martes, 23 de junio 2026 Crónicas de viaje

Crónicas, grandes viajes y gastronomía del mundo.

Escapadas

Qué ver en Xàtiva: 9 imprescindibles en la cuna de los Borgia

Publicado:

Hay rincones donde la historia no se estudia, sino que se respira en cada ráfaga de viento que golpea las murallas. Cuando pones un pie en la capital de la Costera, entiendes de inmediato que planificar una ruta sobre todo lo que ver en xativa no es un viaje cualquiera por la provincia de Valencia. Las calles de su judería huelen a piedra caliza, a azahar en primavera y al recuerdo de un tiempo en el que este enclave desafiaba el poder de las grandes capitales europeas.

Esta localidad no es una simple parada en el camino; fue el hogar de una de las estirpes más poderosas y controvertidas de la historia universal: los papas Borgia. Hoy nos recibe con un imponente entramado medieval que trepa por la sierra del Castell, donde fuentes de agua cristalina calman el calor estival y los palacios señoriales custodian secretos de reyes, traiciones e incendios históricos.

Prepárate para caminar con calma, porque sus cuestas exigen un ritmo pausado que siempre regala las mejores panorámicas.

Acompáñame a descubrir sus fortalezas colgadas del abismo, sus templos monumentales y los rincones clandestinos que hacen de visitar Xàtiva una experiencia cultural obligatoria en la Comunidad Valenciana.

1. El Castillo de Játiva, una doble fortaleza legendaria

Es el gran icono visual de la ciudad y una de las maravillas fortificadas más espectaculares de la península. El castillo de Játiva se divide de forma singular en dos áreas conectadas: el Castell Menor, de origen ibérico y romano, y el Castell Major, de planta medieval y posteriores reformas góticas. Caminar por su muralla te hace sentir en la frontera del tiempo, rodeado de torreones defensivos y aljibes que abastecían a las tropas hace siglos.

Tip de experta: Aunque puedes subir a pie por una empinada cuesta de unos 30 minutos, el tren turístico o el coche son grandes opciones si viajas en los meses más calurosos. La entrada general apenas cuesta 2,40 euros e incluye el acceso a los museos municipales el mismo día.

2. La Colegiata de Játiva (La Seu)

Dominando el perfil urbano del casco antiguo, la impresionante colegiata de Játiva es un templo de dimensiones catedralicias que tardó más de cuatro siglos en finalizarse. Su imponente fachada y su campanario de 60 metros de altura albergan un interior de nave única que sobrecoge por su volumetría neoclásica. En su museo eclesiástico se custodian piezas de orfebrería gótica de un valor incalculable vinculadas directamente al mecenazgo de la familia Borja.

3. El Museo de l’Almodí y el cuadro de Felipe V boca abajo

Ubicado en un bellísimo edificio gótico del siglo XIV que funcionaba originalmente como lonja de trigo, el Museo de l’Almodí es una parada obligatoria para los amantes de la historia. Más allá de su patio porticado y sus restos arqueológicos, este lugar custodia el símbolo de la rebeldía local: el retrato del rey Felipe V colgado bocabajo. Es el castigo eterno que la ciudad impuso al monarca por ordenar incendiar y destruir la villa en el año 1707 durante la Guerra de Sucesión.

4. Sant Feliu, la iglesia gótica más antigua

A las faldas del monte, justo en el camino que asciende hacia la fortaleza, se esconde la joya de la corona del gótico primitivo valenciano. Construida en el año 1265 inmediatamente después de la conquista cristiana de Jaume I, la Iglesia de Sant Feliu destaca por sus imponentes arcos diafragmáticos y sus pinturas murales originales. En su exterior se conserva un antiguo atrio romano con columnas reutilizadas que dota al conjunto de un aura mística única.

5. El casco antiguo de Xàtiva y la Ruta de las Fuentes

Perderse por el casco antiguo de Xàtiva es realizar un viaje sensorial al medievo. El agua es la gran protagonista del urbanismo local gracias a su histórica red de canales. No te pierdas la espectacular Fuente de los Veinticinco Caños, una estructura neoclásica del siglo XVIII donde verás a los locales rellenar cantaros de agua fresca, o la gótica Fuente de la Trinitat, situada en una de las plazas más fotogénicas del municipio.

6. La Plaza del Mercat

Si buscas entender el pulso real de la localidad, acércate a este espacio porticado donde el color de los mercados tradicionales se mezcla con la vida de las terrazas. Rodeada de fachadas tradicionales con balcones de hierro forjado, la Plaza del Mercat es el lugar idóneo para hacer un alto en el camino en tu jornada de turismo en Xàtiva y contemplar el ir y venir de los vecinos bajo la sombra de los soportales históricos.

7. Hospital Real, una fachada gótico-plateresca sublime

Frente a la majestuosidad de La Seu se levanta este edificio del siglo XV que funcionaba como centro asistencial para los peregrinos y enfermos de la ruta valenciana. Su fachada exterior es un prodigio de la arquitectura del renacimiento temprano, con un friso tallado en piedra que muestra ángeles músicos y escenas religiosas de un detalle asombroso. El patio interior con arcos apuntados refleja a la perfección la riqueza civil de la época foral.

8. La ermita de Santa Anna y las dehesas de olivos

Situada en la cima del cerro contiguo, esta pequeña ermita del siglo XV ofrece una de las rutas de senderismo más bonitas qué hacer en Játiva si buscas naturaleza. El camino serpentea entre bancales de piedra seca y olivos milenarios hasta alcanzar un mirador natural desde donde se domina todo el valle de la Costera y las huertas de naranjos que tiñen de verde el horizonte de la comarca.

9. Arroz al horno y repostería: la gastronomía de Xàtiva

El viaje no está completo sin sumergirse en la cocina autóctona. El plato estrella indiscutible de la gastronomía de Xàtiva es el arròs passejat (arroz al horno), cocinado tradicionalmente en cazuela de barro con embutido local, costillas de cerdo, garbanzos y una cabeza de ajos central.

De postre, pásate por alguna pastelería tradicional para degustar la arnadí o la almoixàvena, dos delicias dulces de herencia árabe elaboradas a base de calabaza, almendras, manteca y azúcares finos.

La almoixàvena es un dulce de origen judío y árabe que tradicionalmente se elaboraba los jueves de Cuaresma. Su masa horneada crujiente cubierta de azúcar y canela es un auténtico vicio que merece la pena probar recién hecho a media mañana.

¿Tienes ya anotados todos los secretos de la ciudad de los mil incendios para organizar tu próxima escapada cultural?