lunes, 14 de septiembre 2026 Crónicas de viaje

Crónicas, grandes viajes y gastronomía del mundo.

14 de septiembre de 2026, 22:36

Ciencia

Científicos de la NASA traen de vuelta una enzima primitiva y confirman cómo la vida conquistó la Tierra hace miles de millones de años

Publicidad
NASA
NASA
Publicado:
Actualizado:

Imagínate viajar a una Tierra primitiva, un entorno hostil sin árboles, sin animales y sin apenas oxígeno para respirar. En ese escenario apocalíptico de hace 3.200 millones de años, la vida logró abrirse paso gracias a un milagro de la ingeniería molecular que la ciencia acaba de traer de vuelta.

El logro parece sacado de una película de ciencia ficción, pero es una realidad médica y espacial absoluta. La NASA ha conseguido resucitar una enzima ancestral, implantarla en bacterias modernas y ponerla a funcionar como si el tiempo nunca hubiera pasado.

Publicidad

La responsable de este hito histórico es la científica Betül Kaçar, directora del proyecto MUSE de la NASA en la Universidad de Wisconsin-Madison. Su equipo ha devuelto a la vida la nitrogenasa primitiva, la llave maestra que permitió que nuestro planeta dejara de ser un desierto de roca.

Publicidad

El problema del nitrógeno siempre ha sido el mismo: nos rodea por completo (es el 78 % del aire), pero los seres vivos no pueden consumirlo directamente. (Es como morir de hambre en una habitación llena de cajas de comida pero no tener la llave para abrirlas).

Esta enzima es, precisamente, la llave biológica que rompe el candado.

La máquina del tiempo molecular

Para lograr este milagro, los científicos de la NASA no buscaron un fósil congelado, sino que recurrieron a la paleobiología molecular. Compararon el mapa genético de cientos de organismos actuales y, mediante complejos modelos informáticos, calcularon cómo era el ADN de sus antepasados comunes.

El proceso es idéntico al que usan los lingüistas: comparan el español, el francés y el italiano para reconstruir una lengua muerta que ya nadie habla. En este caso, reconstruyeron el código de la vida.

Una vez que obtuvieron la secuencia exacta del gen primitivo, lo sintetizaron en un laboratorio y lo inyectaron en microorganismos actuales. El resultado dejó en shock a los investigadores: la enzima prehistórica funcionó a la perfección y empezó a fabricar alimento en pleno año 2026.

Este experimento, publicado con honores en la prestigiosa revista Nature Communications, demuestra algo crucial para la geología. La enzima deja una firma química idéntica a la de las bacterias actuales, lo que confirma que las marcas halladas en las rocas más antiguas de la Tierra son huellas reales de vida primitiva.

La nueva brújula para cazar vida extraterrestre

Pero el verdadero motivo por el que la NASA está celebrando este hallazgo no está enterrado en nuestro pasado, sino oculto en las estrellas y otros planetas. Si esta firma química ha permanecido inalterable durante más de tres mil millones de años de evolución, el patrón se convierte en un mapa del tesoro universal.

¿Sabías que este mismo rastro químico es el que buscarán los próximos astromóviles en el suelo de Marte? Al saber exactamente cómo respiraban los primeros habitantes de la Tierra, los científicos ya tienen la señal de radio biológica exacta que deben rastrear en los sedimentos de mundos lejanos.

El descubrimiento rompe los límites de la ciencia tradicional porque pasa de la simple teoría a la experimentación directa con trozos del pasado. La carrera por entender de dónde venimos acaba de dar un salto de gigante hacia el cosmos.

¿Quién nos iba a decir que la clave para encontrar alienígenas estaba escondida en el ADN de una bacteria atrapada en nuestro propio pasado?

Publicidad
Publicidad