Benavente es una villa de paso. La A-6, la A-52 y la N-630 se encuentran a sus pies, y desde hace siglos los peregrinos y los arrieros hacían lo mismo. Quien pare en el Parador de Benavente entiende pronto por qué.
El hotel ocupa lo que queda de la antigua fortaleza de los Pimentel, sobre el Paseo de la Mota, entre León y Zamora. Sigue en pie la Torre del Caracol, de 1504, y su silueta de piedra se distingue desde buena parte del valle.
Este recorrido propone nueve paradas, unas dentro del parador y otras a una carretera de distancia: la torre, el artesonado, las habitaciones, la mesa, los caminos viejos, el casco histórico y tres excursiones hacia las lagunas, los monasterios y Sanabria.

Ficha del parador
Parador de Benavente
- Edificio
- Fortaleza de los Pimentel con la Torre del Caracol
- Época
- Torre de 1504 sobre una fortaleza del siglo XII
- Dirección
- Paseo de la Mota, s/n, 49600 Benavente (Zamora)
- Piscina
- Exterior, de temporada
- Mascotas
- Sí
- Cocina
- Tradicional castellana (cocina regional zamorana)
1. El cruce de caminos que explica el castillo
Empieza por el mapa. Benavente se asienta sobre la Vía de la Plata, convertida en este tramo en vía verde; Paradores la cuenta entre los mejores paseos de la zona. A ella se suman rutas jacobeas con nombre propio. Según el parador, hay cuatro: Camino de Oriente, Camino de Valladolid, Camino de Asturias y Ruta del Valle del Tera.
Quien camina o pedalea encuentra aquí una etapa que casi se dibuja sola. Quien conduce lo ve en la carretera: la A-6 llega desde Madrid y A Coruña, la A-52 sale hacia Ourense y Vigo, y la N-630 completa el nudo. Esa geografía de encrucijada explica por qué el castillo pesó tanto en la Edad Media.
2. La Torre del Caracol, la pieza renacentista de los Pimentel
El peso político de este castillo viene de lejos. Paradores recuerda que el rey Alfonso IX reunió cortes entre estos muros en 1202, cuando la villa era etapa obligada de la ruta.
Los condes de Benavente mejoraron una fortaleza anterior, del siglo XII, hasta convertirla en Castillo Palacio de estilo renacentista. De aquella reforma la Torre del Caracol es lo único que se mantiene entero, y hoy da nombre y carácter al hotel.
3. Bajo el artesonado mudéjar
En el interior de la torre espera el mayor tesoro de la casa: un artesonado mudéjar que cubre un salón, junto a un bar de época. En las fotos oficiales aparece montado para reuniones, con la madera labrada por encima de las sillas.
El resto del edificio sigue esa línea. Hay tapices, lámparas de forja y materiales artesanales, y la decoración remite a otro tiempo sin caer en el decorado.
4. Dormir con el Tera y el Órbigo a la vista
Hay Doble Estándar, Doble Superior y también una Doble Superior adaptada. Son cuartos sobrios; lo que manda es la ventana, con campo abierto al otro lado.
La fachada abraza los Jardines de la Mota y mira hacia dos valles, el del Tera y el del Órbigo. En verano funciona la piscina de temporada, y las terrazas piden una silla al caer la tarde. Admiten mascotas.
Con perro, mira las condiciones en la web antes de reservar: cada parador publica las suyas.
5. A la mesa, con cocina zamorana
El comedor luce arcos de ladrillo y asoma a la llanura benaventana. La carta es castellana sin disfraces, con producto de la ganadería, el cereal, la huerta y la viña de la zona.
Entre las especialidades que cita la casa hay un repertorio casi completo de la cocina de Zamora:
- Lechazo asado, a la manera tradicional.
- Ensalada de pimientos, con IGP Benavente y los Valles.
- Bacalao a lo tío.
- Morcillas de la tierra.
- Tocinillo de cielo, acompañado de feos de Benavente, y cañitas zamoranas con relleno de crema.
6. El casco histórico, a pie
Una mañana basta para el centro. La Plaza Mayor reparte el paseo entre casas señoriales, y de ella salen las dos iglesias más recomendadas: la de Santa María del Azogue y, algo más allá, la de San Juan del Mercado.
La lista de la casa añade la ermita de la Soledad y el Hospital de la Piedad. Cierra el recorrido el puente medieval sobre el río Esla.
Un truco de cronista: pisa los templos hacia las once. Fuera el pueblo ya trabaja, y entre los muros solo suenan tus pasos.
7. Villafáfila, el humedal de las aves
A 29 km del parador se abre la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, de los humedales peninsulares más valiosos para observar aves. Es la excursión ideal para una tarde sin prisa y sin salirse de los caminos.
8. Moreruela y Santa Marta de Tera
Siguiendo la carretera, a 25 km aparecen las ruinas del Monasterio de Moreruela. A 26 queda la iglesia de Santa Marta de Tera. El parador aconseja ambas, y juntas llenan una mañana de piedra y silencio.
9. Sanabria: lago, pueblo y rutas
En una hora de coche se alcanza el lago de Sanabria, el mayor de origen natural de España, y la Puebla de Sanabria, con su conjunto histórico. Desde Benavente, tanto León como Zamora distan menos de sesenta minutos.
Si te atrae el pasado remoto, el parador propone la Ruta de la Arqueología de Zamora, pensada para seguir la huella celta de la provincia. Su lista cita también la Sierra de la Culebra, Tierra de Campos, el Valle de Tera y la Ruta de los Pimentel, la familia que da nombre a la vieja fortaleza.
Para quienes prefieren caminar: la Senda de los Monjes es una de las opciones; otra, el Bosque del Tejedelo, ya en la Sierra de la Culebra. Comprueba cómo están los senderos antes de salir.
Benavente en TikTok
Para ver el ambiente de Benavente en fiestas, aquí tienes un vídeo de la televisión local.
Preguntas frecuentes
¿Admiten mascotas?
Sí: gatos y perros de hasta 25 kg, una mascota por habitación. Hay que reservar por teléfono avisando al parador, y los animales no pueden entrar en el restaurante.
¿Qué es la Torre del Caracol?
Es el emblema del parador: se levantó en 1504, cuando los condes de Benavente ampliaron la fortaleza. Guarda un artesonado mudéjar y un bar de época.
¿Qué se come en el restaurante?
Pimientos IGP Benavente y los Valles de entrante, lechazo asado y bacalao a lo tío. De postre, tocinillo de cielo con feos de Benavente o cañitas zamoranas.
¿Por qué parar en Benavente?
La fortaleza nació sobre el cruce de caminos de la Vía de la Plata y en 1202 Alfonso IX celebró cortes en el castillo. Hoy es una parada cómoda entre Zamora y León.
Cómo llegar y cuándo ir al Parador de Benavente
La dirección es Paseo de la Mota, s/n, Benavente (Zamora). Desde Madrid o A Coruña se entra por la A-6; desde Galicia, por la A-52; y quien siga la Ruta de la Plata llega por la N-630. En la villa, busca las señales del parador o de la Torre del Caracol.
Primavera y otoño dan las temperaturas más suaves para valles y lagunas. En verano, las tardes se alargan junto a la piscina y en las terrazas.
Quizá la mejor hora para llegar sea la última de la tarde, con la torre a contraluz y el lechazo ya esperando en el comedor.








