Una uva que se recoge con el sol alto no llega igual a la bodega que una vendimiada a oscuras. La vendimia nocturna de Bodegas Yllera se basa en esa diferencia, y se nota en la copa.
Yllera trabaja en la D.O. Rueda, en Castilla y León, y ha construido buena parte de su gama de blancos alrededor de esa idea. Su añada 2025 añade además una novedad: un Godello, una uva poco habitual en tierra de verdejo.

Por qué se vendimia de noche
En verano, Rueda es una zona calurosa. Si la uva se recoge con el sol alto, llega caliente, se oxida antes y pierde parte de los aromas que se buscan en un blanco.
Recoger de noche resuelve el problema. El mosto llega a la bodega a unos 5 ºC de forma natural, sin ayuda de maquinaria de frío. Así no empieza a fermentar antes de tiempo y los aromas se conservan.
Por si te lo preguntas: la vendimia nocturna no cambia la variedad ni el viñedo. Cambia la temperatura de la uva, y con ella la frescura y el aroma del vino.
La añada 2025 fue corta. Las tormentas dejaron un 12 % menos de producción, un dato que la bodega cita al presentarla.
El Godello de Yllera
La novedad es un Godello con indicación de V.T. Castilla y León. Es una edición limitada de 21.000 botellas procedente de viñedo joven, que según la bodega se ha adaptado muy bien al terreno.
Verlo en Rueda tiene gracia, porque casi todo el mundo allí piensa en verdejo.
Su estilo es untuoso y ancho, con cuerpo. Si buscas la estructura de un tinto en un blanco, este vino se acerca a eso.
Lo que pasa en el depósito
La diferencia con otros blancos de lineal está en la bodega. No se limitan a fermentar y embotellar: hay un trabajo con lías de entre cuatro y siete meses.
Las lías son las levaduras que quedan en el fondo tras la fermentación. Al removerlas, el vino gana cuerpo y una textura más cremosa en boca.
Además, un 15 % de cada vino pasa por barrica. Es poco, casi un susurro, pero añade complejidad y volumen sin que la madera mande.
Qué esperar de un blanco de uva fría
Un vino hecho con uva que llega fresca suele mostrar más aroma y un perfil más limpio. El resultado es un vino más vivo y más fiel a su origen. En la práctica, notarás fruta nítida y poca oxidación.
Si estás empezando, compara uno de estos blancos con otro que no tenga vendimia nocturna. La diferencia se aprecia más en el primer trago que en el último.
Un tapón pensado para guardar
Yllera cierra sus botellas con corcho microgranulado. Según la bodega, eso garantiza que el vino se mantenga bien al menos tres años. Es una buena noticia si compras una botella de más para más adelante.
La gama de Yllera
La familia estrena una imagen más limpia y luminosa. Dentro, tres blancos con carácter distinto:
- Yllera Verdejo: viene de la finca La Capitana. Tiene notas de hinojo y un amargor final muy de la variedad.
- Yllera Sauvignon Blanc: tropical y floral, con mucho aroma.
- Yllera Chardonnay: redondo y envolvente.
Tres perfiles para tres momentos. El Sauvignon encaja con un aperitivo largo, el Verdejo con una comida ligera y el Chardonnay con un plato más cremoso.
Dato de contexto: Rueda es una de las denominaciones de blancos más reconocidas de España, y por eso no extraña ver variedades nuevas en sus bodegas.
Maridaje

Estos blancos tienen estructura suficiente para ir más allá del aperitivo. Aguantan un pescado al horno e incluso un arroz potente.
Para el Godello, piensa en platos con cuerpo y salsa suave. Para el Verdejo, en verduras y mariscos. Y si dudas, empieza por un queso fresco y una ensalada templada.
¿Merece la pena probarlo?
Sí, si te interesa ver cómo una decisión tan simple como la hora de vendimiar cambia un vino. La gama de Yllera permite comparar variedades de una misma casa y entender qué aporta cada una.
Y también si te gusta probar uvas poco habituales en zonas tradicionales. Un Godello en Rueda es una buena excusa.
¿Te animas a abrir los tres en una misma comida y a decidir cuál es tu blanco de verano?




