará total libertad de horarios.

El destino en TikTok

Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:

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@bellabarcelona777

Calella es una acogedora ciudad turística de la costa del Maresme, cerca de Barcelona. Es conocida por sus amplias playas de arena, su ambiente tranquilo, su hermoso paseo marítimo y su buena conexión con Barcelona. Calella es un lugar ideal para descansar junto al mar, pasear y descubrir la cultura catalana.#Calella #catalunya #parati #travel #viajes

♬ Lumière dorée – Alexis muniz presents muni/Al.jr

Consejos para organizar tu ruta desde Calella

Planificar excursiones de un día para conocer los pueblos bonitos cerca de Calella es sumamente sencillo gracias a su ubicación estratégica entre Barcelona y la Costa Brava. Combinar mañanas de exploración cultural por las villas indianas o medievales con tardes de descanso y gastronomía local es la fórmula perfecta para una estancia equilibrada.

Aprovecha los meses de primavera u otoño para realizar estas visitas. Encontrarás temperaturas idóneas para caminar, mayor facilidad de acceso a los monumentos y la posibilidad de degustar la cocina marinera tradicional en las terrazas sin las aglomeraciones del verano.

¿Por cuál de estos rincones con encanto vas a empezar tu ruta costera?

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