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28 de octubre de 2026, 01:25

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Qué ver en el casco antiguo de Tossa de Mar: 8 paradas en la Vila Vella

Casco antiguo de Tossa de Mar: 8 paradas por la Vila Vella, la única villa medieval amurallada de la costa catalana, con torres, faro y museo.
Casco antiguo de Tossa de Mar
Foto: Txllxt TxllxT / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
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El casco antiguo de Tossa de Mar se llama Vila Vella y está dentro de una muralla de unos 300 metros de perímetro. Fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional el 3 de junio de 1931. Según la Wikipedia, es el único ejemplo de población medieval fortificada que aún existe en la costa catalana.

La muralla se levantó entre los siglos XII y XIV para defenderse de la piratería. Dentro quedan calles estrechas e irregulares, con casas de los siglos XV y XVI. Fuera, el mar.

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La historia de Tossa no empieza en la Edad Media. Puede haber existido aquí un asentamiento ibérico, y la zona se vincula con la Turissa romana. El castillo se levantó en 1187 bajo el abad de Ripoll, que tenía el lugar desde el año 966, y en 1371 hubo un traspaso de propiedad. La villa se devastó en 1285.

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También fue un refugio de artistas. Marc Chagall pasó temporadas en Tossa en 1933 y 1934 y la llamó «Paraíso azul». Esa fama sigue ligada a la Vila Vella, aunque lo que ves hoy es, sobre todo, una villa de pescadores convertida en postal.

Te propongo ocho paradas. El recinto es pequeño, pero conviene recorrerlo despacio, con las torres como referencia.

1. La Torre de les Hores

Está cerca de la entrada, y también se la conoce como Torre del Rellotge. Es una de las tres torres grandes de la muralla, de las siete circulares que se conservan. Empieza por aquí porque te orienta: desde ella entiendes cómo se cierra el recinto.

2. La muralla y su historia

La muralla se levantó en 1187, por orden del abad de Ripoll, que también concedió la carta de población que dio origen a la Vila Vella. Se reconstruyó en el siglo XIV, con el abad Descatllar.

Conserva almenas, matacanes y troneras. Si puedes, recórrela por el camino de ronda y fíjate en cómo se adapta al terreno. Son siete torres circulares en total, tres de ellas grandes. Cuenta cuántas ves en cada tramo: es un juego sencillo y te obliga a mirar hacia arriba.

3. Las calles interiores

No hay un monumento que buscar: la gracia está en perderse. Las callejuelas son estrechas, sinuosas y empinadas, y las casas son, sobre todo, de los siglos XV y XVI.

Consejo: ve con calzado cómodo. El suelo irregular y las cuestas castigan los zapatos finos.

4. La Torre del Codolar y el Museu Municipal

La Torre del Codolar, o de l’Homenatge, está en el lado oeste, junto al antiguo palacio del gobernador, que hoy es el museo municipal. Si te interesa la historia artística de Tossa, es una parada útil. Es un buen sitio para entender por qué Tossa atrajo a artistas en los años treinta.

Consulta el horario antes de ir.

5. Los restos de la iglesia de Sant Vicenç

De la iglesia parroquial gótica quedan fragmentos, integrados entre las casas de la villa. Son sobrios y fáciles de pasar por alto, pero cuentan que el recinto no era solo defensa: aquí había vida de barrio.

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6. El faro

Se alza en el punto más alto de la Vila Vella, donde antes estuvo el castillo, del que queda poco. Una web turística lo fecha en 1917 (dato por confirmar en fuentes oficiales). Las vistas son lo mejor de la visita.

7. La Torre d’en Joanàs

Se encuentra en el lado este, sobre el mar. Es la tercera de las grandes torres. Desde aquí se comprende por qué tantos viajeros pintaron esta costa.

8. La villa romana dels Ametllers

Fuera de la muralla se conserva una villa romana. Una web turística la fecha en el siglo I, y sus ruinas se descubrieron en 1914 (conviene contrastarlo con el museo local). Un mosaico de la villa se puede ver en el Museu Municipal.

La zona estuvo habitada desde la prehistoria y se relaciona con la Turissa romana, así que la villa no es casual.

Cómo recorrer el casco antiguo de Tossa de Mar

La Vila Vella es corta, pero tiene tres alturas de lectura: la muralla desde fuera, las calles por dentro y las torres como miradores. Hazlo en ese orden y habrás visto el conjunto sin repetirte. Quien busque los datos finos encontrará que el recinto se construyó en fases: la muralla inicial de finales del siglo XII, la reconstrucción del siglo XIV y las reparaciones posteriores.

Un dato de contexto que explica el carácter del pueblo: en 1990 Tossa fue la primera población de España en declararse antitaurina. Es un detalle menor, pero retrata a un municipio que ha cuidado su imagen tanto como su patrimonio.

A pie. La Vila Vella se recorre en una o dos horas con paradas. Añade tiempo si entras en el museo y en el faro.

Cuándo. Evita las horas centrales del verano: hay menos sombra y más gente. Al atardecer, la luz sobre las murallas es la mejor.

Dónde alojarte. El pueblo es pequeño y casi todo queda a pie. Dormir junto a la playa te permite subir a la Vila Vella sin coche.

Qué evitar. Subir con prisa: la gracia está en recorrer el camino de ronda.

En 1950 se rodó aquí Pandora y el holandés errante, con Ava Gardner y James Mason. ¿Subirías primero por las torres o por las calles?

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