El ferri sale de Los Cristianos, cruza el canal y entra en la bahía de San Sebastián con la isla creciendo en la proa. Antes de pisar el muelle ya ves el Parador de La Gomera: una casona de tejados rojos encaramada en lo alto del cerro.
Se llama Lomo de la Horca, se alza a 60 metros del nivel del mar y el hotel abrió allí en 1972. Su diseño bebe de las casas señoriales de la nobleza canaria, con maderas talladas, balcones y patios llenos de macetas. Paradores habla de un edificio de aire colombino, y el guiño viene a cuento: desde esta misma bahía partió Colón en 1492, rumbo a lo desconocido.
Con el cielo despejado, Tenerife se dibuja enfrente y el Teide pone el remate. Estos son los once planes que te propongo, unos dentro de la casona y otros por la isla, desde la villa hasta el bosque de laurisilva.
Ficha del parador
Parador de La Gomera
- Edificio
- Casona de arquitectura regional canaria
- Época
- Abierto en 1972
- Categoría
- 4 estrellas
- Dirección
- Lomo de la Horca, s/n, 38800 San Sebastián de la Gomera (Islas Canarias)
- Piscina
- Exterior, de temporada, con vistas al Teide
- Spa
- Spa/Wellness y sauna; Paradores remite a consultar condiciones y precios
- Aparcamiento
- Exterior gratuito; recarga de vehículos eléctricos
- Mascotas
- Acepta mascotas
- Cocina
- Regional canaria
1. Cruzar el mar y subir al cerro
El camino empieza en el puerto de Los Cristianos, en el sur de Tenerife. También se llega en avión desde Tenerife y Gran Canaria. El ferri te deja en San Sebastián, justo bajo el cerro del parador.
Si bajas del barco con maletas, la cuesta se hace larga. Un taxi te ahorra el esfuerzo.
2. Pasear el jardín botánico
Es la imagen más repetida del parador. Palmeras, cactus, arbustos de la Macaronesia y plantas subtropicales caen en bancales hacia el borde del cerro.
Al fondo se ve la piscina de temporada, con el Atlántico por delante. Cuando el sol se oculta tras la isla vecina, el Teide se vuelve una silueta oscura. Esa es la hora de bajar al jardín con calma.

3. Entrar a los patios y a las habitaciones
Pasada la puerta, aparecen patios con fuentes, palmeras y galerías de madera. Muebles, tapices y cuadros recorren los siglos XVII al XX y evocan los tiempos de Colón.
Hay habitaciones dobles estándar, dobles superiores y junior suites. En algunas encontrarás cama con dosel, suelo de madera y un balcón sobre el océano.
Para eventos hay dos salones con nombre de época: el Fernando e Isabel, con sitio para 110 personas en banquete, y el Enrique el Navegante. Además, el edificio tiene sauna, ascensor, bicicletas de alquiler y aparcamiento exterior gratuito. Admite mascotas.
4. Sentarte a la mesa gomera
El comedor tiene techos altos, lámparas grandes y ventanales al jardín. La carta sigue la cocina tradicional de la isla, que la casa define como agreste e intensa, como el terreno.
Anota estos nombres para pedir:
- Almogrote, una crema de queso curado para untar en tostas
- Potaje de berros
- Papas arrugadas con mojo y pescado local, por ejemplo las viejas sancochadas
- Cabrito y quesos de la isla
- Leche asada o espuma con miel de palma
Con media pensión, cenas en el hotel y evitas bajar otra vez al pueblo.
5. Recorrer San Sebastián, la villa de Colón
El centro está a pocos minutos del parador. La casa recomienda la Torre del Conde y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, ambas en el núcleo de la villa.
Con una mañana a pie te alcanza. Sal pronto, antes de que desembarquen los ferris, y acaba en el puerto, el mismo del que salió la expedición de 1492.
