Las Grietas son unas fisuras abiertas en la ladera de la Montaña Blanca, en el interior de Lanzarote, por las que se camina entre paredes de lava estratificada. La luz entra desde arriba, la roca dibuja franjas de colores y en pocos metros pasas de un paisaje pelado a algo parecido a un cañón en miniatura. Las redes las convirtieron en una de las fotos más buscadas de la isla y eso ha traído también problemas de masificación.
Están junto a la carretera LZ-35, entre Tías y San Bartolomé, a unos 15 minutos en coche de Arrecife.
Lo esencial: visita libre y gratuita, sin señalización en la carretera. Parte del cañón está acordonada por riesgo de desprendimientos y el Cabildo estudia regular las visitas. Ve temprano, con calzado firme, y respeta las zonas cerradas.
1. Dónde están y cómo llegar
Las Grietas quedan al pie de la Montaña Blanca, junto a la LZ-35 que une Tías con San Bartolomé. No hay carteles que las anuncien, así que lo más práctico es llevar la ubicación guardada en el móvil. Desde Arrecife son unos 15 minutos en coche.
2. El aparcamiento, el punto conflictivo
Durante años se aparcaba en un terreno de tierra junto a la carretera. Ese espacio ha sido motivo de polémica: en 2024 hubo debate político sobre construir un aparcamiento en la Montaña Blanca para dar servicio a Las Grietas. Las guías más recientes indican que el aparcamiento original junto a la carretera está bloqueado y que se llega andando por una pista de tierra cercana. Nuestra recomendación: no dejes el coche en el arcén de la LZ-35, que es una carretera con tráfico.
3. Zonas cerradas: por qué no hay que saltárselas
El Ayuntamiento de Tías ha acordonado algunas zonas del interior por riesgo real de desprendimiento. Las paredes son de capas de material volcánico que se erosionan con facilidad. Que haya fotos en redes de gente dentro de esas zonas no significa que sea seguro ni que esté permitido.
4. La masificación y el daño al entorno
La prensa local ha publicado denuncias por masificación y daños ambientales en el lugar. Las paredes se marcan con facilidad y cada grabado o piedra arrancada se queda ahí para siempre. Ir a horas tranquilas y no tocar las paredes es la mejor forma de que el sitio siga abierto.
5. La mejor hora
- Primera hora de la mañana: menos gente y una luz más suave para las fotos.
- Mediodía: la luz entra más vertical en las grietas, pero también es cuando más calor hace y más visitantes hay.
- Evita los días de lluvia o justo después: el terreno se vuelve inestable.
6. Qué llevar
- Zapatillas con buena suela: el suelo es irregular y hay piedra suelta.
- Agua y gorra. No hay sombra fuera de las grietas ni ningún servicio.
- Si llevas niños, que vayan siempre de la mano en los tramos estrechos.
7. Cuánto tiempo dedicarle
La visita en sí es corta. Con media hora o tres cuartos de hora tienes tiempo para recorrer lo que está abierto, hacer fotos y volver al coche sin prisas. Por eso encaja bien como parada dentro de una ruta por el centro de la isla.
Dato práctico: si no quieres complicarte con el aparcamiento, compartir un taxi desde Arrecife o Puerto del Carmen es una opción razonable.
Las Grietas merecen la parada, pero no son un parque temático. Son un rincón geológico frágil en plena ladera, sin vigilancia y con zonas inestables. Si vas con esa idea, temprano y sin saltarte cordones, te llevarás una de las imágenes más curiosas de Lanzarote sin contribuir a que acaben cerrándolas.








