Hay decisiones familiares que en la infancia parecen un castigo insoportable y con los años se transforman en una bendición. *(A todos nos ha pasado tener un enfado colosal con nuestros padres para terminar dándoles la razón décadas después)*.
Mientras la inmensa mayoría de las celebridades buscan refugios blindados en islas privadas o urbanizaciones exclusivas para escapar del ruido de los focos, una de las grandes estrellas de nuestro cine guarda su corazón en un rincón atlántico y mediterráneo muy concreto.
El destino «desértico» que traumatizó y salvó a Belén Rueda
Convertida en un icono indiscutible del suspense y el terror tras estrenar proyectos como El vestido, la célebre actriz Belén Rueda guarda un vínculo indestructible con la provincia de Alicante.
Aunque nació en Madrid, con tan solo cinco años sus padres tomaron la decisión drástica de hacer las maletas y trasladar a toda la familia a la Costa Blanca para intentar mitigar los graves problemas de asma de su hermana pequeña.
El destino exacto fue la icónica Playa de San Juan, un enclave que en los años setenta no recordaba en absoluto al bullicioso destino turístico de la actualidad.
«Yo los quería matar. No había nadie, ni los gatos estaban aquí», ha llegado a confesar la propia actriz entre risas al recordar aquel traslado a un entorno prácticamente despoblado en aquel momento.
Una playa virgen convertida en récord de España
Lo que en su momento parecía un desierto de dunas y chalets dispersos para una niña madrileña, terminó convirtiéndose en el escenario clave donde se formó entre el colegio Prácticas-La Aneja y las aulas del Conservatorio de Danza.
Con el paso de las décadas, aquella franja de costa experimentó una transformación monumental. Hoy en día, el tramo alicantino de la Playa de San Juan abarca cerca de tres kilómetros de fina arena dorada que se prolongan hasta los más de seis kilómetros si sumamos la vecina Playa de Muchavista.
Pero lo que verdaderamente convierte a este enclave en un fenómeno nacional es su insuperable estándar de calidad medioambiental. *(Atención al dato porque muy pocos rincones del planeta pueden presumir de semejante hazaña)*.
La Playa de San Juan ostenta la prestigiosa Bandera Azul de forma ininterrumpida desde 1987. Una racha histórica que alcanza los 40 años de reconocimiento continuo y que sitúa a este arenal en el selecto club de las siete únicas playas de España capaces de mantener semejante galardón sin un solo fallo desde su origen.
Arrozales de bandera, calas secretas y vistas panorámicas
Más allá de su leyenda ligada al cine español, la zona ofrece un abanico de experiencias turísticas de primer nivel a tan solo unos minutos en el TRAM desde el centro urbano de la capital alicantina. *(Un plan de fin de semana sin necesidad de tocar el coche que roza la perfección)*.
El visitante puede recorrer el idílico paseo marítimo antes de adentrarse en las calas rocosas de la Cala de Cabo Huertas, un espacio de paz absoluta ideal para el buceo y la desconexión total. Para quienes prefieran panorámicas inolvidables, la ascensión a la Serra Grossa regala las mejores postales sobre la bahía alicantina.
El broche de oro a esta escapada marinera exige sentarse a la mesa para rendir tributo a la auténtica gastronomía local. En primera línea de playa, templos gastronómicos como La Taberna del Mar mantienen viva la tradición con recetas memorables como el genuino arroz a banda o el popular arroz al senyoret, donde el punto del grano y la potencia del caldo marcan la diferencia.
Resulta difícil imaginar que aquel desierto solitario que tanto enfureció a una niña de cinco años terminaría siendo el origen silencioso de una de las mejores actrices de nuestro país. ¿Te atreves a escaparte a la playa con más récord de la Costa Blanca antes de que termine la temporada?