6. Descubrir caseríos y la playa de la Guancha
Fuera del casco se conservan caseríos de estilo canario tradicional: La Laja, Tejiade y Vegaypala. Enseñan cómo vivía la gente del campo.
Cerca del pueblo queda además la playa de la Guancha, otra sugerencia del parador. Para los caseríos hace falta coche.
7. Adentrarte en el Parque Nacional de Garajonay
Corona las alturas de La Gomera y es Patrimonio de la Humanidad. Allí sobrevive la laurisilva, un bosque de origen prehistórico que el clima templado ha mantenido vivo.
Caminarás entre troncos con musgo y nieblas enredadas en las copas. El parque ofrece rutas guiadas gratuitas para todos los públicos, con reserva previa.
Arriba hace más fresco que en la costa. Mete una chaqueta en la mochila aunque San Sebastián amanezca soleado.
8. Pasar por Juego de Bolas y mirar el Roque de Agando
Antes de caminar, entra en el Centro de Visitantes Juego de Bolas. Con una hora entenderás mejor el bosque que vas a pisar.
Rumbo a las cumbres verás el Roque de Agando, una mole aislada que domina el paisaje. Se fotografía mejor a primera hora o al caer la tarde, con la luz rasante.
9. Escuchar el silbo gomero
Reserva de la Biosfera por sus ecosistemas terrestres y marinos, la isla guarda costumbres muy antiguas. La más famosa es el silbo gomero, un lenguaje silbado con el que los pastores se hablaban de barranco a barranco. También es Patrimonio de la Humanidad.
Paradores aconseja asistir a una exhibición de silbo de las que se montan por la isla. Pregunta en recepción cuándo hay la próxima.
10. Subir al norte: Agulo y el mirador de Abrante
Agulo queda al norte, a unos treinta y tantos minutos de la capital si conduces. Es un pueblo pequeño, apodado el bombón de La Gomera.
Muy cerca se asoma el mirador de Abrante, uno de los muchos balcones naturales de la isla. Enlaza ambos en una sola mañana.
11. Escoger un día largo o uno corto
Si tienes jornada entera, el Valle Gran Rey es la excursión más larga que propone el parador. Baja a la costa y vuelve sin prisa, porque las carreteras de montaña piden tiempo.
Con medio día de sobra, sirve el Parque Natural de Majona con el mirador de La Laja. Encaja el día que llegas o el que te vas.
La Gomera en TikTok
Para hacerte una idea de La Gomera y de lo que puedes ver al salir del parador, echa un vistazo a este vídeo.
Preguntas frecuentes
¿Hay spa en el Parador de La Gomera?
Sí, dispone de spa y wellness con sauna. Las condiciones y los precios se consultan con el parador, así que conviene preguntar antes de ir.
¿Puedo comer allí si no me alojo?
Se puede reservar mesa en paradores.es, en el 922 87 11 00 o en gomera@parador.es. Sirven almuerzo de 14:00 a 16:00 y cena de 19:30 a 21:30.
¿Qué probar en el restaurante?
Cocina regional canaria con tostas de almogrote, papas arrugadas con mojo y potaje de berros. Para cerrar, leche asada o espuma de miel de palma.
¿Qué queda cerca del parador?
El Roque de Agando está a 20 km y Agulo a 23 km. El Parque Nacional de Garajonay queda a 25 km, unos 33 minutos, y justifica un día entero.
Cuándo ir y cuántos días quedarte
Para Garajonay, Agulo o el Valle Gran Rey necesitas coche. El terreno es abrupto y aquí se cuentan más las curvas que los kilómetros. Tres noches dan para la villa, el parque y una excursión larga.
Con ese clima templado, cualquier estación sirve. La piscina funciona por temporada, así que, si quieres bañarte con el Teide enfrente, pregunta antes de reservar.
Imagina cenar almogrote bajo el mismo cielo que vio zarpar las carabelas. ¿Guardas la guía para tu próxima escapada a las islas?








