El mundo del vino está cambiando a una velocidad de vértigo y el enoturismo premium ya no busca grandes producciones industriales. Nosotras los sabemos bien: el consumidor actual persigue la autenticidad, la historia y, sobre todo, el respeto absoluto por la tierra.
Si eres de las que disfruta descorchando una buena botella el fin de semana, esto te interesa de verdad. Existe un tinto que está provocando un auténtico terremoto entre los sumilleres más exigentes de nuestro país y que promete desaparecer de los estantes en cuestión de días.
La joya oculta que obsesiona a la crítica internacional
A veces la corriente nos arrastra hacia las marcas de siempre, esas que inundan los lineales de los supermercados con precios de derribo. (Un error tremendo si lo que buscas es sorprender a tus invitados o darte un capricho inolvidable).
El verdadero tesoro se esconde en las faldas de la Sierra de Toloño, en un rincón mágico donde el paisaje te quita el aliento. Hablamos de una botella con nombre propio que ha logrado lo que parecía imposible: poner de acuerdo a los críticos más implacables del planeta.
El codiciado Remelluri Reserva 2017 ha irrumpido en el mercado con una fuerza descomunal, avalado por los codiciados 95 puntos del prestigioso crítico Tim Atkin. Una puntuación que ha desatado la locura colectiva entre los cazadores de tendencias líquidas.

Un modelo bordelés en pleno corazón de la Rioja Alavesa
Para entender el fenómeno hay que viajar hasta la mítica bodega La Granja de Remelluri, una propiedad que cambió las reglas del juego para siempre. Fue la pionera absoluta en España en elaborar sus caldos siguiendo el modelo clásico del Medoc de Burdeos.
¿Qué significa esto para nuestro bolsillo y para nuestro paladar? Muy sencillo: este vino se elabora única y exclusivamente con las uvas que crecen en su propia finca, sin comprar ni un solo racimo a terceros. Todo queda en casa, controlando la calidad desde la cepa hasta la copa.
Atención coleccionistas: La añada 2017 fue especialmente compleja en la región debido a las heladas, pero esta finca se salvó milagrosamente, logrando una concentración de sabor que no volverá a repetirse en los próximos años.
Hablamos de un coupage magistral donde domina la uva Tempranillo, pero secundada de forma brillante por la potencia de la Graciano y la frescura de la Garnacha. Una combinación salvaje que descansa entre 20 y 21 meses en barricas de roble seleccionadas.
Viticultura ecológica y un precio que va a subir
La verdadera revolución de esta botella no se ve a simple vista, se esconde en el respeto por el suelo. Sus viñedos se gestionan bajo los estrictos parámetros de la viticultura tradicional ecológica, aplicando tratamientos biodinámicos que miman la tierra arcillo-calcárea.
Las cepas tienen una edad media de 40 años y están repartidas en pequeñas terrazas calizas que apenas producen 29 hectolitros por hectárea. Una producción bajísima que garantiza que cada gota concentre la pura esencia de la Rioja Alavesa y la Rioja Alta.
Lo mejor de todo, y lo que está encendiendo las alarmas de los distribuidores, es su precio actual. Puedes conseguir este pedazo de historia líquida por solo 29,90 euros la botella, un coste absurdamente bajo si lo comparamos con los grandes nombres de la Denominación de Origen Calificada Rioja.
El truco definitivo para disfrutarlo al máximo
Si consigues hacerte con una de estas botellas, no cometas el error de abrirla de cualquier manera. Su graduación de 14.5% vol. exige una temperatura de servicio perfecta, idealmente entre los 16 y los 18 grados centígrados, para que despliegue todo su potencial.
En nariz te va a estallar la cabeza con sus aromas a frutos negros maduros, toques especiados y notas balsámicas muy elegantes. En boca es un espectáculo: expresivo, fresco, con esos taninos firmes pero sedosos que te invitan a dar otro sorbo de inmediato.
¿Con qué lo vas a maridar? Olvídate de los tópicos de siempre. Este reserva es el compañero definitivo para platos contundentes como un rabo de toro en salsa, donde la untuosidad de la carne gelatinosa juega de maravilla con la acidez del vino, o un buen queso Idiazábal.
Una inversión inteligente con fecha de caducidad
La Guía Peñín y los grandes expertos coinciden en lo mismo: la evolución de este vino en botella va a ser prometedora y tiene un potencial de consumo óptimo hasta el año 2030. Comprar ahora es ahorrar de cara al futuro.
Las existencias vuelan porque los restaurantes de alta cocina están acaparando las cajas disponibles para sus cartas de maridaje de este año. La demanda se ha disparado un 40% en las últimas semanas y las principales tiendas online ya avisan de que el stock es muy limitado.
Hacerte con un par de botellas antes de que suba su cotización es, sin duda, la decisión más inteligente que puedes tomar hoy si te consideras una verdadera amante del buen vino. ¿Vas a dejar que te lo cuenten?








