El mercado navideño de Roma tiene un decorado que ningún otro puede copiar: Piazza Navona. Una plaza barroca con tres fuentes, la iglesia de Sant’Agnese in Agone y, entre diciembre y enero, una hilera de casetas llenas de belenes, juguetes y dulces.
No busques aquí el aire nórdico de glühwein y luces blancas. Es una Navidad romana: ruidosa, familiar, con olor a azúcar y a castañas, y con una bruja buena, la Befana, como gran protagonista del cierre.
Las fechas de 2026 no están publicadas. La edición de 2025 abrió el 1 de diciembre y duró hasta el 6 de enero de 2026, el día de la Epifanía. Ese esquema se repite desde hace años, y varios portales dan como estimación no oficial del 1 de diciembre de 2026 al 6 de enero de 2027. Sirve de brújula mientras Roma Capitale no confirme el calendario; una fuente sitúa el origen del mercado hace más de dos siglos.
1. Piazza Navona, el escenario
La plaza tiene forma alargada porque se levantó sobre un antiguo estadio romano. En el centro está la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini, y a su alrededor se alinean las casetas.
La historia del mercado es larga: se montaba antes en la plaza de Sant’Eustachio y pasó a Navona tras la unificación de Italia, aunque la plaza ya funcionaba como mercado de la ciudad desde el siglo XV. Entra siempre por una esquina para ver el conjunto y fíjate en las fachadas de los palacios que cierran el óvalo, con sus ventanas iluminadas al caer la tarde. Deja la compra para la segunda vuelta y primero camina el perímetro con calma.
2. Belenes y figuras
El belén es el producto estrella. Hay figuras pequeñas, pesebres completos y piezas sueltas para ir ampliando el conjunto año tras año.
Mira los detalles de cada pieza: los rostros, los vestidos, los animales. Las figuras de belén, junto con el torrone y los dulces de temporada, son lo que los listados señalan como producto típico de las casetas de Navona. Los puestos de artesanos que hacen sus propias figuras suelen cobrar más y valen la diferencia.
3. Juguetes y adornos
Muñecos de madera, peluches, bolas de cristal y decoraciones de mesa llenan buena parte de las casetas, y las guías hablan también de tiovivos en la plaza. Si viajas con niños, es el rincón que más les entretiene.
Compara precios en varias casetas antes de decidir. En una plaza tan turística las diferencias entre un puesto y otro pueden ser grandes.
4. Dulces y castañas
Pide torrone, almendras garrapiñadas, chocolate y castañas calientes. En diciembre, además, toca pensar en el panettone y el pandoro, los dos bizcochos clásicos de las fiestas italianas.
Un cucurucho de castañas asadas sirve para entrar en calor mientras das la segunda vuelta. Los dulces envasados viajan bien y cunden como regalo.
5. La Befana del 6 de enero
El cierre del mercado es una fiesta propia. En la edición de 2025 el programa de la Epifanía se extendió del 3 al 6 de enero, con Befane de todas clases llegando a la plaza.
La Befana es la bruja que trae dulces a los niños la noche del 5 al 6. En la edición de 2024-25, la mañana del 6 de enero empezó a las 10 con un concierto de la banda de música de los bomberos, y fueron ellos quienes ayudaron a escenificar el descenso de la Befana al centro de la plaza, con regalos para niños y mayores. Si tu viaje cae en esas fechas, te llevas el mejor ambiente de todo el mercado.
6. Panteón y fuente de Trevi
Desde Navona, a pocos minutos a pie, llegas al Panteón. Su cúpula perforada en el centro es mejor a primera hora, con menos gente.
La fuente de Trevi queda algo más lejos, pero el paseo entre callejuelas es parte del plan. En diciembre ambas están muy concurridas, así que no programes nada con horario estricto.
7. Campo de’ Fiori y el Trastévere
Campo de’ Fiori es una plaza con mercado y mucho ambiente, y el Trastévere queda al otro lado del Tíber, con callejuelas empedradas y trattorias.
Cena allí una pasta romana, como una carbonara o una cacio e pepe. Reserva en fin de semana, porque diciembre llena los locales.
8. San Pedro y el Vaticano
Dedica una mañana a la plaza de San Pedro y a la basílica. El belén y el árbol de la plaza se inauguran a mediados de diciembre (el 15 de diciembre en 2025) y siguen hasta el Bautismo del Señor, el 11 de enero en 2026. Ese año el belén llegó de la diócesis de Nocera Inferiore-Sarno y el abeto, de la Val d’Ultimo, en el Alto Adigio.
Con poca energía, basta con ver la plaza y volver andando por el Tíber.
Consejos prácticos para visitar el mercado navideño de Roma
- Cómo moverte: el centro histórico se recorre a pie. Desde Navona, el Panteón y Campo de’ Fiori están a pocos minutos.
- Cuándo ir: por la mañana hay menos gente, y al atardecer la plaza gana luz. Los fines de semana se llena.
- Calendario: confirma las fechas de 2026 en Roma Capitale antes de reservar.
- Horarios: las guías dan para ediciones pasadas de 10 a 21 o 21:30 h, pero otras fuentes los contradicen, así que no cuentes con un horario fijo hasta que el Ayuntamiento publique el programa oficial de la edición 2026-27.
Una jornada completa
Empieza temprano en el Panteón, cuando casi no hay gente. A media mañana pasa a Piazza Navona y da una vuelta sin comprar. Al mediodía come en Campo de’ Fiori o cruza al Trastévere. Por la tarde vuelve a Navona, que con luz de atardecer cambia de cara, y compra entonces el belén.
Si tienes que elegir una fecha, escoge los primeros días de enero: el mercado sigue en pie, las colas de los monumentos bajan y la llegada de la Befana pone el cierre que ninguna otra ciudad ofrece.








