Hay momentos en los que las luces de los platós de televisión y el ritmo frenético de la capital exigen una desconexión total. (Créenos, todos necesitamos un rincón remoto al que escapar cuando el ritmo diario aprieta).
Mientras la gran mayoría de las estrellas de la pantalla buscan destinos costeros o villas de lujo masificadas, uno de los rostros más queridos de la televisión prefiere volver la mirada hacia el campo andaluz.
El origen secreto de la estrella de La Revuelta
Inseparable de David Broncano y consolidado como una de las figuras más cotizadas de la pequeña pantalla tras su triunfo como campeón mundial de beatbox, Grison guarda una historia vital marcada por la memoria de la posguerra.
Aunque nació y creció en la capital como cualquier chaval madrileño, Marcos Martínez conserva un cordón umbilical indestructible con la provincia de Jaén.
Sus raíces familiares se hunden en Torreperogil, un pintoresco municipio de la comarca de La Loma que roza los 7.100 habitantes. Desde este rincón del sur, su abuelo y su padre emprendieron en su día el camino de la migración hacia Madrid.
El propio músico ha relatado con su característico sentido del humor que, a pesar de los años transcurridos desde que emigró su familia, su abuelo conserva su propia identidad en el pueblo: allí lo recuerdan cariñosamente bajo el mote de «el de Madrid».
Castillos, torres oscuras y una independencia real
Adentrarse en la localidad que acogió a los antepasados del artista es descubrir un enclave dominado por la historia medieval. (Si eres un apasionado de las escapadas con solera, toma buena nota de este rincón).
El origen del municipio se remonta al lejano siglo XIII, cuando el rey otorgó este dominio al caballero Pero Xil de Zatico. Del antiguo castillo que protegió la villa se conservan hoy las espectaculares Torres Oscuras, un conjunto fortificado catalogado como Bien de Interés Cultural.
A esta fortaleza reconvertida en auditorio municipal se le suma la imponente parroquia de Santa María la Mayor, una joya del siglo XVI con un retablo de piedra fabuloso y una portada plateresca que deja con la boca abierta a cualquier visitante.
Por si fuera poco, el casco histórico atesora el orgullo de haber conseguido su independencia de la vecina ciudad de Úbeda en pleno siglo XVII gracias a una concesión directa del rey Felipe IV.
Gastronomía con carácter e Indicación Geográfica Protegida
Además de su riquísimo legado de piedra, la zona ofrece una experiencia culinaria capaz de conquistar el paladar más exigente. (Atención a las recetas tradicionales porque son pura potencia gastronómica).
La despensa local presume de contar con dos sellos de calidad bajo la etiqueta de Indicación Geográfica Protegida: el inconfundible aceite de oliva virgen extra de La Loma y el célebre vino de Torreperogil, fruto de siglos de tradición agrícola.
A la hora de sentarse a la mesa en establecimientos muy valorados como Casablanca o Aguasblanquillas, el menú rinde tributo a guisos tradicionales como los garbanzos mareados —refritos en sartén con tomate y cebolla—, el sabroso arroz arriero o la refrescante pipirrana aderezada con el virgen extra autóctono.
Pocos rincones de la geografía andaluza logran condensar con tanto encanto el espíritu de la historia medieval, la tranquilidad del olivar y el orgullo de las raíces familiares.
¿Aceptas el reto de descubrir los secretos mejor guardados del pueblo de Grison en tu próxima escapada de fin de semana?






