En Benicàssim no esperes un laberinto medieval. Lo que se recorre es la memoria de un pueblo que primero se defendió de los piratas y después se llenó de villas de veraneo.
Si buscas un casco antiguo de Benicàssim de calles medievales, no es esa la idea. El núcleo histórico se reparte entre la iglesia parroquial, una torre de vigía del siglo XVI y las villas que se levantaron junto al mar a partir de finales del siglo XIX. En el término hay además un castillo árabe y un paraje de monasterios carmelitas en la sierra.
Te propongo siete paradas que enlazan todo esto. Algunas están en el centro y otras te sacan un poco del casco urbano.
1. Iglesia de Santo Tomás de Villanueva
Es la parroquia del casco urbano. De estilo neoclásico, se construyó entre 1769 y 1776 por iniciativa de Francisco Pérez Bayer. Sus líneas son muy racionales y sobrias. Es un buen punto de partida porque está ligada a cómo se formó la villa en su emplazamiento actual.
2. Torre de Sant Vicent
Se levantó a mediados del siglo XVI, en estilo renacentista, y fue una de las dieciocho torres de vigía de la costa de la actual provincia de Castellón. Servía para vigilar y defender el litoral frente a los corsarios y berberiscos. Está en la avenida Ferrandis Salvador y es Bien de Interés Cultural desde el 3 de diciembre de 2001. Hoy alberga un centro de interpretación. Consulta su horario antes de ir.
Un proyecto de 2012 la conectó con el centro urbano mediante el Paseo de las Artes. Es un buen tramo para ir caminando desde la iglesia.
3. El paseo de las Villas
Junto al mar se extiende la ruta de las villas, que evoca finales del siglo XIX y principios del XX. Las casas modernistas empiezan a levantarse a partir de 1887, según una guía de viajes. La primera villa, Villa Pila, se alzó a finales del siglo XIX. Es la cara de veraneo de Benicàssim.
4. Villa Victoria
Es de 1911, de estilo modernista valenciano. Estuvo entre las villas más importantes de la zona llamada El Infierno, conocida por sus fiestas. Durante la Guerra Civil se utilizó como biblioteca del hospital.
5. Villa Elisa
Es un palacete que, según el folleto municipal, se construyó en 1942 y perteneció a Elisa Carpi, esposa del conde Joaquín Bau. El ayuntamiento es su propietario desde 1982 y hoy funciona como centro sociocultural. Es probablemente el edificio más conocido del conjunto.
6. Castillo de Montornés
Sale ya del casco. Es una fortaleza de origen árabe, del siglo X según la página que lo recoge, construida sobre restos romanos. Los cristianos la tomaron en 1094 con el Cid Campeador y pasó definitivamente a manos cristianas en 1234. Se encuentra a unos 4 kilómetros de la población, a unos 444 metros de altitud. Está en ruinas, es propiedad privada y puede visitarse, así que mira antes si está abierta.
7. Desierto de las Palmas
Es un parque natural desde el 16 de octubre de 1989 y ocupa 3.293 hectáreas, con el pico Bartolo (729 m) como cima. Su nombre viene de los carmelitas: dejaron un monasterio antiguo, hoy en ruinas, de los siglos XVII y XVIII, y uno nuevo, del siglo XVIII. En la cresta del Bartolo está la Cruz de Bartolo, erigida en 1902 y trasladada allí en 1984.
Cómo recorrer el casco antiguo de Benicàssim
La iglesia, la torre y las villas se pueden enlazar a pie en una mañana o una tarde tranquila. El castillo y el Desierto de las Palmas piden más tiempo y salen del casco urbano.
Consejo: deja el castillo y el Desierto de las Palmas para otro día y consulta antes si se puede visitar.
Para alojarte, lo más cómodo es elegir cerca del paseo de las Villas o del centro, desde donde se llega caminando a las primeras paradas. Si vas a caminar por la sierra, mejor fuera de las horas de más calor.
¿Te quedas con las villas junto al mar o con el castillo en la sierra? Guarda la guía para tu próxima escapada a la costa de Castellón.








