miércoles, 24 de junio 2026 Crónicas de viaje

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Qué ver en La Laguna: 10 paradas en la ciudad más elegante de Tenerife

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San Cristóbal de La Laguna no es solo una ciudad; es el alma cultural de Tenerife. Si buscas qué ver en La Laguna, te encontrarás con la primera ciudad de paz (sin murallas) que sirvió de modelo para el trazado de las grandes capitales coloniales de América, como La Habana o Cartagena de Indias. Su casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un museo al aire libre de fachadas coloridas, patios señoriales y un ambiente universitario que le da una vida inigualable.

Situada a unos 500 metros sobre el nivel del mar, su clima «fresco» suele sorprender a quienes vienen de las playas del sur. En este 2026, La Laguna sigue siendo el refugio perfecto para los amantes de la historia, la arquitectura y la buena mesa. Caminar por sus calles peatonales es retroceder al siglo XV, donde cada portón de madera esconde un patio canario lleno de helechos y columnas de madera de tea.

1. Calle San Agustín: la más bonita de la ciudad

Si solo tuvieras tiempo para una calle, debería ser esta. La Calle San Agustín concentra la esencia de La Laguna. Aquí verás palacios señoriales como la Casa Lercaro (sede del Museo de Historia), la Casa Salazar con sus gárgolas de piedra y las ruinas del Convento de San Agustín, cuyo esqueleto tras un incendio ofrece una de las imágenes más poéticas de la ciudad.

2. La Catedral de La Laguna

Con su imponente fachada neoclásica inspirada en la de Pamplona, la Catedral de Nuestra Señora de los Remedios es el único templo catedralicio de la isla. Su interior es luminoso y alberga un púlpito de mármol de Carrara impresionante. Es el eje central del casco histórico y un punto de referencia constante en tus paseos por el centro.

Tip de Lucía: No te limites a ver los palacios por fuera. Muchos son edificios públicos o museos de entrada gratuita o muy barata. Asómate a sus patios; son el verdadero tesoro escondido de la arquitectura canaria.

3. Iglesia de la Concepción y su torre

Es la parroquia matriz de la isla. Su elemento más icónico es la torre de piedra de siete pisos a la que puedes subir para tener la mejor vista panorámica de los tejados de la ciudad y el valle de Aguere. El sonido de sus campanas es la banda sonora oficial de La Laguna.

4. Plaza del Adelantado

Es el centro neurálgico de la vida social lagunera. Rodeada de edificios importantes como el Ayuntamiento, el Palacio de Nava y el Convento de Santa Catalina de Siena, esta plaza con su fuente central de mármol es el lugar perfecto para sentarse a descansar bajo la sombra de sus árboles centenarios.

5. El Mercado Municipal (La Recova)

Para sentir el pulso de la ciudad, hay que visitar su mercado en la Plaza del Cristo. Es una explosión de colores y olores: quesos canarios, mojos artesanos, frutas tropicales y flores frescas. Es el lugar ideal para comprar productos locales de calidad antes de seguir con tu ruta.

6. Real Santuario del Cristo de La Laguna

Al final del paseo que sale del centro se encuentra esta plaza y su santuario. La imagen del Cristo de La Laguna es una de las más veneradas de toda Canarias. El retablo de plata repujada que lo rodea es una obra maestra de la orfebrería que merece la pena ver de cerca.

Dato práctico: En La Laguna suele llover o estar nublado («la panza de burro») más que en la costa. Lleva siempre una chaqueta ligera o un paraguas, incluso si has salido con sol radiante de Santa Cruz o del Puerto de la Cruz.

Gastronomía en La Laguna: ¡A tapear!

  • Ruta de tascas: El centro está lleno de tascas donde probar «papas arrugadas», «queso asado con mojo» o «carne fiesta».
  • Dulces típicos: Es pecado irse de La Laguna sin probar un «lagunero» (un dulce de hojaldre y cabello de ángel) en alguna de sus pastelerías artesanales.
  • Vino: Pide un vino con Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo; los tintos de esta zona son excelentes.

La Laguna es una ciudad para disfrutar sin prisas, dejando que sus calles te guíen de plaza en plaza. Es el contrapunto perfecto al turismo de sol y playa, recordándonos que Tenerife tiene una herencia histórica profunda y elegante. ¿Listos para perderse entre sus fachadas de colores?