miércoles, 24 de junio 2026 Crónicas de viaje

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Así es el rincón de Ávila que ha conquistado a Nuria Roca y Juan del Val: naturaleza y calma

Nuria Roca y Juan del Val
Nuria Roca y Juan del Val
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Madrid agota. Incluso para los rostros más conocidos de la pequeña pantalla, la velocidad frenética de la capital y el ruido de los platós terminan pasando factura. Nuria Roca y Juan del Val lo saben bien, y por eso han tomado una decisión radical para proteger su salud mental y su intimidad.

La pareja de moda en España, que encadena éxitos en ‘El Hormiguero’ de Pablo Motos y revienta las listas de ventas con sus libros, ha buscado refugio lejos de los focos. No buscaban una urbanización de lujo con cámaras en cada esquina en Pozuelo o La Moraleja. Buscaban raíces, silencio y muros de piedra. (Y nosotras entendemos perfectamente por qué han elegido este escondite).

Candeleda: El «Andalucía de Ávila» que ha enamorado a la pareja

El lugar elegido no es otro que Candeleda. Este municipio abulense es conocido por los expertos en viajes como el «Andalucía de Ávila» debido a su microclima privilegiado. Protegido por la imponente Sierra de Gredos, disfruta de temperaturas suaves durante todo el año, permitiendo que crezcan palmeras y naranjos en plena meseta castellana.

Nuria y Juan han caído rendidos ante el Valle del Tiétar. Aquí, las gargantas de agua cristalina y los robledales infinitos ofrecen un blindaje natural que ninguna empresa de seguridad privada podría igualar. Es el lujo de la desconexión analógica en un entorno donde el único ruido permitido es el del viento entre los castaños.

La revalorización de las fincas rústicas con acceso a agua en esta zona de Ávila ha crecido un 15% en el último año. Es el nuevo «Triángulo de las Bermudas» para la élite madrileña que busca anonimato total.

Arquitectura tradicional para un descanso sin estridencias

La vivienda de los Del Val-Roca huye de las mansiones minimalistas y frías de la ciudad. Su nueva casa sigue a rajatabla los cánones de la arquitectura tradicional de Ávila: piedra, madera vista y teja árabe. Nada de estridencias modernas que rompan la paz visual del paisaje de Gredos.

Se trata de una finca amplia con terreno suficiente para que sus hijos y sus mascotas disfruten de esa libertad que el asfalto de Madrid les niega sistemáticamente. Es su santuario particular. Juan del Val, amante confeso de los largos paseos y la lectura, ha encontrado aquí la musa perfecta para sus procesos creativos. Dicen que el aire puro de la sierra es el mejor aliado para un escritor en busca de inspiración.

Nuria, por su parte, ya ha empezado a compartir en sus redes sociales pequeñas dosis de esta nueva vida «slow». Imágenes de atardeceres naranjas, desayunos sin reloj y paseos por el campo que han despertado una envidia sana entre sus millones de seguidores. Es el triunfo de lo sencillo frente al brillo de las lentejuelas.

El éxodo VIP hacia lo rural: ¿Por qué Gredos ahora?

Comprar en Ávila es hoy un síntoma de estatus inteligente. No se trata solo de tener una segunda residencia; se trata de poseer un activo refugio en tiempos de incertidumbre. La cercanía con Madrid (apenas dos horas en coche) permite que la pareja pueda cumplir con sus compromisos profesionales y estar de vuelta en su paraíso antes de que termine el día.

Pero lo mejor de Candeleda no es su clima ni su paisaje, sino su gente. Ver a la presentadora o al polémico colaborador comprando pan en la plaza del pueblo empieza a ser algo habitual, pero la reacción de los vecinos es siempre la misma: respeto absoluto. En estos rincones de la España rural, la fama se queda en la carretera nacional; dentro, solo eres un vecino más buscando unos buenos tomates de la zona.

Dato útil: Si decides visitar la zona, no te pierdas las Piscinas Naturales de Candeleda. Es el lugar donde la élite discreta se mezcla con la naturaleza en estado puro.

Una inversión maestra que protege su futuro

Más allá de lo emocional, estamos ante un movimiento financiero impecable. Han rehabilitado la propiedad para modernizar el interior (con calefacción eficiente para los inviernos de nieve y estancias frescas para el verano) sin perder ese aroma a casa de campo de toda la vida. Es una vivienda diseñada para disfrutar las cuatro estaciones del año.

Lo que empezó como una simple escapada de fin de semana se está convirtiendo, según fuentes cercanas, en su verdadero centro de operaciones vital. Es el éxito de saber cuándo parar y dónde esconderse para recargar pilas antes de enfrentarse a la audiencia millonaria cada noche en televisión.

¿Será este el comienzo de una mudanza definitiva? Solo el tiempo lo dirá, pero de momento, los cielos estrellados de Gredos ya tienen dos nuevos dueños que no piensan dejar escapar ni un segundo de su nueva vida. Al final, todos buscamos lo mismo que ellos, ¿verdad? El lujo de poder permitirnos el silencio.