Saltar al contenido

Crónicas · Grandes viajes · Gastronomía

El pueblo blanco de 24.600 habitantes donde se esconde Pedro Piqueras para olvidar la televisión y huir del ruido

El pueblo blanco de 24.600 habitantes donde se esconde Pedro Piqueras para olvidar la televisión y huir del ruido
Escrito porInés Marquina SolerPeriodista de viajes y gastronomía
Seguir a Inés

2 min de lectura

Síguenos en Google News

Hay retiros que suenan a melodía celestial cuando el bullicio de la gran ciudad empieza a pesar demasiado.. Lejos de los estudios de televisión y de la presión de los informativos, uno de los rostros más queridos de nuestra historia mediática ha encontrado su paz definitiva.

No hablamos de una masificada capital turística ni de una urbanización impersonal. Este rincón de la Costa Blanca cuenta con cerca de 24.600 habitantes, unas casas encaladas que quitan el hipo y un vínculo tan profundo que te atrapará desde el primer segundo.

El refugio secreto de la Costa Blanca

El municipio se llama Altea y está situado en la provincia de Alicante. Pero que su fama de postal veraniega no te engañe, porque este enclave alicantino atesora un ritmo pausado y un Conjunto Histórico que desafía al estrés diario.

El propio Pedro Piqueras ha definido este rincón alicantino sin titubeos como la auténtica definición de la tranquilidad y de saber disfrutar de la vida. Tras décadas al frente de la actualidad, el periodista eligió este paraíso para iniciar su nueva etapa lejos de los focos.

Pasear por sus estrechas callejuelas empedradas es adentrarse en un laberinto de balcones repletos de buganvillas, talleres de artesanía y pequeñas galerías de arte que han convertido a la localidad en un indiscutible referente cultural.

La cúpula que enamoró a todo el Mediterráneo

Coronando el casco antiguo, que mantiene intacto el trazado de su antigua villa amurallada del siglo XVII, se alza la impresionante Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo. Es imposible no alzar la vista al contemplar sus emblemáticas cúpulas de tejas azules y blancas.

El detalle secreto: Conocida popularmente como la «cúpula del Mediterráneo», no solo es el monumento más fotografiado de la zona, sino también el mirador perfecto para contemplar cómo el mar se funde con el cielo en el horizonte.

A este despliegue arquitectónico se suma un litoral privilegiado que nada tiene que ver con las masificaciones de otros puntos de la costa. Arenales y calas de aguas totalmente cristalinas como La Roda, Cap Negret, La Olla o Mascarat invitan a desconectar por completo.

Son espacios idílicos para practicar snorkel, remar en kayak o simplemente dejar que el sonido del agua cure cualquier atisbo de prisa. La naturaleza aquí no se limita a la costa: la cercanía de la Sierra de Bernia y el Parque Natural de la Serra Gelada ofrece rutas de senderismo con vistas brutales.

Entre arroces marineros y paz absoluta

Para redondear la experiencia, la gastronomía local eleva el listón con una oferta irresistible basada en arroces tradicionales y pescado fresco directo de la bahía. Todo un homenaje al buen comer que complementa a la perfección la filosofía de vida del municipio.

Para nosotras, comprobar que figuras de la talla de Piqueras eligen este remanso de paz confirma lo que ya sospechábamos: el verdadero lujo hoy en día no se mide en metros cuadrados, sino en la capacidad de un lugar para detener el tiempo.

Si tú también necesitas un respiro, ya tienes coordenada exacta para tu próxima escapada. ¿A qué esperas para descubrir el secreto mejor guardado de Alicante?

Sigue leyendo

Más en Escapadas

Todo Escapadas

Hoteles

Rutas Culinarias

Restaurantes

Explora por temas