Comillas es de esas villas donde la piedra cuenta más que cualquier cartel. Entre calles empinadas y plazas pequeñas, el casco antiguo de Comillas junta una iglesia barroca, palacios de indianos y edificios modernistas que se concentran en pocas calles. La Villa de Comillas es un conjunto histórico declarado en 1985, y eso se nota al caminarla.
Gran parte de lo que ves se debe al impulso de Antonio López y López, primer marqués de Comillas, y de su entorno. Arquitectos como Joan Martorell, Lluís Domènech i Montaner y Antoni Gaudí dejaron aquí obra de primer nivel, y todo cabe en un paseo a pie.
Te propongo diez paradas, de la parte más antigua hacia los grandes edificios. Un consejo de campo: a primera hora la luz es mejor y las calles están más tranquilas.
1. Iglesia de San Cristóbal
La iglesia de San Cristóbal es un templo barroco levantado desde 1640 hasta finales del siglo XVIII. Su torre se destruyó en la Guerra Civil y se reconstruyó más alta que la original.
Es un buen punto de partida porque marca el centro histórico. Fíjate en cómo la torre domina el perfil de la villa.
2. Centro cultural El Espolón
El Espolón es un edificio neoclásico de 1794. Hoy funciona como centro cultural y es un recordatorio de que Comillas ya era villa con peso antes de la llegada del modernismo.
Consulta qué actividades hay antes de ir, porque la programación cambia.
3. Casa Ocejo
En la Casa Ocejo se reunió Alfonso XII con sus ministros en 1881. Es un dato que muestra el peso que tuvo la villa en aquellos años.
Se ve por fuera. Es una parada breve que da contexto histórico al resto del paseo.
4. Fuente de los Tres Caños
La fuente de los Tres Caños es obra de Lluís Domènech i Montaner y está vinculada al abastecimiento de agua de la villa. Es una pieza pequeña que merece que la mires de cerca.
Aprovecha para una pausa corta antes de las cuestas que vienen después.
5. Palacio de Sobrellano
El palacio de Sobrellano lo proyectó Joan Martorell hacia 1878 y se levantó entre 1881 y 1888. Lo encargó Antonio López y López, primer marqués de Comillas, para reflejar su nueva posición social.
Es de estilo neogótico y de planta rectangular. Desde 2002 está declarado Bien de Interés Cultural junto con su capilla. Si quieres entrar, consulta el horario y la reserva antes de ir.
6. Capilla-Panteón
Junto al palacio está la capilla-panteón, donde se enterraron el marqués y su familia. Combina el gótico perpendicular inglés con el gótico centroeuropeo.
Dentro hay mobiliario de Antoni Gaudí y esculturas modernistas de Joan Roig, Josep Llimona y los hermanos Vallmitjana. Es una de las paradas más ricas del paseo para quien disfruta de los detalles.
7. El Capricho de Gaudí
El Capricho se construyó entre 1883 y 1885 por encargo de Máximo Díaz de Quijano, un indiano enriquecido en Cuba. Cristóbal Cascante dirigió las obras a partir de una maqueta de Gaudí.
Es un edificio de la etapa orientalista del arquitecto, con una torre-minarete cubierta de cerámica y decoración de girasoles. En la barandilla verás las claves de sol. Fue una de las pocas obras de Gaudí fuera de Cataluña.
8. Antigua Universidad Pontificia
La antigua Universidad Pontificia nació como Seminario de San Antonio de Padua, fundado en 1890 por iniciativa del jesuita Tomás Gómez Carral. En 1904 pasó a ser universidad por concesión de Pío X.
Lluís Domènech i Montaner trabajó en el complejo, que se declaró en 1985. Destaca por su fachada y sus jardines. Hoy el conjunto pertenece al Gobierno de Cantabria y está pendiente de rehabilitación, así que puede que algunas zonas no se puedan visitar.
9. Cementerio de Comillas
El cementerio se levanta en las ruinas de una iglesia de finales del siglo XV. Domènech i Montaner intervino en su reforma, que empezó en 1881, y es monumento desde 1983.
Más que una visita lúgubre, es un paseo sereno entre arquitectura y escultura. Respeta el silencio y los horarios del recinto.
10. El Ángel Exterminador
Cierra el paseo en el cementerio con El Ángel Exterminador, una escultura de mármol que Josep Llimona hizo en 1895. Preside el recinto con una presencia que impone.
Si te quedan fuerzas, rodea la escultura y mírala desde varios ángulos. Cambia mucho con la luz.
Cómo recorrer el casco antiguo de Comillas
El casco se camina a pie y conviene calcular una mañana o una tarde completas si quieres entrar en algún edificio. Hay cuestas, así que lleva calzado cómodo.
La mejor época depende de tu tolerancia a la gente. En verano la villa recibe mucho visitante; en temporada baja las calles se disfrutan mejor, aunque algunos edificios pueden tener horarios reducidos. Antes de ir, mira qué abre y qué requiere reserva.
Para alojarte, lo más práctico es elegir una zona cercana al centro histórico y dejar el coche aparcado durante el paseo.
Si te gusta el detalle, ten en cuenta que Cristóbal Cascante dirigió las obras tanto de Sobrellano como del Capricho, así que ambos edificios comparten mano de obra aunque sean de estilos muy distintos. Verlos el mismo día ayuda a comparar.
Consejo: no intentes verlo todo en un día. El Capricho, Sobrellano y el cementerio merecen tiempo propio, y mejor repartirlos.
Cuida el entorno: no te salgas de los senderos y jardines marcados y respeta las zonas de culto y de descanso de los vecinos.
¿Con cuál de los tres arquitectos te quedarías, con Martorell, con Domènech i Montaner o con Gaudí?




